El transporte ferroviario, la industria, el comercio y el dinamismo cultural han configurado desde hace más de un siglo uno de los barrios más conocidos de la ciudad: Sants. Heredero del antiguo municipio anexionado a Barcelona en 1897, se trata de una zona central dentro del distrito de Sants-Montjuïc —incluso da nombre a la división administrativa por distritos— que viene encabezando el desarrollo de Barcelona desde el siglo XIX.

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En la plaza de Sants y la plaza de Ramon Torres Casanova empiezan los jardines de la Rambla de Santos, que cubren las vías hasta Hospitalet.

El vecindario y las calles del barrio han vivido la instalación de los grandes vapores, la construcción de la línea ferroviaria y el trasiego continuo de la carretera real de Barcelona a Madrid, lo que facilitó que este pueblo convertido en barrio fuera un polo de atracción para la industrialización, que se haría extensible a la zona de la Marina, gracias a su proximidad con el puerto, pero también por la creación de un eje de fuerte dinamismo comercial, como representan hoy en día el eje comercial de Creu Coberta-carretera de Sants y los mercados de Sants y de Hostafrancs, con más de 100 años de historia. Estos elementos estructuran el barrio, tal y como explica Francesc Leiva, presidente del Mercado de Sants, que considera que este equipamiento, renovado en 2014, “tiene una parte del alma del barrio”, ya que los vecinos y vecinas de Sants lo perciben “como un espacio comercial, pero también social, donde pueden desarrollar su día a día”.

La herencia industrial está presente en las entidades, en el patrimonio, en las cooperativas y en el paisaje urbano

La herencia industrial, representada por el parque de la Espanya Industrial y la Biblioteca y Escuela del Vapor Vell, las instalaciones deportivas en la antigua fábrica Serra i Balet o los edificios de antiguas cooperativas como La Lleialtat o La Model del Segle XX, y también la tradición obrera del barrio, todo ello ha dejado un tejido asociativo compacto, que viene de lejos, asociaciones enmarcadas actualmente dentro del Secretariado de Entidades de Sants, Hostafrancs y la Bordeta. Son buenos exponentes de esto el Centro Católico, el Orfeón de Sants o la Unión Deportiva Sants, impulsora de la Vuelta Ciclista a Cataluña, a los que hay que añadir entidades más recientes. Son entidades que disfrutan, además, de importantes equipamientos, como por ejemplo el Centro Cívico Cotxeres de Sants, lo que propicia la celebración de acontecimientos anuales que superan las fronteras del distrito.

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El edificio de la antigua cooperativa obrera La Lealtad Santsenca ha convertido en un espacio vecinal para usos cooperativos y de cultura popular.

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Construidas en 1904 para guardar los tranvías, las Cotxeres de Sants se convirtieron 80 años más tarde en uno de los centros cívicos más conocidos de la ciudad.

El asociacionismo “santsenc” ha dado lugar a un fuerte sentimiento de pertenencia al barrio, y a una Fiesta Mayor que resuena por toda la ciudad. Celebrada la tercera semana de agosto, durante esos días muchas calles se adornan con todo tipo de guarniciones para participar en un acontecimiento de ciudad que termina con la comida de hermandad. “No me gustaría irme nunca de mi barrio, porque las personas nos apoyamos en todo a través de las entidades”, explica en este sentido Sònia Alonso, fundadora de la escuela de danza La Fàbrica de Somnis.

Al mismo tiempo, aparte de este fuerte tejido asociativo, en Sants existen cooperativas que recogen la tradición obrera de la zona, como La Directa, un medio de comunicación local que trabaja para la transformación social, o La Ciudad Invisible, que tiene como objetivo la construcción de alternativas laborales al trabajo asalariado y precario. También están presentes las iniciativas comunitarias, como el Centro Social Autogestionado Can Vies o la Escuela Comunitaria de Formación Permanente La Troca, actualmente en la Lleialtat. Tal como explica Adriana Sabaté, una de las impulsoras de este proyecto, trabajan para “dar respuesta a las necesidades formativas, proporcionando recursos para que todo el mundo pueda desarrollarse como individuo autónomo y crítico” en los diferentes ámbitos.

Camino en dirección al sector terciario

Las últimas reformas urbanas y vecinales han propiciado la revitalización económica basada en un cambio progresivo hacia el sector terciario. Las buenas comunicaciones con la red de bus, metro y ferrocarril y la llegada del AVE han convertido Sants en uno de los centros neurálgicos de la ciudad de conexión del transporte público.

Las transformaciones de la rambla de Badal/Brasil por encima de la cicatriz que representaba la ronda del Mig, así como la construcción de un paseo elevado por encima de las vías del tren que representan los jardines de la Rambla de Sants, han contribuido a superar parcialmente las barreras arquitectónicas entre Sants y el resto de los barrios vecinos del distrito. Asimismo, la pacificación de las calles en torno al Mercado de Sants ha permitido a los habitantes de este barrio disfrutar actualmente de unas calles con prioridad para los peatones, ideales para desarrollar el día a día y para trasladarse rápidamente a cualquier punto de la ciudad, gracias a la implantación de nuevas líneas de bus derivadas de la red ortogonal.

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Situado entre Sants y Hostafrancs, el Parque de la España Industrial es la principal zona verde de estos barrios.

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La plaza d’Osca es un espacio tranquilo, a veces también bullicioso, en el corazón del Triángulo entre el paseo de San Antonio y la calle de Sants.