Plataformas digitales: usarlas y trabajar en ellas con conciencia

Este 2019 desde el Ayuntamiento de Barcelona se han realizado dos guías -en formato estudio en profundidad y en formato desplegable abreviado- que facilitan el consumo y el trabajo en las plataformas digitales de economía colaborativa.

Las guías, en catalán, sirven para explicar el fenómeno y actuar con más seguridad a la hora de contratar bienes y servicios mediante plataformas digitales o ofrecerlos, así como informan de los derechos y deberes de las personas que trabajan en ellas.

 

Consumo en plataformas digitales: ¿qué hace falta saber?

Por lo que respecta a las guías para consumidoras, se han publicado dos: la Guía técnica de consumo para el uso de plataformas digitales y un formato más breve y práctico, la Guía de consumo para usar plataformas digitales.

En primer lugar, la guía hace una disquisición entre una economía de plataforma y una economía de plataforma colaborativa: la primera, simplemente es aquella actividad empresarial que vehicula la transacción mediante una plataforma digital; la segunda, es colaborativa en su funcionamiento: o bien porque el intercambio de productos y servicios es entre usuarias y/o porque el modelo de gestión es colaborativo.

 

Oportunidades y peligros de la economía de plataforma

La guía pretende potenciar el uso de la economía colaborativa procomún y destaca sus oportunidades: 

  • Mejora económica para las personas proveedoras y consumidoras
  • Mejora ambiental, por el uso colectivo de recursos materiales
  • Promoción de la cultura del compartir
  • Fomento de la autonomía personal y la creatividad
  • Más dinamismo y pluralidad en la economía

Y también de los peligros que puede comportar el uso de la economía de plataforma si sigue ciertos parámetros tradicionales del Capitalismo más agresivo: 

  • Condiciones laborales precarias o fiscalidad a la baja
  • Competencia desleal con la economía convencional
  • Monetización de intercambios que podrían ser recíprocos o gratuitos
  • Prevalecer intereses particulares por encima del interés general

 

Derechos y obligaciones de las usuarias de las plataformas digitales

La Guía repasa los derechos de las personas usuarias de estas plataformas, especialmente, de las consumidoras, que podrán y deberán: 

  • Aceptar el trato una vez ofertante y consumidora se hayan puesto de acuerdo sobre el precio y el servicio o producto
  • Reclamar si el producto no tiene las características pactadas

Y en caso de que el ofertante sea profesional:

  • Recibir información exhaustiva antes del intercambio
  • Desistir del trato hasta 14 días después de recibir la prestación
  • Obtener garantía de dos años. Los primeros seis meses se considera que el defecto ya estaba cuando el bien se adquirió

Muy importantes también son las obligaciones de las personas usuarias: 

Si soy ofertador particular:

  • Cumpliré el contrato hecho con la destinataria
  • Responderé de la buena calidad y prestaciones del bien o servicio
  • Cumpliré con las obligaciones fiscales derivadas de los servicios recibidos por parte de la plataforma que dependen del lugar donde está establecida, del sector de actividad y de si eres contribuyente por IVA

Si soy ofertante profesional:

  • Me aplican los mismos deberes que al ofertante particular
  • Facilitaré los datos de identificación, localización y de contacto
  • Me daré de alta del censo de empresarios (036) y del Impuesto de Actividad Económica
  • Cumpliré con las obligaciones tributarias por lo que respecta a la contabilidad y fiscalidad

Si solo soy intermediario (plataforma): 

  • Si se limita a hospedar ofertas (como Wallapop):

Retirará contenidos ilícitos y denunciará irregularidades, como productos falsificados o robados. 

  • Si enlaza proactivamente oferta y demanda (como Airbnb):

Promoverá que la transacción se lleve a cabo con diligencia y retirará contenidos ilícitos (por ejemplo ofertas de vivienda sin licencia).

  • Si condiciona la transacción (por ejemplo Uber, que pone condiciones sobre precios, formas de pago, indumentaria o tipo de coche): 

Devendrá responsable del cumplimiento y de la calidad de la prestación. 

Si soy una persona consumidora:

  • Me aplican obligaciones fiscales: el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, en el caso de venta de un immueble o de ciertos bienes muebles, como vehículos.

