¿Vacaciones? ¡Que sean responsables!

Hemos crecido pensando que las vacaciones son para irse. Y muchas de nosotras así lo haremos. Te quedes en Barcelona o te vayas de la ciudad para evadirte unos días de lugares y caras conocidas, te invitamos a reflexionar cómo pueden ser tus vacaciones más responsables que nunca en temas de consumo. ¿Practicas el consumo responsable durante las vacaciones?

 

La responsabilidad también viaja

El fenómeno del turismo masivo es suficientemente conocido en Barcelona. Muchos barrios de la ciudad se sienten agobiados por el alto volumen de visitantes que cambian el paisaje de los barrios en zonas como el Park Güell, las Ramblas o la Sagrada Familia, que han visto como sus vecinas abandonaban el lugar dejando pisos y habitaciones a disposición de turistas y como las tiendas de barrio pasaban a vender sombreros de paja y souvenirs.

Si queremos efectuar un viaje durante nuestra próximas vacaciones es necesario pensárselo dos veces: ¿nuestra acción contribuye al mismo fenómeno en otra ciudad o zona del planeta? Si a pesar de todo nos vamos: ¿qué podemos hacer para un mínimo impacto? Es urgente un cambio de modelo hacia uno que ponga la economía al servicio de las personas: respeto ambiental, justicia social y diversificación económica. 

  • Alojamiento responsable: Barcelona ha sido líder en la regulación de alojamiento turístico. Si te vas a otro pueblo, ciudad o país, intenta hospedarte en establecimientos autorizados para su uso y asegúrate que no fomentas la gentrificación de la zona o que no impides el acceso a la vivienda a los locales. 
  • Fomento de la economía local: es fácil caer en la dulce ruta del turista, ruta repleta de visitas guiadas, restaurantes y hoteles para el turismo, tiendas de souvenirs a cascoporro. Si estamos de turismo, puede ser interesante intentar comportarse como un local: hacer las compras en comercios de barrio; comprar productos de temporada y locales; salirse de las rutas turísticas; e intentar conocer la zona según las indicaciones de los habitantes locales, pidiéndoles por sus usos y costumbres intentando alterar al mínimo el ecosistema social de la zona. 
  • Intercambio de casa: si te planteas residir durante un período de días, semanas o meses en una ciudad o pueblo, puede ser muy interesante realizar una intercambio de casa. Plataformas como HomeExchange ofrecen esta posibilidad en que no se dejan espacios vacios deshabitados ni se llenan con ordas de turistas complejos hoteleros. Además, puedes pedirle a la familia amfitriona consejos de consumo responsable en su distrito: movilidad, compras, restaurantes locales… 
  • Turismo responsable: algunas agencias están especializadas en turismo responsable. Un turismo que fomenta desplazamientos bajos en emiciones de CO2; alojamientos de turismo rurales o ecológicos; el fomento de la economía local y el comercio justo o el intercambio de culturas. Algunas agencias destacadas son Turismo Responsable o Tarannà; también encontraréis recursos sobre alojamientos ecológicos y experiencias de turismo sostenibles en ecoagrotours o a Pamapam
  • Turismo solidario: una manera de invertir el tiempo sosteniblemente es realizar turismo solidario: en voluntariado, en campos de solidaridad, ayudando a un centro de recuperación de animales o en proyectos de conservación del medio ambiente… Entidades como SetemOXFAM Intermón, la Fundación Vicente FerrerBlua u otras ofrecen vacaciones solidarias o eco-voluntariado. 
  • Visitas a familiares y amigos: no todo es viajar para augmentar nuestra lista de países visitados o para ver mundo. El viaje es también el trayecto y las personas que nos encontraremos. Por eso, los expertos en turistización defienden el viaje para visitar familiares, amigos y conocidos como una forma slow de viaje. Un viaje emocional y local, donde los amfitriones acompañan y muestran una realidad económica, social y emocional del territorio. 

 

Desplazamientos con cabeza

La responsabilidad en los desplazamientos durante los períodos estivales merece un párrafo especial. Según un estudio coordinado por Jordi Oliver sobre turistización y cambio climático del Ayuntamiento de Barcelona la aportación del turismo al cambio climático se estima en un 8% del total. Ahora sabemos que en Barcelona el 96% de la aportación viene directamente de la movilidad de entrada y salida de la ciudad, esencialmente de los aviones. 

¿Qué apuestas tenemos para combatirlo?

  • Stay Grounded: literalmente, ‘quedarse en tierra’, es una alianza internacional que apuesta por el decrecimiento en la aviación y se opone a la proliferación y ampliación de aeropuertos alrededor del mundo. Hace un trabajo de mapaje de conflictos ecológicos relacionados con los aeropuertos y propone medidas como la moratoria a la concesión de nuevas líneas aéreas o la adopción de fiscalidades que penalicen la emisión de gases que fomentan el cambio climático. Es una opción: no moverse. 
  • Transporte público: algunos medios de transporte contaminan más que otros. Y la suma de la movilidad individual contamina más que el uso del transporte público. Si puedes, ¡usa el transporte público y/o colectivo! 
  • Vehículos libres de emisiones de gases: puede ser interesante hacer el viaje, o al llargar a destino, usando vehículos libres de emisiones de gases de efecto invernadero, como por ejemplo, coches eléctricos o bicicletas. En Barcelona existen opciones interesantes como Som Mobilitat, una cooperativa de uso compartido de coches eléctricos. 
  • ¡Y camina! Es saludable, sostenible y siempre viables. Haz vacaciones, ¡pero no de piernas!

 

Consumir concientemente durante las vacaciones

Estamos de vacaciones. Sí. Pero el consumo responsable debe ser una práctica de 365 días al año. Las compras deben ser responsable y el agua, la luz o el gas deben ser recursos usados con moderación. 

  • Favorece la economía local: intenta salir de los circuitos turísticos habituales para realizar tus compras; come en restaurantes locales; o adquiere productos locales para tus recuerdos de viaje (¡si es que los necesitas!). De esta manera también ahorrarás, pues las zonas turísticas suelen ser más caras que las más alejadas de los circuitos transitados. 
  • Agua: ojo con las piscinas, las duchas y los baños. Es verano y hace calor, pero eso no significa que podamos malgastar el agua a disposición. Seamos cuidadosos con su utilización.
  • Electricidad: los aparatos de aire acondicionado y ventiladores ¡van que vuelan! Intentemos un uso eficiente de los mismos, utilizándolos en momentos indispensables. Usemos trucos sencillos pero efectivos: cerrar portones y bajar persianas en los momentos de más calor y sol; o airear las habitaciones en las primeras horas del día nos puede ayudar a pasar mejor el calor sin gastar montones de energía. También recuerda iniciar los electrodomésticos en las horas valle -especialmente noche y amanecer-; o de no dejarnos ladrones energéticos encendidos -stand by’s de televisores, ordenadores, adaptadores…-. 
  • Envases y reciclaje: si el resto del año usas cantimplora; vas al mercado con tupper; o repasas muy bien las etiquetas de todos los productos que compras… ¡Mantenlo durante las vacaciones! Ser consciente y responsable es un hábito que viaja con nosotros!