El Canòdrom se convertirá en un conector entre empresas creativas y creadores (Congrés)

15/07/2013 - 00:00

El Ayuntamiento de Barcelona ha iniciado las actuaciones de adecuación del antiguo edificio del Canòdrom para convertirlo en un conector entre empresas creativas y creadores. Está previsto que la totalidad del equipamiento esté en funcionamiento durante el año 2015. La inversión prevista es de 1,3 millones de euros

Este espacio surge del desarrollo de una de las prioridades del Gobierno municipal, que es la promoción de la creatividad y la innovación en la ciudad. La propuesta contempla que este edificio sea uno de los grandes elementos dinamizadores de las nuevas propuestas creativas emergentes en la ciudad, creando una organización que actuará como una entidad de promoción de los nuevos productos y servicios desarrollados por los creadores de Barcelona. El equipamiento será un conector entre las empresas que puedan hacer uso de la creatividad existente en la ciudad y los creadores.


La gestión de este equipamiento se hará con colaboración público-privada, sacando a concurso el uso del espacio y estableciendo un contrato
marco de gestión por parte de la empresa que se haría cargo de la gestión integral del espacio, en la que el ICUB le daría apoyo sobre todo en lo que respecta a los servicios de aceleración de empresas, soporte a nuevos creadores, gestión, etc. Todos los servicios de orientación y promoción que abren nuevas oportunidades en el mercado para la comunidad creativa de la ciudad y que son de interés general.


Desde el espacio se ofrecerán 3 tipos de servicios prioritarios enfocados a ofrecer salidas al mercado, a la industria y al talento creativo de la ciudad con una vertiente claramente internacional.


El edificio del Canòdrom está situado en el distrito de Sant Andreu, es de titularidad municipal y cuenta con 1.300 m2 de superficie. Se construyó el año 1960 y lo diseñaron Antoni Bonet y Josep Puig Torné y por su singularidad arquitectónica, fue catalogado como Patrimonio Arquitectónico de Barcelona. El año 2010, el edificio pasó a manos municipales y se inició su rehabilitación.