“Asóciate a la fiesta”: visibilizar, enlazar y fortalecer las asociaciones

05/09/2019 - 11:16

Acción comunitaria. Durante las Fiestas de La Mercè el tejido asociativo de Barcelona comparte sus valores transformadores con toda la ciudad a través de una serie de actividades en la plaza de Catalunya.

“Asóciate a la fiesta” nació hace cuatro años como la evolución o revolución de la tradicional y estática Muestra de Asociaciones, que desde hace dos décadas tenía lugar durante las Fiestas de La Mercè.

Con el nuevo modelo propuesto por “Asóciate a la fiesta”, la plaza de Catalunya se convierte en un espacio de encuentro participativo para visibilizar, enlazar y fortalecer las asociaciones de Barcelona, con valores estratégicos como la sostenibilidad, la multiculturalidad o la perspectiva de género.

Empar Cerezo, jefa del Departamento de Asociacionismo e Iniciativas Ciudadanas, explica su evolución: “La Muestra de Asociaciones era un modelo estático, las asociaciones tenían su puesto fijo en la plaza de Catalunya y durante dos o tres días ofrecían información a la ciudadanía sobre quién eran y qué hacían. En el 2016 hubo un encargo político para transformar esta muestra, para dar más voz a las entidades y fomentar su participación: se les preguntó qué querían hacer, partiendo de una línea política que pretendía construir un espacio más dinámico en el que pudieran mostrar qué son y qué hacen haciéndolo en la propia plaza”, explica.

“Asóciate a la fiesta”: un éxito en cifras y en calidad

El cambio de una muestra inmóvil a una fiesta participativa ha sido todo un éxito. Y los datos así lo demuestran. En el 2017 participaron en la Fiesta 153 entidades, en el 2018 ya eran 193 y este 2019 se ha llegado a las 279. “Nos gusta decir que los barrios vienen al centro de la ciudad a través de sus asociaciones”, dice Cerezo.

Pero no están todas porque se siguen criterios de selección y admisión: “En ‘Asóciate a la fiesta’ filtramos: queremos entidades que no atenten contra los derechos humanos, que no sean xenófobas, que incorporen la perspectiva de género y que tengan un foco medioambiental. Y aplicando estos criterios, hemos tenido que decir a alguna entidad que no puede participar”, reconoce la jefa del departamento.

“Nos gustan más las entidades que trabajan de manera comunitaria —continúa Cerezo—, que tienen en cuenta valores como la inclusión y la diversidad y que incluyen a actores de la política social. Por lo tanto, nuestra prioridad son las entidades pequeñas, con base social en el territorio, en los barrios más vulnerabilizados… Eso no significa que dejemos de lado a entidades más grandes o a las federaciones, pero ahora nuestro ADN nos lleva a priorizar a las primeras”.

Para el Ayuntamiento de Barcelona, la acción comunitaria es la energía que mueve, indiscutiblemente, a la ciudad. Como explica Empar, “la acción comunitaria está basada en tres motores: equipamientos de proximidad, servicios y asociaciones. Sin las asociaciones no hay acción comunitaria. Y ‘Asóciate a la fiesta’ está imbuido de este discurso y relato: ¿cómo lo hacemos? Poniendo en diálogo y enlazando las entidades, que hablen entre ellas, que haya procesos de conocimiento y trabajo colaborativo, y construyendo un relato para la Fiesta, pero también una actividad para que se pueda mostrar y todo ello no dure solo los días de la Fiesta, sino que sea un proceso anual de trabajo”.

La edición del 2019

Durante los últimos tres años cada entidad ha participado en la Fiesta con un taller, en un escenario o realizando una actividad para mostrarse y darse a conocer. Las entidades podían proponer una actividad, hacer una colaboración con otra entidad del mismo tipo u ofrecerse para hacer otras actividades.

Este año, “Asóciate a la fiesta” durará dos días, el 21 y el 22 de setiembre, y tendrá lugar, como cada año, en la plaza de Catalunya. La diferencia principal con respecto a las ediciones anteriores es que este 2019 se ha dedicado mucho esfuerzo a crear sinergias. Nos lo explica Maria Mas, coordinadora del proyecto: “Una de las novedades principales de este año es la clasificación de las actividades de ‘Asóciate a la fiesta’ en cuatro itinerarios temáticos: medio ambiente, derechos humanos, género y diversidad sexual, e interculturalidad. Hay 33 entidades apuntadas para participar”.

“La gente que llegue a la plaza —concreta Mas— encontrará informadores que les darán tarjetas de cada itinerario: podrán participar en las actividades de cada itinerario y acabar en un muro de 10 metros en el que, en un lado, habrá una grafitera haciendo un dibujo sobre género y, en el otro lado, un dibujante trazará un relato (storytelling) de todo lo que suceda en la plaza. El recorrido terminará con un pequeño regalo simbólico e información sobre el derecho escogido y las entidades que lo trabajan”.

