El 29 de octubre acaba el plazo para que los centros de culto preexistentes se regularicen

El 29 de octubre acaba el plazo para que los centros de culto preexistentes se regularicen

El 29 de octubre de 2020 acaba el nuevo plazo para que los centros de culto preexistentes de Barcelona hagan las adaptaciones necesarias para garantizar la seguridad y la higiene de las instalaciones y evitar molestias a terceras personas, y así obtener la licencia que pasa a ser obligatoria.

Esta fecha afecta únicamente los centros de culto creados antes del 10 de agosto de 2010, cuando se aprobó la Ley de centros de culto. Se trata del texto que establece la obligatoriedad de cumplir unas determinadas condiciones materiales y técnicas que consisten en la certificación de la solidez de la estructura del edificio, la provisión de extintores y la previsión de salidas de evacuación suficientes. Los titulares de los centros tendrán que comunicar al Ayuntamiento que ya cumplen los requisitos mencionados.

El plazo para adaptarse acababa inicialmente el 11 de agosto de 2020, pero con el estado de alarma se ha aplazado hasta el 29 de octubre de 2020. Con respecto al resto de centros de culto abiertos después del 10 de agosto de 2010, este nuevo plazo no cambia nada porque ya están sujetos al cumplimiento de las condiciones establecidas a partir de la entrada en vigor del reglamento.

Los centros de culto de Barcelona anteriores al 2010 que no se regularicen antes del 29 de octubre de 2020 se verán obligados a cumplir las mismas condiciones que los centros de culto nuevos, que son mucho más exigentes y que pueden suponer que haya que hacer obras importantes en los locales.

  • Proceso para la regularización de centros de culto ya existentes en la ciudad de Barcelona (antes del 10 de agosto de 2010).

La Ley de centros de culto actual, aprobada en el año 2010 por la Generalitat de Catalunya, estableció un marco común en el territorio catalán en el cual se garantiza el derecho al establecimiento de estos centros, sin embargo, también regula las condiciones en materia de seguridad y salubridad, y establece la obligatoriedad de obtener una licencia municipal. Para los centros de culto que ya existían antes de la publicación de la ley, se establecieron unas condiciones menos exigentes que para los centros nuevos y se dieron diez años para que estos hicieran las modificaciones necesarias para obtener la licencia. Este plazo (prolongado a causa del estado de alarma) acaba el 29 de octubre de 2020.

Así, los centros de culto existentes, de pública concurrencia, que desarrollan de manera permanente en el tiempo y con carácter principal actividades de culto, sea en edificios o locales de titularidad privada o pública, y que en el momento de la entrada en vigor de la Ley de centros de culto no disponían de licencia municipal de actividades o equivalente, están obligados a comunicar el cumplimiento de las condiciones básicas de seguridad ante la administración municipal, antes del 29 de octubre de 2020.

Esta regularización afecta a todos los centros de culto (existentes antes del 10 de agosto de 2010), antes detallados, con independencia de su superficie o de su aforo y tiene por objeto verificar que se cumplen las condiciones básicas de seguridad siguientes, entre otras:

  • Disponer de medios de extinción de incendios, y como mínimo, de un extintor de capacidad 21A-113B por cada 50 metros cuadrados de superficie, con un mínimo de dos, en el interior del centro, y un extintor por cada 15 metros de recorrido en los pasillos y accesos exteriores.
  • Disponer de solidez estructural suficiente (informe de uno/a ingeniero/a o arquitecto/a).
  • Disponer de salidas de evacuación, con un número que varía en función de la superficie y la ubicación del centro de culto (planta piso, planta baja…) y que tienen que cumplir los requisitos detallados en la disposición transitoria tercera del Decreto 94/2010.

Están excluidos de efectuar esta comunicación los centros de culto incluidos en el Inventario del Patrimonio Cultural Catalán.

Todo eso lo tiene que certificar una empresa de control ambiental (Entidad Ambiental de Control-EAC) homologada para Barcelona y que pueda emitir la certificación que valide la declaración del cumplimiento de las condiciones básicas de seguridad del centro de culto.

También habrá que presentar la documentación que acredite que el centro de culto que se quiere regularizar está en funcionamiento desde antes del 10 de agosto de 2010 (escritura de compraventa o contrato de alquiler a nombre de la entidad, etc.). Todo eso se tiene que acompañar del modelo de instancia Anexo III.2 debidamente rellenada y que encontrará adjunta.

Una novedad en el procedimiento es que, a causa de las medidas para evitar la propagación de la COVID-19, la documentación de los centros de culto de toda la ciudad se tendrá que presentar en la Oficina de Atención a las Empresas – OAE (c. Roc Boronat, 117) concertando cita previa. La cita previa se pide por internet aquí, en el cuadro rosa donde indica “Iniciar el trámite”. Además, también lo puede hacer por vía telemática en el Registro Electrónico del Ayuntamiento presentando una instancia genérica. Encontrará toda la documentación necesaria y el proceso detallado aquí.

