"¿Quién quieres ser durante la Covid-19?"

07/05/2020 - 09:08

Asociacionismo. Jóvenes de Barcelona os muestran una posible respuesta a esta cuestión, desde su experiencia personal: ¿y si, durante la Covid-19, sois una de las muchas personas que participan en las redes de apoyo de sus barrios?

Toda situación de crisis puede comportar un gran alud de sentimientos y emociones. Es natural pasar por diversas etapas a medida que vamos construyendo y dando significado a aquello que nos pasa, nos situamos y vemos hacia dónde queremos ir.

Estos días se ha viralizado en las redes sociales un vídeo de la Fundación Once con el título “¿Quién quieres ser durante la Covid-19?”. Ante esta interpelación, se adjunta un esquema donde se explican las 3 fases emocionales ante una inquietud:

  • La fase de miedo, en la que está presente la queja, la inacción, el individualismo…
  • La fase de aprendizaje, que se caracteriza por empezar a identificar las emociones, intentar ver las necesidades de las otras personas, cuidarse y cuidar, y todo lo que tiene que ver con tomar conciencia y profundizar en el momento.
  • La fase de crecimiento, en la cual encontramos un propósito, damos un significado resilente a aquello que estamos viviendo, ponemos en práctica la paciencia y la creatividad, y nos aventuramos a vivir situaciones nuevas, aprender y crecer como personas.

 

Crecer y abrirse al barrio desde el voluntariado

Inspirándonos en este esquema, compartimos a continuación la manera como algunas jóvenes de Barcelona están haciendo frente al confinamiento, y le han encontrado sentido colaborando con las redes de apoyo de sus distritos.

Y es que, en la ciudad de Barcelona, con una larga tradición de asociacionismo y ayuda mutua, la respuesta comunitaria ante la situación de emergencia ha sido ágil, rápida y contundente. Se han configurado espacios abiertos donde todo el mundo puede participar para dar respuesta a la realidad concreta de cada territorio y comunidad. Un teléfono, ganas de aprender y proponer, coordinarse y confiar en personas que todavía no se conocen es todo lo que se necesita para sacar la propia creatividad y hacer barrio. Todos y todas somos necesarios.

Hay muchas cosas cosas que podemos hacer, pero también es importante saber escucharse, tener en cuenta y respetar las propias necesidades y deseos, cuidar de uno/a mismo/a y de las emociones que van aflorando.

En una situación como la actual, es normal que nos agobien todo tipo de sentimientos, y es importante hablar, sacarlo y poder sentirnos acompañados/as. En este sentido, si necesitáis apoyo psicológico o emocional, contad con el servicio de específico para adolescentes y familiares de adolescentes.

 

Experiencias de jóvenes voluntarios

Marta, Bryan, Gemma y Jan son cuatro jóvenes de barrios, vidas e inquietudes diferentes que se han planteado quién quieren ser durante esta época y quién quieren ser también cuando volvamos a la calle.

Los cuatro coinciden que están viviendo una experiencia vital importante que les marcará por el resto de su vida; que les reta, pero que también los impulsa a crecer como personas.

  • Marta (19 años, del barrio del Carmel)

La situación actual ha hecho vivir a Marta muchas sensaciones: ha pasado del miedo al contagio propio o de familiares y amigos/as, a la angustia por la situación social, a la frustración de no poder salir de casa y a la tristeza por ver cómo su entorno más próximo se está viendo afectado por la crisis económica. También se ha sentido sola y ha añorado a los compañeros y compañeras del grado medio de Dinamización cultural que estaba cursando, pasar las tardes en la plaza Pastrana o las clases de trapecio en el Espacio Joven Boca Nord.

Preguntarse quién quería ser en esta situación extraordinaria le hizo pensar que, quizás, participar como voluntaria en la red de apoyo de su barrio le haría sentir mejor, como lo hizo con anterioridad participar en el amplio tejido asociativo del Carmel (en el Esplai Makarenko, en el Punt Lila y en el Boca Nord; organizando las Fiestas Mayores Jóvenes…).