Pero no será la única novedad de la Fiesta. También se ha creado el rap del asociado, liderado por Escola de Vida, y se efectuará una movilización relámpago (flashmob) inclusiva; por otra parte, en “La comida nos asocia”, varias entidades trabajarán conceptos como el despilfarro de alimentos, el veganismo, la ecología, la salud o el multiculturalismo. Además, habrá una pasarela de mujeres costureras y, con “Asóciate al fresco”, se montará un cine al aire libre donde el sábado, de ocho a diez de la noche, se proyectarán distintos cortometrajes de entidades.

Hay que destacar también Ràdio Associa’t, una radio colaborativa integrada por 7 de Ràdio, Boca Ràdio, Gran Via Ràdio, Ona de Sants-Montjuïc, Radio-actius, Ràdio Ateneu del Clot, Ràdio Ciutat Vella, Ràdio Nikosia y Ràdio Trinijove, que realizarán 20 horas de radio en directo sobre asociacionismo en el centro de la plaza.

“Asóciate a la fiesta” amplía también la zona más social: hasta la edición del 2018 tenía una cafetería de comercio justo, gestionada por Setem. Este año, el espacio gastronómico tiene una nueva visión: “Lo gestionarán entidades que participan en la Fiesta. Habrá cinco puestos de comida y bebida: Setem e Impulsem se alternarán la cafetería; Mujeres Pa’lante y sObres Mestres ofrecerán comida fría, y la Asociación Cultural Alterevents pondrá una vermutería. El gran cambio —dice Maria Mas— es la diversidad de la apuesta gastronómica y el trabajo conjunto. Más allá de ofrecer un servicio, estas asociaciones trabajan en la plaza en una actividad en sinergia, porque también participan en el espacio ‘La comida nos asocia’”.

La Fiesta, en constante revisión

La evolución y el gran número de participantes de este año certifican la consolidación de “Asóciate a la fiesta”, pero ¿hay margen de mejora? En el Departamento de Asociacionismo no lo dudan: “¿Cuándo tocaremos techo? Ahora estamos eufóricas, pero no podemos repetir 20 años más de Asóciate”, admite Empar Cerezo. “Hará falta una evolución. Quizás una línea será que los barrios vayan a la plaza de Catalunya. Ahora vienen todos los barrios pero, más adelante, quizás podemos trabajar para que cada uno de ellos se instale en la plaza como único protagonista”.

Cerezo indica que la gobernanza de Asóciate es otro reto de futuro. Es cierto que se ha hecho un Asóciate más participativo, pero será necesario que las asociaciones se incorporen a los espacios de decisión. “Por este motivo estamos trabajando con la gente de Decidim, como posible herramienta de gobernanza de Asóciate, para que puedan participar de una manera mucho más contundente. Hasta hoy, las entidades han participado en el diseño de actividades, en el cartel… Pero no han participado en el diseño de la distribución en la plaza, por ejemplo. Y ¿por qué no?”, concluye Cerezo.

El estado del asociacionismo en Barcelona

“Asóciate a la fiesta” muestra una parte del amplio y complejo tejido asociativo de la ciudad. Miky Aragón, director del Consejo de Asociaciones de Barcelona (CAB), nos ofrece un repaso más detallado: “Barcelona reúne una parte significativa de las organizaciones no lucrativas de Cataluña, por su alta población y su capitalidad. Por eso, nosotros a veces distinguimos las asociaciones que hacen actuaciones solo en Barcelona y las que tienen su sede en Barcelona y desarrollan una actuación más amplia. Por ejemplo, en L’Eixample y Ciutat Vella hay más asociaciones, pero porque hay muchas sedes de entidades de alcance más amplio, como la Federació Catalana d’Escoltisme i Guiatge u Òmnium Cultural”.

El director continúa: “Tenemos contabilizadas 25.000 entidades sin ánimo de lucro activas, según el estudio Panoramic 2017. En total, 5.350 tienen su sede a Barcelona y, de estas, 4.800 son asociaciones. Es un tejido muy presente en los distritos, donde hay una actividad bastante equitativa: Les Corts es el distrito con menos actividad, un 5 % del total; y L’Eixample es el que más tiene, un 20 % del total”.

“Por tipologías —continúa Aragón— el 27 % son culturales, seguidas por las educativas, las deportivas, las de cooperación, las de salud y las entidades comunitarias y vecinales. Según la Encuesta de participación ciudadana, un 32 % de la población barcelonesa es de alguna asociación. Estamos hablando de mucha gente asociada y de mucha gente que participa en varias asociaciones. ¡Mucha gente que prueba el hecho asociativo repite!”.

