Sants-Badal. Un barrio con pasado, presente y futuro

Entre las calles de la Riera Blanca, la rambla de Brasil-Badal y la avenida de Madrid se despliega Sants-Badal, un barrio de reciente creación con respecto a las divisiones administrativas, pero con mucha vida y todavía más historia ligada al barrio de Sants.

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La rambla de Brasil y de Badal es el paseo que delimita los barrios de Sants y Sants-Badal.

Si un transporte ha marcado la forma de vida de los habitantes de esta zona es el tren, por su proximidad con la estación de Sants, construida en 1855. Desde entonces, esta infraestructura ha marcado el territorio de Sants-Badal, con el denominado “cajón” de las vías del tren sin soterrar. Dicha infraestructura ha forzado la separación de esta zona de los barrios de Sants —territorio históricamente separado por la ronda del Mig— y la Bordeta, y ha forjado tres personalidades de barrio paralelas. Sin embargo, de este modo Sants-Badal ha podido disfrutar de una forma de vida diferenciada del resto del distrito, gracias al contacto con el resto de Barcelona a través del eje comercial de la calle de Sants, pero también con el vecino barrio de Collblanc, perteneciente a L’Hospitalet de Llobregat, a través de la calle de la Riera Blanca.

A finales del siglo pasado se eliminó una de las principales barreras entre Sants y Sants-Badal con la cobertura de la ronda del Mig, la rambla de Brasil-Badal, a través de un proceso de participación ciudadana. Sin embargo, no fue hasta 2016 cuando se eliminó la última barrera, la del “cajón” de las vías, con el tan esperado corredor verde de los jardines de la Rambla de Sants. Gracias a este último cambio, el vecindario disfruta ahora de una zona recreativa de más de 20.000 m2 en unos barrios con calles estrechas y edificios altos.

Entidades centradas en la atención a la infancia

La educación de la infancia es una de las prioridades del barrio. Un buen ejemplo de ello es el Instituto Lluís Vives, que trabaja para el éxito del alumnado, de modo que cada uno encuentre su encaje en el vecindario y en la ciudad. El centro hace un esfuerzo por integrarse en el entorno, y para ello cede espacios a otras entidades del barrio y participa en todo aquello que ofrece el distrito. “Hay mucha diversidad, pero la vivimos de forma que sea enriquecedora para todo el mundo”, explica Núria Prunés, la directora del instituto.

“El contacto con L’Hospitalet enriquece la educación en el ocio que realizamos, las experiencias que vive la infancia”, explica Laura Toledo, monitora del Esplai Xiroia, con respecto a la proximidad de Sants-Badal con L’Hospitalet de Llobregat. Aparte de la educación primaria y secundaria, los niños y niñas del barrio pueden complementar su educación con la educación en valores y la gestión de las emociones que ofrecen centros como el Esplai Xiroia, perteneciente a la parroquia de la Mare de Déu dels Dolors, o el Agrupament Escolta Skues. Entidades, escuelas y centros de ocio trabajan en red para evitar la exclusión social y fomentar el sentimiento de pertenencia de los niños y niñas del barrio: “Queremos que los niños utilicen las calles de Sants-Badal y se las hagan suyas”, comenta Laura Toledo.

Aparte de la educación primaria y secundaria, los niños y niñas del barrio pueden complementar su educación con la educación en valores y la gestión de las emociones

Junto con las ventajas que ofrece el sector educativo, grandes y pequeños pueden disfrutar del deporte en su tiempo libre. Una de las entidades más arraigadas en el barrio es el Club Deportivo Mediterrani, fundado en 1931, que se encuentra en la histórica fábrica textil Manufactures Serra i Batet y que ha cosechado importantes éxitos en las disciplinas acuáticas, como la natación o el waterpolo.

Las entidades están trabajando en la Fiesta Mayor para crear un punto de encuentro entre los habitantes del barrio. Por el momento, han iniciado una Fiesta de la Primavera que une varias entidades, como el Club Deportivo Mediterrani o el Agrupament Escolta Skues, e instituciones, como el INS Lluís Vives y la Escuela Raquel Alonso, para dar vida a la rambla de Badal y proponer actividades para pequeños y grandes durante un fin de semana de mayo.

Cuestiones pendientes: la reurbanización de los espacios

El Instituto Lluís Vives está situado al lado de uno de los focos de vida del barrio, como es la plaza de la Olivereta, un espacio central con remodelaciones pendientes para permitir un mejor aprovechamiento del entorno.

La principal preocupación de la Asociación de Vecinos Badal-Brasil-La Bordeta es la creación de una zona verde en la calle de Joan de Sada, justo al lado del nuevo CAP Sants-Badal, para que actúe como punto de encuentro del vecindario. “Llevamos muchos años trabajando en esta zona verde, pero parece que llegaremos a un acuerdo en los próximos meses”, explica Pepo Mediavilla, portavoz de esta asociación.

“Tenemos la oportunidad de hacer crecer el barrio: con la división administrativa, las entidades tenemos todavía más incidencia directa sobre Sants-Badal”, concluye Laura Toledo, monitora del Esplai Xiroia, con respecto a los cambios que necesita el barrio

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Al cubrir las vías, los jardines de la Rambla de Sants han conectado Sants-Badal con la Bordeta.

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La plaza de l’Olivereta es un foco de actividad en el barrio, con la Escuela y el Instituto Luis Vives a un lado y las instalaciones del Club Deportivo Mediterráneo al otro.