Navegando para las redes encontró un llamamiento a personas voluntarias que quisieran participar en la Red de apoyo del Carmel. Al principio, le preocupó no poder participar activamente, ya que vive con su abuela de 82 años y no la quiere poner en riesgo saliendo de casa más de lo imprescindible… Ver, sin embargo, que se puede colaborar a distancia, le tranquilizó y se apuntó a ser «la pareja» de Yolanda, una mujer mayor del barrio a quien llama regularmente para hablar, ver cómo se encuentra y recoger cualquier necesidad que pueda tener para comunicarlo a la Red y puedan darle respuesta.

Ser voluntaria ha hecho que Marta se sienta más contenta y satisfecha con ella misma: es la aportación que puede hacer en esta situación, y eso le hace sentirse útil. También ha ganado una amiga, Yolanda, con quién hablar cada dos días y compartir tutoriales de Youtube y consejos sobre cómo coser mascarillas.

  • Bryan (21 años, del barrio de la Teixonera)

Bryan enseguida tuvo claro que, si de alguna manera podía aportar algo como voluntario, sería a través de sus conocimientos en diseño gráfico para hacer carteles o notas informativas.

Con esta idea, contactó con la Red de La Teixonera y se apuntó a la Comisión de Comunicación, que se coordina vía WhatsApp.

Desde aquí va asumiendo tareas, que compagina con el seguimiento de sus estudios de informática en línea.

  • Gema (20 años, del barrio del Congrés)

Gemma nos explica que, desde el Cau Agrupament Escolta Sant Pius X, empezaron a mover la organización de la Red del Congrés y que es el tejido asociativo quién ha impulsado y abierto esta puerta de voluntariado durante el confinamiento.

En estos días, por ejemplo, ella se encarga de recibir y contestar correos, y de hacer llamadas a las personas voluntarias para acordar qué tareas pueden hacer.

Lo que más le preocupa de toda la situación es la incertidumbre del futuro, no saber cuándo acabará el confinamiento y qué pasará entonces. No obstante, está contenta de ver cómo se genera red y comunidad, y cómo, sin salir de casa, está descubriendo las diferentes realidades de su barrio, y conociendo gente nueva con los que harán una paella cuando acabe el confinamiento.

  • Jan (19 años, del barrio de La Sagrera)

Jan, estudiante de segundo año de Fisioterapia, militante en un sindicato de estudiantes y en el Sindicato de Vivienda de La Sagrera, formó parte del grupo motor de la Red de la Sagrera, la cual adoptó el mismo modelo que otras redes de barrios de Barcelona, con encuentros de coordinación virtuales, contactando con agentes sociales del territorio y repartiéndose las tareas para comisiones.

Él se apuntó a la Comisión de cuidados, y se dedica a recibir y filtrar las demandas de apoyo y a ponerse en contacto con las personas voluntarias.

Cuando empezó la situación de confinamiento, como a tantos otros, se le despertaron emociones de incredulidad e incertidumbre, preocupación y frustración ante el colapso de la Sanidad pública, pero está convencido de que «no todos los jóvenes pensamos sólo en jugar a la ‘Play’ o en salir de fiesta… Somos muchos los que estamos comprometidos con la sociedad» y, entre todas, saldremos adelante.

 

Leyendo los anteriores testimonios, vemos cómo, a los cuatro jóvenes, el confinamiento les ha generado fuertes emociones y han buscado la manera de escucharse y darle respuesta. Comparten juventud y las ganas de participar de la respuesta social y comunitaria ante la crisis de la Covid-19. Si vosotros también sentís este llamamiento, ¡no dejéis de participar en vuestras redes de apoyo!

Y recordad que, si os hace falta, tenéis a vuestra disposición un teléfono de acompañamiento emocional para adolescentes y familias, y todos los servicios juveniles, que os siguen atendiendo de manera telemática ante dudas sobre temas laborales, académicos, de vivienda…