 

Preguntas frecuentes relacionadas con las economías de plataforma

La Guía también hace un repaso de dudas muy frecuentes en el uso de estas. Repasamos las principales: 

  • ¿Soy profesional o particular?

La Unión Europea comenta la frecuencia con la que se realiza la venta de productos y/o servicios, la obtención de lucro o el volumen de negocio para definir si una persona que vende a través de estas plataformas es profesional o no. En España aún no hay una definición al respecto. 

  • ¿Puedo alquilar mi vivienda temporalmente para uso turístico?

En Barcelona, para alquilar una vivienda para 31 días o menos se debe tener una licencia de actividad turística. Actualmente en la ciudad prácticamente no se conceden nuevas licencias, por saturación de alojamientos turísticos. Si el alquiler es por más de 31 días,  todo el territorio está sujeto a la Ley de Arrendamientos Urbanos. Por lo que respecta a alquilar una habitación (homesharing), actualmente está pendiente de aprobación un marco normativo a nivel catalán que regule esta actividad. Lo que sí puede hacer es un intercambio de tu casa con otra persona o familia, sin ninguna remuneración en ningún sentido: prueba Home Exchange, por ejemplo. 

  • ¿Puedo alquilar mi coche?

Lo puedes compartir con personas que hagan tu mismo trayecto, a cambio de repartiros los gastos (carpooling). Plataformas que lo ofrecen son compartir.org o BlaBlaCar. También hay cooperativas de personas consumidoras y usuarias, como Som Mobilitat  que tienen una flota de vehículos eléctricos para compartir y admiten que pongas tu coche a su disposición con tal de que lo usen otras personas socias. También puedes ceder tu vehículo a cambio de un precio. Sería un contrato de alquiler regulado por derecho civil. Lo puedes hacer, por ejemplo, a través de  SocialCar o Drivy.  En ningún caso puedes conformar un servicio de taxi o de alquiler con conductor, ya que requieren licencias específicas (de taxi o de VTC).

  • ¿Puedo reclamar si compro de segunda mano?

Sí, si el producto no tiene las caracteríticas acordadas. Ahora bien, no puedes reclamar a plataformas que no intervienen en las transacciones comerciales (como WallapopVibbo o milanuncios), ya que toda la responsabilidad del proceso es de las personas usuarias. 

 

Derechos y obligaciones de las trabajadoras de las pltaformas digitales

Esta Guía se centra mayoritariamente en recuperar los derechos de estas personas trabajadoras, dado que en la mayoría de casos han encuadrado las trabajadoras en una categoría laboral, que de facto, no es la real: hablamos de falsos autónomos. 

Una de las primeras explicaciones que da la Guía es conocer los diferentes régimenes laborales y la confusión que se ha generado alrededor de las repartidoras de estas plataformas. 

En el mercado laboral, hay dos grandes variantes en la manera de trabajar: 

  • Trabajo asalariado, bajo la regulación del Régimen General y con las condiciones acordadas en un convenio colectivo.
  • Trabajo autónomo, bajo la regulación del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos.
  • Trabajo autónomo con dependencia económica (TRADE). Corresponde a personas que perciben almenos el 75% de sus ingresos de un/a solo/a cliente/a, pero decidiendo igualmente ellas mismas como llevar a cabo el trabajo. 

La mayoría de las plataformas digitales sostienen que las personas que hacen los servicios son colaboradoras, y por ello autónomas, habitualmente en la figura de TRADE. Pero en muchos casos esta relación laboral no se ajusta a derecho y da lugar a falsas autónomas: personas que prestan servicios en condiciones propias de trabajo por cuenta ajena, pero que oficialmente trabajan por cuenta propia. Esto significa menos aportaciones económicas de las empresas y más responsabilidades para las trabajadoras. 

 

¿Cómo detectar si soy falso autónomo?

  • No me dejan negociar las condiciones, como durada o precio
  • Me obligan a poner a disposición de la empresa medios como vehículo o móvil
  • Me obligan a trabajar con uniforme o con material de la empresa
  • No puedo decidir libremente cuándo y cuánto trabajo
  • Recibo indicaciones precisas o puntuaciones de cómo trabajo
  • Me piden exclusividad para una plataforma

 

En las dos guías publicadas encontraréis mucha más información sobre los derechos y deberes de consumidoras y trabajadoras de las plataformas digitales colaborativas. ¡Bajároslas!