Contratar cursos online: ¿cuáles son mis derechos?

El mes de septiembre no es sólo el inicio del año académico en escuelas, institutos o universidades, también es el mes que empiezan un gran abanico de cursos que ofrecen las diferentes (y numerosas) academias y centros de formación que encontramos en la ciudad. Una de las novedades de este año es el incremento de la oferta formativa online que ofrecen estas academias y centros de formación, una tendencia, la de la formación online, que se ha visto acelerada con la crisis del Covid-19. Desgraciadamente, este crecimiento también ha ido de la mano de un incremento de las consultas y quejas en relación a la contratación de estos cursos.

Para conocer nuestros derechos como personas consumidoras debemos tener en cuenta que las obligaciones de las academias o centros de formación son las mismas, ya sea que hagan cursos online o presenciales. La particularidad es que se trata de una contratación a distancia y, por tanto, se aconseja seguir una serie de recomendaciones.

 

Consejos generales para la contratación online

  • Contratar cursos en sitios web conocidos previamente o que tengamos buenas referencias. También recordad confirmar que la página incluye la identidad de la empresa y los datos de contacto.
  • Comprobar que la web indica las características del curso, el precio y el coste del material, la forma de pago y la modalidad de la acreditación.
  • Verificar que no incluyen opciones premarcadas que impliquen gastos adicionales.
  • Guardar el mensaje de la confirmación del pago y la factura.
  • Derecho de desistimiento. Es posible anular el contrato durante los 14 días siguientes a la celebración de este o en la recepción del material.
  • En caso de disconformidad dirigirse primero la reclamación a la empresa formadora. Si no se obtiene respuesta en el plazo de 30 días, o bien la respuesta no es satisfactoria, se puede contactar con la OMIC para realizar una reclamación.

 

Dudas sobre las acreditaciones

Una de las quejas más frecuentes que llegan a la OMIC tiene que ver con los títulos o acreditaciones que ofrecen las academias o centros de formación.

En este sentido es muy importante tener clara la diferencia entre enseñanzas regladas y no regladas. Las enseñanzas regladas conducen a la obtención de certificados homologados, mientras que los centros de estudios no reglados no pueden expedir ninguna certificación académica homologada.

Es muy importante pues, que la publicidad que se haga no pueda inducir a error o falsas expectativas a sus destinatarios. Según el artículo 15 del Real Decreto 401/1979, de 13 de febrero, entre los casos que se consideran publicidad ilícita, encontramos 'realizar publicidad educativa que pueda inducir a confusión sobre los términos de la autorización conferida o sobre la validez académica de las enseñanzas impartidas'.

 

En caso de conflicto, el contrato manda

Por otra parte, en la OMIC también hemos detectado que, en una situación de excepcionalidad y grandes incertidumbres como la que vivimos actualmente, preocupa tener que comprometerse durante períodos de tiempo muy largos. De hecho, una de las consultas que más se han repetido tiene que ver con la de los cursos semipresenciales, aquellas formaciones donde una parte de la carga lectiva es presencial y la otra online. ¿Qué pasaría en caso de nuevos confinamientos? ¿Estos cursos se seguirían haciendo?

Recordemos que según el artículo 123-3 y 123-4 de la LCCC, los consumidores tenemos derecho a que se nos entregue, con un tiempo suficiente y razonable, un modelo de contrato con las condiciones generales previstas. Para evitar malentendidos o reclamaciones posteriores, desde la OMIC se recomienda leer con detenimiento el contrato y en caso de considerar que hay situaciones que no se contemplan o cualquier otra duda que se pueda tener, pedir incluirlo.

En definitiva, es muy importante que nos aseguremos que se hacen las modificaciones necesarias en el contrato o que obtenemos una respuesta por escrito a nuestras dudas. De hecho, esta es quizás una de las recomendaciones clave que podemos hacer desde la OMIC para cualquier contratación. Así que recordad, el contrato siempre manda.