Yayo Herrero

Yayo Herrero: La economía se tiene que adaptar a las leyes de la naturaleza

 

Para Yayo Herrero, la formación y el conocimiento del mundo implica querer transformarlo. Es madre de una mujer de 24 años y la organización colectiva y el activismo son ejes centrales en su vida.

 

¿Cuál es tu trayectoria profesional?

Lo primero que estudié fue ingeniería técnica agrícola y con el tiempo vi la necesidad de formarme en antropología y educación social. Empecé trabajando en empresa privada durante muchos años, participando en su movimiento sindical. Y en un determinado momento lo dejé e hice una apuesta por una trayectoria profesional volcada en la economía social y solidaria, en la educación y en la ecología social.

En los últimos años he sido directora de Fuhem, una fundación que trabaja temas de sostenibilidad, cohesión social y democracia. También he participado en una cooperativa que trabaja temas de ecologismo social y de economía social y solidaria. Además, soy miembro de Ecologistas en Acción, una organización que para mí ha sido un espacio de fortaleza, de formación, de construcción de relaciones, absolutamente crucial para poder estar donde estoy y ser lo que soy.

¿Por qué nos encontramos en un contexto de crisis ecológica y social?

Porque el modelo económico dominante que se ha construido tiene una dinámica expansiva, necesita crecer de forma permanente y esto requiere cantidades crecientes de recursos naturales y en consecuencia la generación incesante de residuos. Esta manera de funcionar ha hecho que superemos los límites físicos del planeta y nos ha llevado a una crisis ecológica que se plasma en el cambio climático, en el declive de energía fósil y de los minerales, en la pérdida de biodiversidad, en el declive de los recursos pesqueros, en los fenómenos de contaminación masiva…

El deterioro y el agotamiento del planeta generan una crisis social ya que se profundizan las desigualdades y se expulsan cantidades cada vez más grandes de personas y de otras especies de la dinámica de la vida.

¿De qué manera podemos combatir estas consecuencias? ¿O ya estamos en un punto de no retorno?

No podemos revertir el agotamiento de los minerales que ya se han gastado y no podemos revertir una parte importante del calentamiento global, pero si que podemos frenar su dimensión más aguda y para ello tendríamos que dejar de quemar combustibles fósiles, cambiar radicalmente el metabolismo económico y adoptar una vía de decrecimiento de los recursos utilizados dentro del marco económico, con criterios de justicia y equidad.

"El decrecimiento de la esfera material de la economía lejos de ser una opción, es una realidad que hay que asumir"

Por otro lado, necesitamos estrategias para poder adaptarnos a los cambios que ya son irreversibles, y esas estrategias pasan por pensar como formar economías que se adapten a la nueva situación y que se adapten además con criterios de justicia, evitando que unos pocos sigan sosteniendo determinados estilos de vida despilfarradores mientras que cada vez más gente queda fuera del propio modelo.

¿Cual ha sido el papel de la izquierda en esta crisis ecológica, la ha reconocido?

Durante muchos años las izquierdas permanecieron de espaldas a la crisis ecológica, sobretodo ha habido tensiones con el movimiento sindical porque el ecologismo era percibido como un freno al desarrollo de las fuerzas productivas y a la capacidad de mejorar las condiciones de vida de la clase trabajadora. Recientemente, ha habido sectores de la izquierda que ya han incorporado la crisis ecológica en su discurso, sin embargo, las políticas que proponen entorno a esta temática son cuestionables.

El decrecimiento de la esfera material de la economía lejos de ser una opción, es una realidad que hay que asumir y una buena parte de las izquierdas siguen instaladas en la idea del crecimiento económico como única vía para poder revertir las desigualdades sociales, proponiendo un reparto más justo del excedente de ese crecimiento. Hay otras miradas políticas como las ecosocialistas, que si que tienen propuestas diferentes y justo ahora empiezan a tener ciertas victorias electorales, es el caso de Islandia y Alemania.

¿Es el ecologismo social una alternativa a esta situación? ¿En qué se basa este pensamiento/ideología?

No es la alternativa, se tiene que dialogar con el feminismo, con los movimientos decoloniales,  con toda la economía política y todos los movimientos de clase, porque las tensiones estructurales están ligadas al conflicto de clases.  De hecho, el marxismo clásico expuso que había un conflicto entre el capital y el trabajo, el feminismo dijo que era entre el capital y todas las tipologías de trabajo, también los no remunerados, y el ecologismo considera que existe un conflicto entre el capital y la vida.

El ecologismo social es necesario para poder hacer un análisis completo del sistema actual y en consecuencia, para ofrecer posibilidades y soluciones que sean capaces de afrontar los problemas que tenemos, pero tiene que ir de la mano de muchos otros movimientos.

¿En qué se basa el ecologismo social?

En reconocer que nuestro planeta tiene límites físicos y es dentro de estos límites en los se tiene que construir la economía, es decir, la economía es un subsistema de la naturaleza y no al revés, por tanto, la economía tiene que adaptar las formas de organizarse y sus leyes a las propias leyes de la naturaleza.

Cuando las leyes de la economía se contraponen a las leyes de la naturaleza es cuando nos encontramos en una crisis ecológica global, como actualmente. El ecologismo plantea que a la hora de configurar una economía alternativa debemos saber que la economía se tiene que mantener sobre una base mayoritariamente solar, que tiene que articularse en cercanía, que tiene que construirse entorno a la diversidad. Todos estos criterios se encuentran en las antípodas de lo que es el sistema capitalista mundializado.

¿Y si el capitalismo no es la solución, cuál es?

Una propuesta emancipadora que permita una vida digna con criterios de justicia y de forma democrática en un planeta con los límites superados. Cualquier opción que se englobe y se reconozca dentro de este criterio es una propuesta alternativa al capitalismo.

¿Qué se puede hacer para que el pensamiento ecosocial sea mayoritario? ¿La educación es  clave?

Es una de las claves, pero también se tienen que tener en cuenta los medios de comunicación y la propia economía y la política. La educación es un elemento esencial de la disputa de la hegemonía cultural aunque no le corresponde a la educación, sino más bien a la economía y a la política ser capaces de generar los cambios estructurales que debemos hacer.

Brevemente ¿Cómo se educa con una mirada ecosocial?

Necesitamos actuar en varios frentes. Desde mi punto de vista es importantísimo actuar sobre el currículum, muchas veces este educa en contra de la propia supervivencia de las generaciones que se están educando. Se tiene que hacer una revisión crítica del currículum, que permita conocer las causas estructurales, las creencias y los mitos que sostienen el modelo actual y a la vez hacer una propuesta de miradas alternativas.

 ¿Tienes alguna pasión escondida?

Leer, andar por la montaña y estar con la gente que quiero.

 


 

En La Fàbrica del Sol hemos hablado con Yayo Herrero, una antropóloga, ingeniera, profesora y activista ecofeminista, para descubrir cómo podemos hacer frente a la crisis ecológica y social que vivimos.