El Panoramic, que es el estudio que recoge más datos en el ámbito europeo, con 1.600 respuestas solo en Cataluña, muestra que hay un tejido asociativo muy diverso y capilar en la ciudad: “Encontramos entidades pequeñas haciendo muchas cosas solas y unidas a entidades más grandes. Esta capilaridad tiene gran incidencia en los barrios y en la acción comunitaria que se desarrolla en estos. Tienen un rol que sostiene muchas dinámicas: en la educación, en la cultura, en la comunidad… Si no tuviéramos estas estructuras, sufriríamos. Y da rabia que siempre nos quedemos con la crítica, por ejemplo, con alguna asociación que no es representativa, pero si no estuviera, el barrio sería peor. Nosotros creemos que son casi como equipamientos: son tan necesarios una AFA (asociación de familias de alumnos) o un esplai como una biblioteca”, sentencia la cabeza visible del CAB.

El tema del género merece un apartado específico: “Vemos que en la base social hay más mujeres que hombres y que, en las juntas directivas, estas se están equiparando. Pero el gran techo de cristal se encuentra en el liderazgo de las presidencias, que todavía es masculino. Hay que seguir trabajando, porque algunos sectores empiezan a igualarse definitivamente. Si analizamos las formas jurídicas, donde hay menos techo de cristal es en el mundo del cooperativismo; en cambio, en fundaciones y asociaciones las presidencias todavía están muy masculinizadas”, manifiesta Aragón.

El Consejo de Asociaciones de Barcelona y Torre Jussana

La entidad de tercer grado que agrupa federaciones (que, al mismo tiempo, agrupan asociaciones) que actúan en Barcelona, de todos los sectores y por todo el territorio, es el Consejo de Asociaciones de Barcelona. “Si hablamos de sector, podemos hablar del Consejo de la Juventud de Barcelona, la Federación de Ateneos o la FaPaC; en el ámbito territorial podemos hablar de la Coordinadora de Entidades del Poble-sec o de Horta”, ejemplifica Aragón, y observa: “En el Consejo trabajamos para promover los valores del asociacionismo en Barcelona con una especificidad clara de ciudad”.

Su labor a nivel práctico es gestionar Torre Jussana, que presta servicios a las asociaciones de la ciudad, e impulsar el mencionado estudio Panoramic y, por lo tanto, el conocimiento sobre el sector. El CAB también impulsa pequeños y grandes proyectos de promoción de cuestiones como el uso del espacio público, la mejora de la financiación y la gestión de las asociaciones, así como el código ético.

El código ético describe los valores del asociacionismo, que el CAB preserva, vigila y divulga con celo. Los criterios pasan por unas asociaciones con ausencia total de ánimo de lucro, que fomenten la participación interna, con una organización y un funcionamiento democráticos, con transparencia económica, con una gestión respetuosa de los recursos humanos, con sostenibilidad social, medioambiental y económica, donde la confianza sea la base de relación de los miembros, con actividades congruentes, con relaciones solidarias con otras asociaciones y con relaciones autónomas con las administraciones públicas.

Con respecto a Torre Jussana, seguramente es el equipamiento municipal especializado en asociaciones más visible. Es gestionado por el CAB y, según informa Aragón, allí “informamos a las entidades; tenemos un catálogo de formación trimestral que da respuesta a las principales necesidades de funcionamiento de una entidad, y ofrecemos asesoramiento fiscal, legal y económico, entre otros”. Aragón sigue detallando las funciones de este servicio: “Hacemos acompañamientos en procesos de crecimiento y de reflexión estratégica o en procesos de cambio, tenemos todo un catálogo de publicaciones y recursos y tenemos un espacio que ponemos a disposición de las entidades cuando lo necesitan. Y todos estos servicios son gratuitos para las entidades”, informa Aragón.

Asociacionismo: retos de futuro

Los retos que asumen las asociaciones, las grandes y las pequeñas, son diversos. El primero, según el director del CAB, y confirmado por las propias asociaciones, es “la ampliación e implicación de la base social. El segundo es la consolidación de la financiación, aunque cuando hacemos el análisis de la financiación de las asociaciones de Barcelona son más autónomas de lo que parece: la financiación pública es solo de un 40 %. El tercer reto es el trabajo en red: son conscientes de que solas no lo pueden abarcar todo. Y el cuarto reto es el reconocimiento de las administraciones y la capacidad para incidir en las políticas públicas”, concluye Aragón.

Con respecto al segundo reto, hace tiempo que en el sector se habla de desarrollar un modelo propio de fiscalidad: “A las asociaciones nos tratan como empresas. Y nosotros reivindicamos que no lo somos y, por lo tanto, solicitamos una fiscalidad que reivindique la labor voluntaria que se desarrolla. Una manera sería hacer una agencia de mecenazgo”, explica Miky.