La ley contra el despilfarro alimentario: ¿cómo me afecta como persona consumidora?

El Pleno del Parlamento de Cataluña ha aprobado la Ley de Prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario en Cataluña. La ley debe ayudar a alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de hambre cero y se propone reducir en un 50% el desperdicio alimentario en 2030.

En Cataluña, según datos de 2010, el desperdicio alimentario en los hogares, comercios al por menor y la restauración fue de 262.471 toneladas anuales. Esto significa que cada catalán derrocha 35 kilos al año, equivalente a un 7% de los alimentos adquiridos. Esta nueva normativa que pretende reducir estos datos a la mitad, es pionera en Europa al priorizar la prevención en origen ante la redistribución de los excedentes, y lo hace a lo largo de toda la cadena alimentaria.

La ley impone una serie de obligaciones a todos los agentes de la cadena alimentaria. Las empresas distribuidoras de alimentos deberán disponer de un Plan de prevención de pérdidas y desperdicio alimentario, medir e informar anualmente sobre los niveles de generación de pérdidas y desperdicio, y aplicar una jerarquía de prioridades de uso de los excedentes; las empresas del sector de la restauración, entre otras obligaciones, tendrán que facilitar que la clientela pueda llevarse sin coste adicional sobras, informar de esta posibilidad y ofrecer envases reutilizables, compostables o fácilmente reciclables, además de admitir el propio envase del consumidor; las administraciones públicas, por su parte, deberán incorporar en los contratos públicos cláusulas para prevenir las pérdidas y el desperdicio alimentario, recoger y analizar los datos de las pérdidas y el desperdicio, y elaborar un Plan estratégico de prevención.

¿Cómo me afecta la Ley como persona consumidora?

  • Todos los restaurantes deben facilitar a su clientela la posibilidad de llevarse la comida sobrante.
  • El restaurante debe aceptar el envase propio del cliente, si lo lleva. Si no, debe ofrecer un envase de uso alimentario y que sea reutilizable, compostable o fácilmente reciclable.
  • El restaurante debe informar y tener visible que facilita esta opción a su clientela.
  • En caso de que esta información no sea visible o no se ofrezca, recomendamos pedir el establecimiento esta posibilidad, recordando la entrada en vigor de esta ley. Si la respuesta obtenida no es satisfactoria, puede dirigirse a la Oficina Municipal de información a las Personas Consumidoras, que le informará de sus derechos y posibles mediaciones en este tema.