Mariano Barriendos

Mariano Barriendos: "Hay que prepararse para el clima del futuro"

 

Nacido en 1963 en la calle Platería de Barcelona, Mariano Barriendos ha crecido rodeado de historia y aún se desvive por ella. Es profesor de Historia Moderna en la Universidad de Barcelona e investigador asociado en el Instituto Catalán de Ciencias del Clima.

 

¿De dónde te viene tu fascinación por el pasado y por la historia?

Habiendo nacido en Ciutat Vella es fácil. En una época en la que no había parques públicos, me crié entre arcos románicos y arcos góticos. Los elementos históricos han formado parte de mi día a día.

¿Y por el clima?

Cuando yo estudié, en los 80, había en Barcelona profesores que lo contaban muy bien. Te explicaban la complejidad del clima mediterráneo, como nos afectan las sequías y las inundaciones ...

De hecho en Cataluña mucha gente es una apasionada del tiempo...

Sí, tenemos una meteorología alocada y se dice que cada catalán es un pequeño meteorólogo en sí mismo. La meteorología es una especie de conocimiento innato de los catalanes.

¿Estudiar el clima del pasado en que nos puede servir actualmente?

Para aprender y estar preparados para el futuro. Ubicar los fenómenos pasados ​​en el tiempo, en el espacio, y conocer los tipos de daños vividos nos permite tener una imagen bastante compleja de lo que pasó para modelizar y sacar las proyecciones de futuro. También sirve para reducir la incertidumbre sobre el cambio climático, ya que podemos ubicar el clima actual respecto al de los últimos 1000 años. Nuestros antepasados ​​cuando registraban una experiencia traumática, querían que quedara para la memoria del porvenir.

Entonces, ¿nos puede ayudar a prepararnos para el cambio climático?

Directamente no, ya que es necesario que los políticos desarrollen estrategias de adaptación. Nosotros, los climatólogos, avisamos. Los testimonios históricos nos pueden ayudar a seguir ciertas pautas y coger una actitud más tranquila y más conciliadora con el medio.

¿Crees que se está produciendo un cambio climático?

El cambio climático está lleno de incertidumbres pero el comportamiento actual del clima, a nivel de todo el planeta, no tiene precedentes con lo que sería nuestra escala climática. No tenemos registros paleoclimáticos de un calentamiento tan rápido, tan brusco y tan general.

¿Y es la especie humana es la principal responsable?

Hay una parte que es por componentes naturales, salimos de una miniglaciación que se terminó a mediados s. XIX, pero la humanidad también está calentando el clima con su intervención en la atmósfera. Nunca ningún ser vivo antes había sido capaz de emitir tantos gases de efecto invernadero como nosotros y de forma tan continuada. Incluso estamos llegando a tener una composición de la atmósfera diferente a la de hace 1000 años.

¿Estamos a tiempo de detenerlo?

Es absolutamente imposible parar en mucho tiempo la tendencia actual del clima. Ahora, frenar, ya es ineficiente. Cuando veremos los efectos del cambio climático ya no serán problemas, será nuestro entorno permanente. Ahora ya no podemos alegar ignorancia, preparémonos pues para cuando lleguen estas condiciones nuevas y saber cómo convivir con ellas.

Las inundaciones o sequías extremas que ahora hay, ¿son consecuencia del cambio climático?

Se hace difícil de decir todavía. En algunas series de riesgos climáticos se están viendo comportamientos un poco extraños pero pueden ser naturales. Por eso los políticos todavía no actúan de forma decidida y concreta.

¿Nos darías algún consejo como sociedad?

Informarse. Conocer mejor los comportamientos del pasado. Para que cada uno a nivel personal, si se encuentra en una situación grave, sepa cómo ha sido el pasado histórico y pueda actuar.

 


 

En La Fàbrica del Sol se ha hecho una ruta por la Barcelona preindustrial para conocer los usos que tenía el agua en aquella época y la conflictividad que generaba. En todo momento los testigos históricos nos han acompañado y explicado de primera mano lo que vivieron. Ver como aguantaban ellos situaciones climáticas extremas nos ha servido para decir que, si ellos lo aguantaron, nosotros también podremos.