La arquitectura del hierro y el nacimiento de la arquitectura civil

La idea de este tipo de mercados surgió en el siglo XIX, en la época de la división social del espacio y la adopción de los modelos urbanos más racionales y mejor adaptados al desarrollo demográfico e industrial.

Los mercados cubiertos concebidos durante este siglo unen la estructura metálica con el vidrio, proporcionando de esta forma una falsa impresión de transparencia. A causa de su proporción monumental y su disposición interior elevada, estos mercados otorgan una gran solemnidad a los barrios donde se instalan.

Santa Caterina, el primer mercado cubierto

El primer mercado cubierto de Barcelona fue el de Santa Caterina, cuyas obras empezaron en el año 1844. Tal como pasó con otros mercados, el de Santa Caterina se construyó sobre el emplazamiento de un antiguo convento o iglesia. Por tradición popular se pasó a denominar los nuevos mercados con el nombre del convento o la iglesia sobre el cual estaba edificado (Santa Caterina, Sant Josep).
El Born fue el primer mercado de la ciudad de Barcelona que se inspiró en una concepción modernista, construido con metal y vidrio junto a la antigua plaza mercante medieval que tiene su nombre.

Más tarde, en el año 1875, se inauguró un mercado del mismo estilo en Gràcia, que recibió el nombre de Mercado de la Llibertat, símbolo de la sublevación de aquel pueblo vecino de Barcelona contra el gobierno del general Prim en 1870.

Fachada mercado Santa Caterina después remodelacio