Gara Villalba

"Tenemos que empezar, porque ya llegamos tarde, aplicar adaptaciones que mejoren la eficiencia en la distribución de agua."

 

La Gara Villalba, es profesora del departamento de ingeniería química biológica y ambiental de la UAB e investigadora en el instituto de ciencias y tecnologías ambientales (ICTA). Estudió ingeniería química y más tarde, se introdujo en el campo de la ecología industrial. La ecología industrial es un área de investigación multidisciplinar que busca estrategias que mejoren el funcionamiento de sistemas industriales para hacerlos más sostenibles.

 

Actualmente, nos encontramos en una crisis climática y para hacerle frente desde el Ayuntamiento de Barcelona se ha creado el Grupo de Expertas y Expertos de Emergencia Climática de Barcelona (GEC). Tú eres uno de sus miembros. ¿Nos puedes explicar qué es exactamente la GEC y cuál es tu papel en este grupo?

Bien pues somos 17 científicos, a partes igual mujeres y hombres, que aportamos pericia en diferentes campos. Nuestro objetivo es analizar y valorar para poder asesorar en las políticas del gobierno municipal de Barcelona enfrente del cambio climático. Además, queremos crear sinergia entre ciudadanía, academia, investigación y administración. Queremos acercar la ciencia a la ciudadanía, para entender el cambio climático y para entender que pasará a Cataluña y a Barcelona, que es muy importante. Yo soy la portavoz de la CHAQUETA y lo que aporto personalmente en este grupo es una visión de recursos a la ciudad. Sobre todo agua, energía y nutrientes, y su impacto. También evalúo estrategias de mitigación y adaptación al cambio climático a través del metabolismo de estos recursos. Por ejemplo, uno de los proyectos más relevantes que tengo ahora mismo es evaluar estructuras verdes en diferentes ciudades, entre las cuales el área metropolitana de Barcelona (CON), para saber cómo nos pueden ayudar a hacer frente a este cambio climático, que de hecho ya estamos sufriendo.

 

Tú trabajas en la optimización del nexo agua-alimentos y en la circularidad de los recursos en los sistemas urbanos. ¿Barcelona tiene una correcta optimización?

No, diría que no. Diría que todavía tenemos mucho para ganar para conseguir el máximo cierre de este ciclo de materiales. Eso es lo que ahora está muy de moda y se denomina economía circular. Claro está que los materiales tienen sus propiedades, no podemos hacer una reutilización indefinida. Pero justamente con el agua y los nutrientes tenemos mucho margen de trabajo en las ciudades y podemos reducir mucho el impacto de la extracción de estas materias primas haciendo esta circularidad. Aquí en Barcelona, se ha ganado mucho con mejoras de gestión de residuos, por ejemplo, pero todavía estamos en un modelo lineal de utilizar y lanzar. Estos recursos agua-nutrientes-energía están intrínsecamente ligados, por eso hablamos de estos nexos. Por ejemplo, las estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR) del CON ofrecen una gran oportunidad para aportar energía limpia y recuperación de nutrientes. Y son cambios que casi no requieren infraestructuras nuevas. Se pueden implementar y pasaríamos a producir unos lodos con un contenido muy alto en materia orgánica que nos permitiría hacer una recuperación a través de la digestión del metano. Y este metano lo podríamos utilizar como gas natural. Hemos calculado que con la recuperación de nutrientes de las EDARs podemos llegar a abastecer hasta 5 veces los fertilizantes que necesita la agricultura peri-urbana del CON. Después también se pueden hacer otros cambios, que pueden ser más costosos. Aquí al CON tenemos un alcantarillado que está combinado, eso quiere decir que cuando llueve, toda esta agua de lluvia que no hay que tratar acaba en las EDAR, junto con las aguas sucias. Imagina todo este esfuerzo extra de energía. Y no sólo eso, sino que cuando hay episodios de lluvia de alta intensidad lo que acaba pasando es que se llega a la capacidad absoluta de estas depuradoras, el agua se deja de tratar y se lanza al mar tal como ha entrado. Con esta carga de nitratos y fosfatos y otros materiales orgánicos que no se están recuperando y están desequilibrando ecosistemas. Todo es un ciclo que podría ser virtuoso y es vicioso.

 

¿El próximo 22 de marzo se celebra el Día Mundial del Agua, un recurso cada vez más escaso, dirías que tiene un papel clave en la crisis climática?

