Las toallitas húmedas ensucian más que limpian

Las toallitas húmedas ensucian más que limpian

Suaves, blancas y perfumadas, las toallitas húmedas nos han facilitado la vida, pero quizás lo que no sabemos es que nos cuestan mucho más de lo que pagamos para adquirirlas.

Las toallitas húmedas se han convertido en un aliado imprescindible de muchos hogares y escuelas. En la lista de los materiales que se nos pide llevar a las guarderías siempre salen. Las toallitas las utilizamos mayoritariamente para la higiene de nuestros bebés pero poco a poco también han yendo ganando terreno para otros usos que van desde nuestra propia higiene, ¿quién no las ha utilizado para desmaquillarse?, hasta la limpieza del hogar.

La comodidad que nos proporcionan sin embargo no está exenta de generar un impacto ambiental y de tener repercusiones sobre la salud.

En la fórmula de ingredientes químicos que nos proporcionan blancura, suavidad y buen olor, hay que sumar algunas sustancias que pueden tener un efecto nocivo sobre la salud, tal como se explica en un articlo del medio de comunicación Opcions. A modo de ejemplo: el glicol de propileno, el alcohol benzílico y el sorbato de potasio son alergenos; muchas sustancias aromáticas, también lo son; el fenoxietanol es un conservante muy irritante; el extracto de hoja de aloe verdadera, excepto si está decolorado, está catalogado por la Agencia Internacional sobre el Cáncer como posible cancerígeno; el cloro puede ser fuente de toxicidad.

Las toallitas no sólo afectan a nuestra salud sino que el uso masivo que hacemos de este producto de usar y tirar tiene un grave impacto sobre el medio ambiente y nuestros bolsillos. 

Tal como expone el informe Cataluña Hacia el Residuo Cero elaborado por Rezero el 2015, se estima, mediante datos de Inforetail i Alimarket, que el consumo de toallitas húmedas en Cataluña en el 2014 ha estado de 892 millones de toallitas, lo que equivale a 12 millones de paquetes al año. Estos datos indican un consumo de más de 100 toallitas húmedas por habitante al año y la generación de unas 6.000 toneladas de residuos de este producto (0,80 kg/hab/año). En el estado español la cifra aumenta a 43 millones de paquetes el año 2014 según datos de la OCU.

Además del impacto de la cantidad, el material del que están hechas las toallitas, las convierte en un residuo muy problemático. Hechas de un tejido no tejido (el caso más conocido sería el algodón), sus fibras están unidas entre sí formando una red o una malla que da cuerpo al material y las hace muy resistentes. Esta resistencia comporta muchos problemas cuando las tiramos en el inodoro. A diferencia del papel higiénico, que se deshace, las toallitas se deshilachan y se mezclan con otros residuos hasta provocar grandes atascos en las cañerías de casa, en el alcantarillado y en las depuradoras. Según un articulo del 2014 de EurEau (Asociación europea de empresas de abastecimiento y saneamiento), la gestión inadecuada de residuos de toallitas húmedas y de otros productos similares comporta un sobrecoste de 500 a 1.000 millones de euros en toda Europa por año que pagamos entre todos en el recibo del agua.

Además, en periodos de lluvias intensas, cuando se colapsa el alcantarillado, las toallitas pueden acabar en el mar dañando el ecosistema marino. Fragmentadas o enteras, las toallitas pueden ser confundidas por alimentos por diferentes especias marinas. Y no sólo eso, sino que al deshacerse se convierten en microplásticos que son consumidos por el zoopláncton, base de la cadena trófica. Por lo tanto, tendríamos que tirar las toallitas al contenidor gris, aunque su gestión posterior en vertederos o incineradores también genera problemas ya que no son productos reciclables.

Aparte de estos problemas, también hay que hablar del gasto de recursos necesario para fabricarlas y del impacto asociado al tejido utilizado. Por lo tanto, la mejor toallita es la que no utilizamos.

¿Por dónde empezar?

No las tires en el inodoro aunque el envase te indique que lo puedes hacer
Escoge las marcas con menos impacto ambiental y menos repercusiones sobre la salud, incluyendo el envase. El medio de comunicación Opcions te ayuda a identificarlas
Limita su uso en la medida de lo posible y sustitúyelas por toallitas de tela
Utiliza la esponja, la mano, el papel higiénico o el bidé y profundiza en sus ventajas en el articulo de Opcions
• Pide a las administraciones que regulen cuáles se pueden poner en el mercado y a los fabricantes que utilicen materiales más sostenibles y que no hagan publicidad engañosa