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El nuevo Mercado de l'Abaceria se convertirá en un nuevo espacio público en Gràcia y será más permeable y eficiente

Ayer se dio a conocer el nuevo proyectos a entidades de vecinos y vecinas, comerciantes y paradistas

El nuevo Mercado de l’Abaceria ya cuenta con una propuesta definitiva de diseño y distribución de espacios. Ésta incorpora todas las aportaciones de comerciantes y vecindario que son viables. Desde el Instituto Municipal de Mercados de Barcelona (IMMB) se procederá a tramitar la aprobación de este proyecto básico del equipamiento y de los instrumentos urbanísticos necesarios y el equipo seguirá redactando el proyecto ejecutivo necesario para su adjudicación y ejecución.

Esta propuesta incorpora más espacio de estancia para el vecindario del entorno, una cubierta que facilite la eficiencia energética, un nuevo acceso por la calle Torrijos, la planta -3 se convertirá en una nueva zona de almacenamiento para el tejido asociativo y comercial del barrio, se replicará la estructura por una que dé respuesta a las necesidades del equipamiento y la renaturalización del entorno. En resumen, esta modificación del proyecto inicial hará del Mercat de l’Abaceria un nuevo espacio público para el distrito de Gràcia.

Un mercado concebido como un nuevo espacio público por el distrito de Gràcia

Las modificaciones incorporadas al proyecto básico harán del nuevo Mercat de l’Abaceria una nueva zona de estancia para el distrito de Gràcia. Así, se recupera un gran espacio por la ciudad y, más concretamente, por el conjunto de las plazas de Gràcia con una superficie de unos 1.500 metros cuadrados, convirtiéndose en la plaza del Mercado Central de l’Abaceria.

Y es que con esta nueva distribución se recupera espacio en todo el perímetro del mercado y, de forma más evidente, en la zona de la calle de la Virgen de los Desamparados, donde el resultado final es un espacio público de tamaños similares en la plaza de la Revolución. Asimismo, respecto a la propuesta inicial, en el espacio de Virgen de los Desamparados se minimizan, integran y reducen los núcleos de comunicación que podían convertirse en un obstáculo visual desde esta “nueva plaza” hacia el interior del Mercado.

En cuanto a la cubierta, se devolverá su imagen noble haciéndola compatible con un espacio para la eficiencia energética. Se alternarán piezas cerámicas y paneles fotovoltaicos enrasados ​​con un tratamiento colorido, tal y como corresponde para un edificio protegido de estas características. Mediante esta tecnología innovadora genera energía sin la necesidad de grandes sobrecubiertas ni piezas visualmente agresivas. La cubierta en la zona de la “Nova Plaça”, presentará grandes aberturas y dejará pasar la luz.

En la misma línea de hacer del mercado un gran espacio público que sea permeable para que la ciudadanía pueda atravesarlo, se crea un nuevo acceso a la fachada de la calle Torrijos, que antes no tenía por la presencia de la rampa de acceso en los sótanos del Mercado. Este acceso hace que no sea viable la implantación del autoservicio cooperativo ni de otros usos sociales en esta planta. De todas formas, permitirá habilitar una zona de vestíbulo amplio para actividades temporales de todo tipo.

Durante los trabajos iniciales del proyecto, los equipos de ingeniería han detectado que la estructura actual no podría soportar la carga de la futura cubierta por una carencia de calidad de la aleación de metales de la misma. Por este motivo, la rehabilitación de la estructura pasa necesariamente por su desmontaje y la construcción de una nueva que replique exactamente la actual pero con un material que cumpla los requisitos técnicos. Esta operación se ha llevado a cabo, por ejemplo, en el Mercado de la Barceloneta y de forma parcial en el de Sant Antoni.

Por otro lado, el proceso de debate ha llevado a establecer que la planta -3 se convertirá en un espacio de uso logístico para las entidades de Gràcia. Por último, aunque en esta fase todavía no se hace una descripción completa de la urbanización global del entorno, el proyecto contempla ya en la nueva plaza una importante presencia de verde, así como los espacios inmediatamente perimetrales.

Objetivos de la reforma

El mercado de la Abaceria con la propuesta de reforma acordada, supone una oportunidad para:

  • Preservar el mayor equipamiento del barrio en cuanto a la oferta de alimentación fresca y saludable, orientado al producto de proximidad y calidad.
  • Mantener un importante número de pequeños comercios de proximidad, y sus puestos de trabajo.
  • Fomentar el papel vertebrador y de cohesión social que desempeña el mercado, con mayor dotación de espacios de encuentro de los vecinos y vecinas y de usos multifuncionales para el tejido asociativo del barrio.
  • Rehabilitación integral del edificio mediante proyecto arquitectónico, que deberá incluir de forma especialmente relevante la obtención de un mercado sostenible y consecuente con los objetivos de la emergencia climática: instalaciones de generación de energía limpia, aislamiento de el equipamiento, gestión por el reciclaje de residuos o equipamientos de ahorro de energía.