Si, fundamental. Especialmente por Cataluña. Aquí en Cataluña disfrutamos de una gran autosuficiencia. Producimos el 40% de los alimentos que gastamos. Y eso también significa que necesitamos mucha agua para hacerlo. De hecho, del agua de Cataluña más o menos un 70% se va hacia agricultura. Eso quiere decir que la escasez de agua que veremos en un futuro afectará a nuestra fuente de alimentos y a nuestra economía, que depende de la agricultura. Según las simulaciones de cambio climático para el 2050, tendremos un 11% menos precipitación, una reducción del 10% del agua que podemos recibir de las cuencas pirenaicas y más de un 20% de la que recibimos de las cuencas litorales. A lo CON, en torno a un 80% del agua que recibimos, viene del sistema Ter-Llobregat, es decir, aguas superficiales de estas cuencas que acabo de decir que tendrán una reducción muy importante. Entonces, tenemos que empezar, porque ya llegamos tarde, a aplicar adaptaciones que mejoren la eficiencia en la distribución, que en caso de la agricultura es crucial y la explotación de recursos locales. Sobre todo los acuíferos y la recogida de aguas pluviales.

 

¿En este contexto de crisis, dirías que las ciudades hacen un uso eficiente de este recurso?

Bien, podría ser más eficiente. Al CON tenemos más o menos un 60% de pérdidas en la distribución del agua por la agricultura por el hecho de que se hace a través de irrigación por gravedad.
Hay mucho para optimizar todavía. Que son buenas noticias, porque ya desde casa podemos hacer trabajo para prepararnos por estos cambios que estaremos viendo y sobre todo salvaguardar esta autosuficiencia alimenticia que tenemos actualmente.

 

¿Qué mejoras se tendrían que hacer en nuestra ciudad con el fin de hacerla el máximo de eficiente y, por lo tanto, hacer un uso más sostenible del agua?

Ya que al CON tenemos todo el tema de las aguas residuales centralizado, haría un enfoque de rediseñar estas EDARs por el aprovechamiento de nutrientes y energía. Eso es primordial. Después la recuperación de aguas pluviales, y eso no sólo es importante porque recoges esta agua y le puedes dar diferentes usos, sino también porque con esta agua que podemos recuperar también nos estamos asegurando de que ciertas sustancias tóxicas no acaban en los ríos y en el mar. Y eso es crucial. Y aquí también entra todo el tema de infraestructuras verdes, que ayudan a tener una ciudad con más permeabilidad. Hacen de filtro de esta agua pluvial y minimizan la escorrentia debida a todo este espacio construido de la ciudad.

 

¿Y como ciudadanos, hay alguna cosa que podamos hacer? ¿Cómo podemos poner nuestro granito de arena en la lucha contra el cambio climático en este contexto relacionado con el agua?

Pues justamente con el agua creo que ha habido mucha conciencia por parte de ciudadanía para hacer un uso más responsable. Porque de hecho en los últimos diez años, a pesar del incremento de población, se ha reducido el consumo en los hogares del agua, un 10% aproximadamente. Pienso que tenemos que seguir en esta línea y redoblar los esfuerzos. La gente que tarro, por el tipo de residencia en que vive, puede hacer recogida de agua de la lluvia. Es un proyecto que muchas familias se tendrían que plantear y aprenderlos todos. Los ayuntamientos tendrían que hacer todo el posible para que eso sea una cosa fácil y ágil que la gente pueda hacer.
También tenemos que exigir a nuestros gobernantes que implementen estas estrategias con respecto a infraestructura que hemos comentado antes. Eso tiene que estar en el número 1. Aquí tendrían que ir nuestros recursos. Para que nuestra resiliencia como ciudad de cara al cambio climático, depende totalmente de eso.

 

¿Para terminar, nos puedes decir alguna de tus estrategias para ser más sostenible?

Pues en cuanto al día a día podemos hacer muchas cosas, que ya hemos comentado, pero un tema que no hemos abordado porque hablábamos de agua, es el tema del consumo en general. Tenemos que empezar a hacer cambios de vida en el consumo. El reciclaje no es la solución, tenemos que consumir menos y sobre todo reducir los embalajes. Como hacer esta prevención y reducción son reflexiones difíciles, porque vivimos en una sociedad en la cual no tenemos tiempo. Y es importado tener el tiempo para poder reflexionar sobre qué significará el cambio climático para ti, para tus hijos, para tus nietos, para los recursos que necesitamos. Entender la importancia del agua, los nutrientes y la energía en las ciudades y como se integra eso en nuestras vidas y qué impacto tenemos. Todo eso lo tenemos que reflexionar, no podemos dejar que los otros lo hagan para nosotros, y pedir a los gobernantes que actúen.

 

Barcelona, Marzo 2022 


 Las opiniones expresadas en esta entrevista son a título particular y no necesariamente reflejan el posicionamiento institucional del Ayuntamiento de Barcelona.