Entre la Sagrera y el Clot se abre paso Navas, uno de los barrios más pequeños y jóvenes del distrito de Sant Andreu. Con 22.000 habitantes y medio kilómetro cuadrado, la urbanización del Plan Cerdà con grandes edificios y las características viviendas bajas ajardinadas de las Cases del Governador dan lugar a una zona con una personalidad propia especialmente reivindicada.

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La plaza de Ferran Reyes

La calle de Las Navas de Tolosa constituye el corazón, mientras que la avenida Meridiana, el eje viario a la espera de cambios, marca dos partes diferenciadas y con un talante diferente: la parte sur es la más tranquila, mientras que la parte norte es la más dinámica con respecto a la actividad vecinal.

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Miembros del Casal de Gent Gran participan en la fiesta mayor del barrio

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La plaza de Islàndia

Un barrio hecho a medida

Durante el siglo XX, el barrio estuvo ocupado por casas de planta baja, dedicadas a los hogares de los trabajadores de fábricas y pequeños talleres. El Clot y la Sagrera, los barrios vecinos, suponían un atractivo importante —por el impulso económico que aportaron a la zona oriental de la ciudad—, hasta el punto de que Navas vio crecer grandes edificios de viviendas a ambos lados de la avenida Meridiana en forma de ciudad jardín.

Los beneficiados de esta nueva forma urbanística vieron poco después la llegada del metro, a través de la estación de Navas, de modo que quedaron totalmente comunicados con el centro de la ciudad. Organizados en torno a la plaza de Ferran Reyes y la característica iglesia de Sant Joan Bosco, los habitantes de Navas se reconocían como un territorio independiente de la Sagrera. Pero no fue hasta el 2006 cuando verían reconocida su autonomía por parte de la Administración, a raíz de la nueva distribución de los barrios.

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Encuentro del Plan comunitario

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Las pistas de petanca y, al fondo, la parroquia de San Juan Bosco

Apoyo del tejido asociativo

Con el objetivo de mantener vivos el ocio y la cultura del barrio desde la vertiente asociativa, desde hace casi una década se ha puesto en marcha el Plan comunitario. Dirigido por Vicente Sanguino, trabaja por cohesionar el tejido asociativo del barrio y unir fuerzas para organizar actos comunes. “Desde su creación, ha mejorado mucho la coordinación y el conocimiento entre entidades. Antes, cada entidad trabajaba independientemente, hasta el punto de que en alguna ocasión se habían superpuesto actividades”, explica Vicente Sanguino a modo de ejemplo.

Uno de los éxitos indiscutibles del movimiento vecinal en el ámbito cultural es la fiesta mayor, dinamizada por la Comisión de Fiestas. Celebrada a finales de mayo en la plaza de Ferran Reyes y el cruce entre las calles de Josep Estivill y de Las Navas de Tolosa, presume de hacer la Nit de Navas, una cena para el vecindario y las autoridades, y conciertos de habaneras con grupos de renombre.

“Con el paso de los años y la experiencia, hemos podido agrandar la fiesta mayor y tenemos las puertas abiertas para montar más y mejores actos”, explica Carmina Jané, presidenta de la Comisión de Fiestas del barrio desde el nacimiento de la entidad, hace casi diez años. Pero, aparte de la fiesta mayor como la festividad principal del barrio, el vecindario no se pierde las fechas señaladas gracias a la colaboración entre todas las entidades, como hacen con el belén viviente y la cabalgata de Reyes.

Otro aspecto del trabajo de las asociaciones de Navas tiene que ver con la ayuda internacional. Este es el caso de Amizade Junts amb Moçambic, que trabaja para formar maestros y personal sanitario en el país africano. “Desde aquí, sensibilizamos a la población y recaudamos dinero para Mozambique”, explica Josep Maria Cuscó, presidente de la asociación.

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La plaza de la Mainada

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Uno de los accesos al metro

Una voluntad tenaz

Las luchas vecinales han formado cada una de las calles y rincones de Navas, empezando por haberse convertido en un territorio diferenciado de la Sagrera.

Entre los últimos cambios movidos por las reivindicaciones y la acción del tejido asociativo, de la mano de la Administración pública, hay que destacar la construcción de pisos sociales para jóvenes y personas mayores y equipamientos como el centro cívico a partir de la transformación del centro de tráfico de la Guardia Civil, víctima de un atentado terrorista en 1987. “Después de muchos años de reivindicaciones para recuperar este espacio vacío, el Ayuntamiento compró el espacio. De esta manera, pasamos de tener solo el casal para personas mayores a tener el centro cívico, viviendas para la tercera edad, una escola bressol y un local para la asociación de vecinos”, explica Albert Iserte, presidente de la Asociación de Vecinos de Navas. “Con respecto al resto de equipamientos, podemos disfrutar de los de la Sagrera y el Clot, que están muy cerca de aquí”, concluye Iserte.

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El Centro Cívico Navas

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El antiguo CAP de Navas, la sede de la Escuela de Segundas Oportunidades