Refuerzo de los servicios funerarios por la COVID-19

Ante el incremento de los decesos y la situación de excepcionalidad generados por la COVID-19, se ponen en marcha una serie de medidas para agilizar los trámites, asegurar la operatividad y dar apoyo a las personas que han perdido a seres queridos.

 

Para poder trabajar de manera ágil y coordinada y hacer más sencillos los trámites, se han asignado los diferentes centros hospitalarios a las operadoras funerarias. Además, se han reforzado los circuitos de comunicación con las familias para que reciban toda la información de los precios y procedimientos establecidos en la situación actual de estado de alarma.

Con respecto al importe máximo de los servicios funerarios básicos, no puede superar los 2.500 euros: 1.948,10 euros de base, más 540 euros en caso de inhumación y 550 en caso de incineración. Las familias que lo soliciten podrán pactar un servicio que tenga un precio superior.

En caso de tener contratado un seguro de deceso, se pueden escoger libremente los servicios y productos que se quieran contratar. Si no se agota todo el capital asegurado, se puede solicitar el retorno del capital sobrante.

Además, en caso de que haya que limitar las incineraciones para garantizar el servicio, se ofrecerá la opción de realizar inhumaciones provisionales y proceder a la incineración en un plazo de dos años, sin ningún coste adicional.

 

Apoyo a las familias

Se ha habilitado un teléfono de apoyo emocional para las familias, el 649 756 713, que ofrece atención de profesionales del Colegio Oficial de Psicología de Cataluña, de lunes a viernes, de 9.00 a 20.00 horas.

También se ofrece la posibilidad de celebrar un servicio religioso a través de la Oficina de Asuntos Religiosos.

Además, cuando termine la crisis sanitaria, Cementerios de Barcelona habilitará espacios dentro de los recintos para que las familias puedan despedirse de sus seres queridos, sin ningún coste adicional.