Los pabellones Salud y los hoteles sanitarios refuerzan la respuesta a la crisis de la COVID-19

06/04/2020 - 12:45

COVID-19. Se han transformado equipamientos municipales y hoteles para atender a pacientes con COVID-19.

Equipamientos municipales y hoteles de la ciudad se han convertido en centros hospitalarios para dar apoyo a los hospitales en la atención a los pacientes con COVID-19. Un refuerzo posible gracias a la coordinación entre administraciones, servicios municipales y el Gremio de Hoteles de Barcelona y con el asesoramiento de Médicos sin Fronteras.

Más recursos y más camas para evitar el colapso sanitario de los hospitales de la ciudad. El Ayuntamiento de Barcelona ha transformado diferentes equipamientos municipales en pabellones Salud para dar apoyo a los hospitales de referencia de la ciudad con 600 camas más para atender a pacientes con COVID-19.

El primero de estar operativo ha sido el instalado en el CEM Olímpics Vall d’Hebron, que ya está al cien por cien de su capacidad y atiende a 132 pacientes desde el 29 de marzo.

También está operativo, desde el domingo, 5 de abril, un nuevo Pabellón Salud, el habilitado en el CEM Guinardó, que permite ampliar la capacidad del Hospital de Sant Pau en 100 camas, y, la próxima semana, el CEM Claror comenzará a acoger a hasta 72 pacientes del Hospital del Mar.

Estos tres equipamientos se suman al Hotel Catalonia Barcelona Plaza, medicalizado desde el 30 de marzo para acoger a hasta 300 pacientes del Hospital Clínic. Para aligerar este mismo hospital, a lo largo de la próxima semana se adecuará también el recinto del Instituto Nacional de Educación Física de Cataluña, que permitirá alojar a más de 200 pacientes con COVID-19.

Para poder habilitar los pabellones Salud, los servicios municipales se han puesto a disposición del Consorcio Sanitario de Barcelona y han contado con el asesoramiento de Médicos sin Fronteras para la instalación de los pabellones. A través del Gremio de Hoteles de Barcelona se han habilitado también una docena de hoteles para trasladar a pacientes no críticos y para el descanso del personal sanitario.

Una oficina técnica del Ayuntamiento de Barcelona coordina la logística y el material para poder medicalizar los espacios, mientras que el Departamento de Salud de la Generalitat de Catalunya se encarga del personal sanitario y del criterio asistencial.