La configuración de una red de 39 mercados municipales

El movimiento que iniciaron los mercados de la Llibertat y del Born confirmó la construcción de los mercados posteriores: el de Sant Antoni (1882), el de la Barceloneta (1884), el de la Concepció y el de Hostafrancs (1888), el del Clot y el del Poblenou (1889) y, también en Gràcia, el de la Abaceria (1892).

En el caso del mercado cubierto de Sant Josep o de la Boqueria, se puso la primera piedra en 1840, pero su inauguración no tuvo lugar hasta 1914.
Cada uno de estos mercados ayudaron a estructurar el barrio o el pueblo donde se situaban, ya que las funciones comerciales se desarrollaban de manera ordenada en una zona en torno a la cual se encontraban las viviendas.

Los mercados del siglo XX

Los mercados que se construyeron durante los primeros años del siglo XX son todos cubiertos, un modelo que siguieron todos los mercados proyectados posteriormente.

Los diversos municipios de los alrededores y el llano que los incorporaba a Barcelona desde mediados de siglo XIX hasta los años veinte del siglo XX —Sants (1913), Sant Andreu (1923), Sarrià (1911)— disponían también de mercados públicos, construidos en un proceso similar a los de la ciudad.
Durante los años cuarenta y cincuenta, se construyeron varios mercados de nueva planta sobre solares donde tradicionalmente se ejercía la venta al aire libre (Sagrada Família, Horta, Guinardó).

En las décadas de los años sesenta y setenta, coincidiendo con el crecimiento demográfico de la ciudad, los barrios viejos empezaron a densificarse mientras surgían otros de nuevos. Es en este momento que nacieron dieciocho nuevos mercados situados en los nuevos barrios de la periferia.

Concepcio historia de los mercados