Una vez presentada la comunicación, el Ayuntamiento dispone de 30 días para efectuar la revisión documental y realizar las aclaraciones o las modificaciones que considere pertinentes. Una vez transcurrido este plazo, el centro se considerará regularizado y el Ayuntamiento archivará el expediente, aunque se reserva la facultad de efectuar una inspección siempre que lo considere oportuno.

La licencia está gravada por el impuesto sobre construcciones, instalaciones y obras, que es un 4 % del coste de las instalaciones (eléctricas y contra incendios)

  • Proceso para la regularización de centros de culto de Barcelona (creada después del 10 de agosto de 2010) y apertura de nuevos centros.

Para los centros creados a partir de agosto del 2010 la situación no cambia, ya que desde la publicación de la Ley de centros de culto por parte de la Generalitat de Catalunya se establece la obligatoriedad de obtener licencia y cumplir una serie de medidas en el ámbito de seguridad (contra incendios, de aforo, salidas de emergencia), salubridad, inmisiones y molestias a terceros (p. e., ruido).

El aforo y la superficie del local condicionarán el tipo de permiso que hay que tramitar: licencia municipal (junto con la comunicación de la finalización de los trabajos de instalaciones o adecuación) o comunicado con certificación técnica. Los centros de más de 100 m2 o con un aforo superior a 90 personas tienen que tramitar la licencia municipal. El resto pueden utilizar la vía del comunicado con certificación técnica.

La documentación se tiene que presentar en la Oficina de Atención a las Empresas-OAE (c. Roc Boronat, 117) concertando cita previa. La cita previa se pide por internet aquí, en el cuadro rosa donde indica “Iniciar el trámite”.

Consulte toda la documentación necesaria y el proceso detallado aquí.

1) En caso de licencia municipal, habrá que pedir el permiso de actividad antes de realizar cualquier instalación. Esta licencia es previa a la de obras o simultánea, en caso de que haga falta, tanto de nueva planta como de reforma, para adecuar el local o el edificio para el ejercicio de la actividad. Los trabajos de adecuación del local se pueden iniciar cuando se haya obtenido la licencia de actividades y la de obras, si hace falta.

En primer lugar, descargue el modelo de solicitud de licencia accediendo al enlace del apartado «Documentación» del trámite. Rellene la solicitud, fírmela y entréguela acompañada de la documentación necesaria emitida por un técnico legalmente competente, en la Oficina de Atención a las Empresas (OAE).

Una vez revisada la documentación, el Departamento de Licencias e Inspección del distrito correspondiente a la dirección de la actividad emitirá la tasa (1.555 euros) y el impuesto (4 % del coste de las instalaciones) sobre construcciones, instalaciones y obras (ICIO). Debe efectuar el pago en cualquiera de las entidades detalladas en el reverso de la hoja de autoliquidación, sin que haya que devolver el justificante del pago.

Para comunicar la finalización de los trabajos de instalaciones o adecuación, descargue el modelo de instancia normalizada accediendo al enlace del apartado «Documentación» de este trámite. Rellene la instancia, fírmela y entréguela acompañada de la documentación necesaria, en la Oficina de Atención a las Empresas (OAE).

Una vez presentada la documentación que certifica la ejecución del proyecto, puede iniciar la actividad y/o utilizar las instalaciones. El Ayuntamiento evaluará con posterioridad esta documentación.

2) En caso de comunicación con certificación técnica, habrá que pedir el permiso de actividad una vez la actividad o la instalación esté en disposición de iniciarse o de ponerse en funcionamiento de manera efectiva (obras e instalaciones acabadas). Para hacerlo, descargue el modelo de instancia de comunicación de apertura de actividades accediendo al enlace del apartado «Documentación» del trámite. Rellene la solicitud, fírmela y entréguela acompañada de la documentación necesaria, en el registro municipal.

Una vez revisada la documentación, el Departamento de Licencias e Inspección del Distrito correspondiente a la dirección de la actividad emitirá la tasa y el impuesto sobre construcciones, instalaciones y obras (ICIO), cuyo coste es el 4 % del coste de las instalaciones (eléctricas y contra incendios). Debe efectuar el pago en cualquiera de las entidades detalladas en el reverso de la hoja de autoliquidación, sin que haya que devolver el justificante del pago. Con carácter general, el ejercicio de la actividad o el uso de las instalaciones se puede iniciar al día siguiente de la presentación o la aportación de la documentación completa, con el pago del impuesto efectuado.

Por otra parte, la Oficina de Asuntos Religiosos puede ofrecerle asesoramiento durante todo el proceso contactando a través de oar@bcn.cat o al teléfono. 932 564 342

 

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