Señorial sería la mejor palabra para definir el barrio de las Tres Torres, que recibe este nombre por las tres grandes fincas residenciales que coronaban la zona a principios del siglo XX. “Tenemos el privilegio de acoger uno de los primeros edificios de Antoni Gaudí, el Colegio de las Teresianas, y disfrutamos de la mezcla entre las torres de los años veinte y los edificios de pisos modernos”, explica Lluís Tusell, presidente de la Asociación de Vecinos de las Tres Torres.

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Jardines del Doctor Roig i Raventós

A comienzos del siglo XX, se levantaron las tres villas modernistas que le dan nombre. Hoy es un barrio tranquilo donde los vecinos y vecinas del casco antiguo son los mismos de siempre.

Situado en la parte alta de Barcelona, pasan por el barrio dos importantes arterias, como la ronda del Mig y la Vía Augusta, que también le hacen de límite en algún tramo. Pese a esta situación próxima al bullicio de la ciudad, el núcleo es bastante tranquilo y dispone de varias zonas verdes que lo hacen aún más idílico, como los jardines del Doctor Roig i Raventós.

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Casa Muley Afid, hoy sede del consulado de México

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“Este es un barrio que, históricamente, ha tenido poca vida asociativa y vecinal, pero desde el tejido asociativo intentamos que todo el mundo se conozca”.

Lluís Tusell, presidente de la Asociación de Vecinos de las Tres Torres

De “tierra de nadie” a barrio acomodado

Años atrás, el barrio quedaba en tierra de nadie entre el antiguo municipio de Sarrià y el de Sant Gervasi de Cassoles. Prácticamente, fue un desierto urbanístico hasta principios del siglo XX, cuando se levantaron las tres villas modernistas que le dan nombre. Hoy en día solo queda una en pie, la Casa Mariano Farriols, que es un restaurante. También se fueron construyendo edificios lujosos como la Casa Muley Afid, una finca de inspiración oriental diseñada por Josep Puig i Cadafalch que destaca por su tejado vidriado de color verde y que hoy es sede del consulado de México.

Desde aquella época dorada de casas ajardinadas y arquitecturas de fantasía, el barrio no ha sufrido grandes cambios. En 1923 se construyó en la zona el campo del RCD Espanyol, que se acabó derribando para dar paso a edificios de alto nivel y a los jardines del Camp de Sarrià. Además de estos pequeños cambios, Tusell define las Tres Torres como una zona “donde parece que no pase nada”, con las ventajas y los inconvenientes que ello comporta: es un barrio tranquilo en que los vecinos y vecinas del casco antiguo son los mismos de siempre, pero tampoco se han abierto muchos comercios.

Las Tres Torres dispone de pocas entidades, pero llevan a cabo una gran labor de cohesión.

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Plaza de Joaquim Pena

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“Hay que potenciar la vida de barrio, pero lo mejor es que es una zona muy tranquila y está perfectamente comunicada con el centro”.

Carina Mora, coordinadora de actividades de la Casa Sant Felip Neri

Pocos, pero con mucha fuerza

Las Tres Torres dispone de pocas entidades, pero llevan a cabo una gran labor de cohesión. La asociación de vecinos se encarga de la organización de la fiesta mayor, que se celebra a finales de mayo. Como es un núcleo atravesado por grandes avenidas, se procura que las actividades de la fiesta se celebren en diversos espacios. No obstante, el punto principal es la plaza de Joaquim Pena, donde se organizan una chocolatada, un concurso de pintura o un baile de sardanas.

Sin embargo, la vida de barrio se intenta impulsar todo el año. La Casa Sant Felip Neri es uno de los espacios dedicados a este fin. Este elegante edificio modernista, que pertenece a la Congregación de las Religiosas Filipenses, está abierto a todo el mundo. “Cedemos el espacio de manera gratuita para fomentar la relación entre el vecindario”, explica Carina Mora, coordinadora de actividades. “Hacemos desde ejercicios relacionados con la espiritualidad hasta conciertos, talleres de percusión y música y actividades para las personas mayores”.

La Biblioteca Clarà, de estilo novecentista, conserva el legado del escultor Josep Clarà y no solo sirve para consultar libros, sino que también permite pasear por su jardín y contemplar algunas esculturas del artista.

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Mercado de las Tres Torres

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Jardines de la Biblioteca Clarà

Un “pequeño pueblo” a diez minutos del centro

Aunque el barrio tiene pocos equipamientos, dispone del Mercado de las Tres Torres —con el techo remodelado recientemente— y la Biblioteca Clarà, que conserva el legado del escultor Josep Clarà. Esta casa taller de estilo novecentista no solo sirve para consultar libros, sino que también permite pasear por su jardín y contemplar algunas de las esculturas del artista. Sin embargo, el vecindario reclama nuevos equipamientos y considera especialmente prioritaria la construcción de una escola bressol y el mantenimiento de los edificios y las calles.

Si el punto débil del barrio son los equipamientos, su punto fuerte es el transporte. Los vecinos y vecinas consideran que la zona está muy bien comunicada, especialmente con respecto a la conexión con el centro. “Con el ferrocarril llegas a la plaza de Catalunya en diez minutos, pero a la vez estás aislado, como en un pequeño pueblo”, destaca Tusell.

Las Tres Torres no acoge solo residencias de alto nivel, sino que es un barrio heterogéneo con zonas muy diferenciadas.

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Parada Les Tres Torres de los Ferrocarriles de la Generalitat de Catalunya

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Casa Urrutia, antiguo Casino Tres Torres

Un barrio heterogéneo y singular

A diferencia de lo que suele pensarse, las Tres Torres no acoge solo residencias de alto nivel, sino que es un barrio heterogéneo con zonas muy diferenciadas. “Hay una parte residencial y poco cohesionada, pero en los alrededores del mercado y de la plaza de Joaquim Pena todo el mundo se conoce”, explica Tusell. “Eso se explica por la construcción singular del barrio: no era un pueblo, como Gràcia, sino que nació de la instalación de segundas residencias y ha ido creciendo sin demasiado orden”. 

Aunque algunos vecinos y vecinas tienen esa sensación de continuar “en tierra de nadie”, no cambiarían su barrio por ningún otro. Esta es una zona ideal para los amantes del modernismo, los restaurantes lujosos y los grandes jardines.