Empiezan las negociaciones para modificar la ordenanza de terrazas

Terrazas. El objetivo es llegar a un acuerdo político antes del verano y modificar la normativa de terrazas antes de finales de año.

El Gobierno municipal y el Gremio de Restauradores de Barcelona anuncian el inicio del proceso para consensuar la futura modificación de la ordenanza de terrazas. Ya se han empezado a celebrar reuniones con los grupos políticos para llegar a un consenso antes del verano y poder cambiar la normativa vigente antes de finales de año.

La única solución a los problemas que plantea la normativa vigente sobre terrazas es llegar a un consenso que permita modificar la ordenanza que las regula. Así lo han manifestado hoy el teniente de alcaldía de Empresa, Cultura e Innovación, Jaume Collboni, y el presidente del Gremio de Restauración de Barcelona, Pere Chias, después de una reunión que marca el inicio de un periodo de negociaciones para alcanzar un acuerdo de ciudad.

El Gobierno municipal considera necesario que la mejora de la normativa vigente tenga el apoyo del máximo número de grupos políticos, según ha dicho Collboni. De hecho, ya hace meses que el Gobierno trabaja con varios grupos para buscar el máximo consenso posible y analizar cuáles son las modificaciones que se pueden introducir a la ordenanza de terrazas. El objetivo de las negociaciones, según ha explicado el teniente de alcaldía, es llegar a un acuerdo político antes del verano y modificar la normativa vigente antes de finales de año.

“Necesitamos una ordenanza más sencilla, más flexible y más adaptada a la realidad de Barcelona”, ha afirmado Collboni, que ha insistido también en la necesidad de modificar la normativa actual para “hacer posible la convivencia en el espacio público, favorecer el desarrollo de la actividad económica y dar seguridad jurídica”. Según ha dicho el teniente de alcaldía, la futura normativa tiene que tener una continuidad en el tiempo y tiene que ser útil más allá de este mandato.

El objetivo final de todo este proceso, según ha expresado Collboni, es “valorar y preservar este bien básico de la ciudad que es el espacio público, que es propiedad de los ciudadanos y ciudadanas y que el Gobierno municipal tiene que administrar con espíritu de convivencia”. Según datos aportados por el Gremio de Restauradores, los principales usuarios de las terrazas son los ciudadanos de Barcelona, que llegan a un 85 %.

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