Programa comercial, logístico  y  de servicios previsto

Los accesos tanto a la planta altillo como a la planta -3 para entidades se han diseñado evitando interferencias entre los diferentes usos. Todos estos espacios tendrán accesos propios que permitirán que la instalación funcione en el mismo momento, o parcelado de forma independiente. Lo mismo sucederá con los puestos exteriores de no comestibles, que tienen acceso directo desde la calle.

El autoservicio también podrá tener horarios independientes del funcionamiento propio del mercado en días festivos de especial apertura del comercio, aunque tenga acceso desde la sala de ventas. En cuanto a la comunicación vertical entre los distintos niveles del edificio, todas las plantas estarán conectadas mediante 6 aparatos elevadores mixtos. Y todas las plantas dispondrán de servicios.

La propuesta de remodelación prevé el mercado en planta, un altillo a dos alturas y tres plantas subterráneas.

Planta Altillo (1.050 m2) dividida en dos alturas:

  • Despacho de dirección, despacho de la asociación de vendedores, dos aulas abiertas (o aulas polivalentes) y salas técnicas

Planta Baja:

  • Mercado de alimentación: 51 establecimientos interiores, 41 de alimentación y 10 exteriores no alimenticios (2.445’5 m2)

Planta -1:

  • Nuevo establecimiento con formato autoservicio (1.225 m2 con un mínimo de 750 m2 de zona comercial y el resto para zona logística)
  • Almacenes y cámaras frigoríficas y espacios de residuos (315 m2)

Planta -2:

  • Almacenes y cámaras frigoríficas (600 m2)
  • Parking para clientes con 50 plazas. Apertura sólo durante horario comercial
  • Espacios de residuos (144’98 m2

Espacio de doble altura (en paralelo a plantas -1 y -2)

  • Espacio de carga y descarga de doble gálibo y reserva para vehículos industriales (1.050m2)

En la Planta -3 (3.696 m2 aprox):

  • Espacios con usos logísticos para entidades y asociaciones del barrio.

Se contempla la posibilidad de que transportistas que llevan mercancía a los comercios del perímetro más cercano al mercado puedan realizar operaciones de carga y descarga en la zona logística del mercado.

Un nuevo Mercado con incorporación de nuevos operadores de fresco

El Mercado definitivo contará con una superficie construida de 14.350 metros cuadrados y prevé la incorporación de nuevos operadores que complementen la oferta de fresco del mercado y dota al equipamiento de los servicios y logística que ya tienen la gran mayoría de mercados de la ciudad por facilitar las diversas actividades que se desarrollen.

Situado en la Travessera de Gràcia, en el corazón del barrio desde el S.XIX, el mercado de l’Abaceria es una referencia del comercio de proximidad, esencialmente del alimentario, en el barrio. Motor dinámico de la actividad comercial y de la vida social, es el mayor equipamiento comercial dentro del Eje Comercial de Travessera de Gràcia.

En julio de 2016, después de varios estudios, trabajos, negociaciones, propuestas y un amplio proceso participativo con vecindario, comerciantes y paradistas, el Instituto Municipal de Mercados de Barcelona y la Asociación de Vendedores del Mercado firmaron el acuerdo de remodelación del mercado, con una ratificación espectacularmente mayoritaria de la Asamblea de Vendedores.

En diciembre de 2017 se empieza a construir el mercado provisional del Paseo Sant Joan, y en julio de 2018, los comerciantes se trasladan al mercado provisional con una muy buena respuesta por parte de los vecinos y vecinas, tal y como atestiguan los propios vendedores y vendedoras del mercado.

La deconstrucción del antiguo edificio terminó el pasado mes de enero, dejando sólo la espectacular estructura metálica. La previsión es que las obras del nuevo mercado empiecen en el verano de 2022.

Actualmente, el Mercado de l’Abaceria está situado en una carpa provisional en el Paseo Sant Joan, entre las calles Indústria y Sant Antoni Maria Claret desde que se trasladaron el 11 de julio de 2018.

Un Mercado centenario

El mercado de la Abaceria tiene su origen a finales del siglo XIX con la instalación de unas paradas en la plaza de la Revolució, en la antigua Vila de Gràcia. En 1892 se trasladaron al sitio actual, donde el mercado se cubrió y se inauguró con el nombre de Santa Isabel. Posteriormente se recuperó el nombre de mercado de la Revolución hasta que se llamó Abaceria central, el cual se mantiene en la actualidad. Como la mayoría de mercados centenarios de la ciudad, tiene una estructura arquitectónica metálica con cierre de obra vista y está formada por tres cuerpos, una nave central y dos pasillos laterales.

Hasta los años cincuenta el interior del mercado presentaba un aspecto muy distinto al de hoy en día. En lugar de las actuales paradas había unas mesas de madera o de mármol, sin roturas, por lo que se tenía una visión general de todo el mercado, de un lado a otro.

El mercado antiguo tenía una superficie construida de casi 4.000 m2, dispuestos en una única planta de ventas, y un sótano, en dos niveles, donde se ubicaban de manera exclusiva las cámaras frigoríficas.

Como ya le ocurrió a otros mercados de la red de Barcelona, se fue convirtiendo en un equipamiento con instalaciones precarias y anticuadas además de insuficientes, y una distribución anticomercial desde su origen.