El cristianismo ortodoxo, los orígenes (#Quotidiàiextraordinari)

El cristianismo ortodoxo, los orígenes (#Quotidiàiextraordinari)

La Oficina de Asuntos Religiosos del Ayuntamiento de Barcelona organiza la segunda edición del ciclo, ya consolidado, “Cotidiana y extraordinaria: la comida en las tradiciones religiosas”, durante los meses de noviembre y diciembre. Este ciclo es la continuación del que comenzó el año pasado, y tiene como eje transversal la alimentación y la relación con la comida de las diversas tradiciones religiosas presentes en Barcelona. Es una manera dinámica de conocer las diferentes creencias, mientras se profundiza en un tema que, de un modo u otro, nos afecta a todos y todas: qué comemos y cómo comemos.

La línea conductora del ciclo es la relación entre la espiritualidad y las prácticas alimentarias. El ciclo, comisariado por Dídac P. Lagarriga,escritor y periodista, empezó con una conferencia en línea, “El ayuno en las tradiciones religiosas”, a cargo de Halil Bárcena, y sigue con cinco entrevistas en vídeo de testimonios invitados que muestran su experiencia personal respecto a los alimentos y las creencias. Debido a la situación sanitaria excepcional, el ciclo se adapta a la nueva normativa de seguridad. Este año no se podrán hacer las catas que se ofrecieron el año pasado, pero los y las protagonistas de los vídeos nos las harán vivir (puedes ver un vídeo resumen de la edición del 2019 aquí). El budismo zen, el judaísmo, el adventismo, el cristianismo ortodoxo y el islam son las confesiones protagonistas del ciclo. Además de captar nuestra atención y enseñarnos, nos hablarán de la vinculación del alimento con su tradición religiosa, y nos mostrarán algunas recetas y manjares.

El cristianismo ortodoxo en Etiopía

Actualmente el 60 % de la población etíope, 45 millones de personas, es cristiana. El cristianismo se introdujo en Etiopía desde muy antiguo (más o menos en el mismo momento que en Cataluña), en el siglo IV d. C. La Iglesia unitaria ortodoxa etíope se considera una iglesia ortodoxa oriental. Las diferentes tradiciones cristianas comparten la figura de Jesús como centro de su fe y el Dios que veneran es el mismo, pero difieren en la interpretación de las escrituras, en cuáles de estas consideran válidas, en algunos aspectos de la fe y en las prácticas religiosas.

Las iglesias ortodoxas orientales reconocen solo tres concilios ecuménicos: el primer concilio de Nicea, el primer concilio de Constantinopla y el primer concilio de Éfeso. La separación de las iglesias ortodoxas orientales se remonta al siglo V d. C., ya que rechazan la definición dogmática del concilio de Calcedonia (celebrado en el año 451). En este caso, la principal división con respecto a otras iglesias cristianas tiene que ver con la naturaleza humana o divina de Cristo. La Iglesia ortodoxa etíope forma parte de la tradición monofisita (doctrina teológica que sostiene que en Cristo hay una sola naturaleza, divina, y no dos naturalezas, divina y humana).

En el siglo VII la expansión del islam en Egipto dejó al reino de Aksum en una situación de relativo aislamiento con respecto a otras áreas cristianas del mundo. Por este motivo, el cristianismo etíope tiene algunas características especiales, y se considera que tiene muchos puntos en común con la religión que practicaban los primeros cristianos y, por lo tanto, también con el judaísmo. Por ejemplo: la Iglesia etíope da mucha importancia al Antiguo Testamento, los niños son circuncidados ocho días después de nacer, tienen dos días santos (el sábado, como las comunidades judías, y el domingo, como el resto de comunidades cristianas), las mujeres tienen prohibida la asistencia a la iglesia durante la menstruación y cuando están en la iglesia deben taparse el pelo con un pañuelo grande llamado shash, los hombres y las mujeres se sientan en lugares separados durante las ceremonias, deben sacarse los zapatos cuando entran en la iglesia, etc.

Arquitectónicamente, las iglesias están construidas siguiendo un esquema inspirado en el templo de Salomón y se dividen en tres partes: un santuario cerrado (qeddeste-qeddusan), donde se guarda el tabot (una réplica de las tablas de la Ley) en un pequeño cofre de madera; un espacio sagrado (queddest), donde se da la eucaristía, y un coro (qene mahelet), donde los sacerdotes leen las Escrituras. Aparte de la arquitectura de sus templos (entre los que destacan las iglesias excavadas en la roca de Lalibela), el cristianismo etíope se vincula también a un rica y singular tradición de arte sacro.

Las ceremonias religiosas de la Iglesia etíope se celebran en idioma ge’ez, antigua lengua del reino de Aksum y lengua litúrgica del cristianismo etíope al menos desde la llegada de los nueve santos, monjes que llegaron a Etiopía huyendo de las persecuciones contra los monofisitas que siguieron al concilio de Calcedonia. A ellos se debe la traducción al ge’ez de la Biblia de los Setenta.

Hoy en día la Iglesia etíope es una iglesia autocéfala, es decir, tiene su propio patriarca. Antes de 1959 dependía del patriarca de Alejandría, y todavía se la incluye dentro de las iglesias de tradición copta. El jefe de la iglesia tiene el título deabuna-patriarca y reside en Adís Abeba. Actualmente hay también numerosas sedes de la Iglesia etíope en diferentes países del mundo en los que se han instalado personas procedentes de este país africano. Sin embargo, en Barcelona la comunidad no tiene todavía ningún centro de culto propio.

Con respecto a la alimentación, los cristianos etíopes siguen normas alimentarias estrictas que prohíben el consumo de carne de cerdo y de pescado sin escamas, y regulan incluso cómo deben sacrificarse los animales. Normas, como hemos dicho, que encontramos en el Antiguo Testamento. Aun así, la cocina etíope sí mezcla productos lácteos y carne. La Iglesia ortodoxa etíope ordena muchos días de abstinencia de carne (que incluyen los miércoles, los viernes y toda la cuaresma), y por eso hay muchos platos vegetarianos típicos de Etiopía. Además, se suele utilizar aceite vegetal para cocinar durante estos días.

Entrevista “El cristianismo ortodoxo, los orígenes”:

Rahel Berhe es etíope de nacimiento, propietaria del restaurante de cocina etíope Abisinia, en el barrio de Gràcia, cristiana ortodoxa y una gran conocedora del funcionamiento del cuerpo humano. En su cocina aplican los cinco sabores (dulce, salado, picante, ácido y amargo) para regular el pH y tener una buena digestión, además de promover el conocimiento del cuerpo a través de la gastronomía. En la entrevista nos habla del ritual de la comida al estilo etíope, la filosofía de la cocina ecologista y sostenible de su país de origen, la importancia de las legumbres y las verduras, la no ingesta de azúcar, la ceremonia del café, la importancia del ayuno, su visión positiva de la vida, el sentido del compartir y respetar, la gran condición humana del ser, el valor de la fe, etcétera.

Para experimentar los olores y los sabores de la relación entre el cristianismo ortodoxo y la comida, encontrarás la receta de helvet (de legumbres) en el documento adjunto.

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