El barrio tiene un fuerte legado industrial que ha sabido actualizar y potenciar

El barrio de Les Corts fue, hasta finales del siglo XIX, concretamente hasta el año 1897, un municipio independiente colindante con Barcelona. A partir de ese momento, formó parte de la ciudad y se fue convirtiendo en una de las zonas del plano que más orgullo genera entre el vecindario. Adela Agelet, secretaria de la Asociación de Vecinos y Vecinas de Les Corts, reconoce, en este sentido, que el núcleo histórico —con espacios como la plaza de Comas o la de la Concòrdia— tiene un encanto especial.

Para entender lo que es actualmente este territorio comprendido entre las avenidas de Sarrià, de Josep Tarradellas y de Madrid y la gran vía de Carles III, hay que recurrir a uno de los posibles orígenes del nombre que lo identifica. El topónimo Les Corts deriva de la forma latina cohors, cohortis, que significa ‘terrenos’ y ‘casas rústicas’; es decir, ‘masías’. Aunque existen otras teorías sobre el origen del nombre, esta es la más aceptada debido al carácter eminentemente rural de Les Corts en el pasado.

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La parroquia de Santa Maria del Remei es uno de los edificios emblemáticos de la plaza de la Concòrdia

Esencia mantenida en el tiempo

Con el paso del tiempo, el barrio de Les Corts se ha ido transformando en un núcleo lleno de vida, con estrechos vínculos con el corazón de Barcelona. Muchas zonas del territorio que hasta la década de los años setenta del siglo XX fueron campos se han convertido, con el paso de los años, en calles y avenidas con edificios de grandes dimensiones. En lo que actualmente es un espacio abierto con zonas verdes y plazas rodeadas por calles peatonales se siente el peso de la historia en cada uno de sus rincones.

Como testimonio del pasado fabril de Les Corts, destacan los edificios industriales recuperados recientemente: las Cristalerías Planell y la fábrica de cintas Benet i Campabadal.

Las Cristalerías Planell, una instalación fabril de referencia en el sector del vidrio durante la primera mitad del siglo XX, es desde enero del 2017 un equipamiento municipal. Un edificio rehabilitado que conserva elementos patrimoniales de la fachada e introduce elementos constructivos de alta eficiencia energética que potencian la luz y la ventilación natural.

Por otra parte, a principios del 2018, se inauguró la nueva Biblioteca Montserrat Abelló, situada en la antigua fábrica de cintas de seda de Benet i Campabadal, en funcionamiento desde 1915 hasta la década de 1980. La biblioteca, además, comparte edificio y recursos con el Ateneo de Fabricación de Les Corts, un espacio de creación y formación, vinculado a las nuevas tecnologías y, en especial, a la fabricación digital en 3D.

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Cristalerías Planell

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La Biblioteca Montserrat Abelló

La Colònia Castells, en el horizonte

Uno de los elementos que desde la industrialización fue un punto de referencia en el barrio por su potencia simbólica es la Colònia Castells. Josep Alió, vecino de la Colònia, explica que la estructura era como “un pueblo dentro de la ciudad”, y reconoce que con los últimos cambios “la gente de la Colònia ha mejorado muchísimo su calidad de vida”. De hecho, en los últimos años se ha reordenado y reurbanizado el espacio de la Colònia, y se ha dejado libre un espacio público para una gran zona verde. El Distrito de Les Corts inició en el 2018 un proceso participativo para fijar las propuestas ciudadanas y los criterios para la redacción del proyecto de ordenación de este nuevo espacio, construido entre todos y todas.

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“Todo el entorno del barrio ha evolucionado, pero el ambiente de la Colònia Castells se ha mantenido”

Josep Alió, vecino de la Colònia Castells

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Ateneo de Fabricación de Les Corts

Un barrio frenético

Otro punto de referencia del barrio es el Centro Cívico Can Deu, en la plaza de la Concòrdia. Lo que había sido una casa propiedad de la familia Can Deu, vecinos del barrio y fabricantes de vinos y anisados, es actualmente un centro cívico donde se llevan a cabo una gran variedad de actividades —desde talleres de informática hasta exhibiciones de hip-hop— dinamizadas por varios colectivos del barrio que ayudan a crear vínculos.

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La plaza de la Concòrdia y la fachada del Centro Cívico Can Deu

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Jardín del Centro Cívico Can Deu

El antiguo núcleo del pueblo de Les Corts tenía el punto de encuentro en la plaza de la Concòrdia. Aunque esta plaza mantiene vivo el espíritu cultural y social del barrio, desde hace unos cuantos años, el centro neurálgico institucional se ha desplazado a la plaza de Comas, donde se encuentra la sede municipal del Distrito.

Muy cerca, en la calle de Dolors Masferrer i Bosch, el barrio tiene otro centro cívico. El equipamiento, dedicado a Tomasa Cuevas, luchadora antifranquista encarcelada en la antigua prisión de mujeres de Les Corts, acoge, entre otras, la entidad Mou-te Les Corts, que organiza actividades culturales y de ocio para las mujeres de la zona. La actividad del conjunto de vecinos y vecinas es tan frenética que la presidenta de la entidad, Carme Maggi, afirma: “Los espacios del centro se quedan pequeños”.

Agelet explica que, aunque se ofrezcan un gran número de actividades en el barrio, el fenómeno “no se traduce en grandes movimientos asociativos”. Sin embargo, algunas de las entidades tienen una prolífica historia detrás y han sido el punto de encuentro de varias generaciones. Es el caso, por ejemplo, del Orfeó de Les Corts o de la Societat Coral L’Espiga de Les Corts.

Aunque el tejido social de Les Corts se encuentra en buen estado, sus miembros reconocen que hay que construir puentes con la población más joven y crear más líneas de consenso.

La Plataforma Juvenil de Les Corts trabaja para romper esta brecha entre generaciones del distrito. Mònica Vidal, miembro del secretariado de esta plataforma, comenta que en Les Corts hay muchas entidades culturales y educativas de jóvenes, pero que todavía “falta un espacio de referencia” que dé una respuesta más adaptada a las expectativas de la juventud en el territorio.

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“Intentamos dar voz a los jóvenes asociados y a los no asociados”

Mònica Vidal, en el centro, con dos compañeros del secretariado de la Plataforma Juvenil de Les Corts

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La avenida Diagonal a la altura del centro comercial L’Illa Diagonal

Les Corts tiene, como comenta Carme Maggi, un “calor entrañable” que se ha mantenido en el tiempo. No obstante, para contribuir al bienestar de los vecinos, varias voces reivindican un aumento de plazas en los centros públicos de educación primaria y exigen soluciones a la problemática de la vivienda a la que está sometida toda la ciudad.