Miquel Porta

Miquel Porta: "Nuestro cuerpo es permeable al medio que nos rodea"

 

Nacido en 1957 en Barcelona, ha trabajado en numerosos países. Es doctor en medicina, investigador del Instituto de Investigación Médica del Hospital del Mar (IMIM), catedrático de salud pública en la Universidad Autónoma de Barcelona y en la Universidad de Carolina del Norte (Estados Unidos) y coautor del libro ‘Nuestra contaminación interna‘, entre muchos otros trabajos científicos. También participa en debates sociales y culturales.

 

¿A qué te dedicas actualmente?

Trabajo en el IMIM, en el Hospital del Mar. Allí hacemos investigación y docencia sobre las causas ambientales, genéticas y clínicas del cáncer. Desde hace unos treinta años también hacemos ‘transferencia de conocimiento’.

¿A qué te refieres con transferencia de conocimiento?

La expresión no nos gusta mucho, pues parece que enviemos certezas a la población desde un púlpito. En realidad, participamos y enriquecemos la conversación ciudadana sobre ciencia, salud y medio ambiente. Nos gusta potenciar la bidireccionalidad de las nuevas redes sociales en frente de la unidireccionalidad de los medios de comunicación tradicionales; es decir, crear una conversación real entre la ciudadanía y el mundo científico, con las organizaciones e instituciones. Con incertidumbres, imperfecciones y dudas.

¿La ciencia ciudadana sería un ejemplo de este acercamiento?

Sí, creo que en parte es lo que hacemos. Pienso que la ciudadanía puede tener más confianza: tiene capacidades, conocimientos, valores, intuiciones, sentido común y la experiencia vital para poder construir conocimiento científico y respuestas prácticas. El papel del científico debe ser más reconocido pero a menudo está mitificado: somos personas y tenemos sesgos y miedos.

Has venido a La Fábrica del Sol en el marco del ciclo Bioindicadores Urbanos. ¿Qué es un bioindicador?

Un bioindicador es un organismo o una sustancia que nos da información sobre la calidad ambiental del entorno en que se encuentra.

¿Las personas podemos ser bioindicadores?

Literalmente sí, somos bioindicadores. Por ejemplo, lo que encontramos en nuestra sangre es un indicador o biomarcador del grado de contaminación humana, que se debe en gran medida a que comemos, qué bebemos, que respiramos y donde trabajamos. Utilizar bioindicadores nos permite ver la íntima relación que existe entre el medio ambiente y nuestro interior. Nuestro cuerpo es muy permeable al medio que nos rodea. Los residuos que hay en el exterior pueden entrar en nuestro cuerpo. La concentración en sangre de ciertos compuestos tóxicos persistentes (por ejemplo, pesticidas) refleja y explica una parte de la historia económica del país.

Y estos indicadores ¿se están analizando actualmente?

Barcelona es la única ciudad de España que por segunda vez está analizando estos bioindicadores. Por ejemplo, la Agencia de Salud Pública nos ha encomendado que calculamos la concentración de plomo y otros tóxicos en muestras de sangre. Actualmente estamos recogiendo las muestras y durante 2017 analizaremos los datos. Es un proyecto vital.

¿Hay alguna relación entre la salud y la calidad ambiental?

Sí, son dos procesos muy relacionados. La inmensa mayoría de las enfermedades más frecuentes tienen causas ambientales y socioculturales.

¿Qué podemos hacer para mejorar la calidad ambiental?

Informémonos y pensamos de forma más práctica y ambiciosa. A nivel personal podemos hacer muchas cosas, por uno mismo y por el conjunto de la sociedad. Estamos preocupados por la concentración de tóxicos del agua del grifo? Pues pedimos una analítica. Podemos apoyar una cooperativa? Hagámoslo! Promovamos la alimentación ecológica. Participemos de las asociaciones y los movimientos sociales. Cambiemos los hábitos de consumo, transporte y ocio, no fumemos, comamos mejor. Expresemos a las autoridades qué calidad queremos que tengan nuestro aire, agua, comida, lugar de trabajo o barrio.

 


 

En La Fàbrica del Sol se ha organizado el ciclo Bioindicadores Urbanos en el marco de la Setmana de la Natura y el Día Mundial del Medio Ambiente. En las ciudades también hay muchos organismos vivos que nos explican la calidad ambiental de nuestro entorno.