Un paso más para la elaboración del Plan Estratégico de Turismo

Un paso más para la elaboración del Plan Estratégico de Turismo

Turismo. El Ayuntamiento presentará el diagnóstico preliminar del Plan Estratégico de Turismo 2016-2020 en la primera sesión plenaria del Consejo de Turismo y Ciudad.

El Ayuntamiento de Barcelona ha elaborado el diagnóstico preliminar del Plan Estratégico de Turismo 2016-2020 y lo presentará en la primera sesión plenaria del Consejo de Turismo y Ciudad. Se trata de un foro con 60 representantes de distintas instituciones y entidades relacionadas con el sector, que realizará un seguimiento de la elaboración del plan y emitirá un dictamen. El documento servirá para mejorar la gestión turística en la ciudad.

Durante la sesión, el Consistorio entregará también el Informe sobre la Actividad Turística de Barcelona, ​​que destaca un crecimiento sostenido del sector —un aumento del 5,4% de turistas alojados en hoteles. Además, ha aumentado el gasto medio total por persona, que ha pasado de 330,6 a 375,2 euros.

Como novedad de este año, el informe incorpora un análisis de datos del mercado laboral en torno a la actividad turística, ya que se trata de un sector que genera un gran número de puestos de trabajo, oportunidades de negocio y atracción de empresas. Sin embargo, el estudio también destaca que, a pesar de que los ciudadanos perciben como positiva la vertiente económica del turismo, los barceloneses lo consideran el cuarto problema más grave de la ciudad.

Aunque los turistas empiezan a salir de los circuitos tradicionales de la ciudad, las diferencias territoriales de volumen turístico es uno de los datos que se destaca en el estudio. Zonas como Ciutat Vella o los alrededores de la Sagrada Família son los lugares más visitados de la ciudad, y eso hace que haya áreas concretas muy masificadas. El plan estratégico quiere trabajar y dar un paso adelante para reducir el impacto social y ambiental de las áreas con más presión turística.

El documento propone hasta veinte retos agrupados en cinco ámbitos, que estructurarán los objetivos del plan. Para que la ciudadanía deje de percibir el turismo como un problema, se prioriza garantizar el derecho al descanso, a la vivienda y al bienestar de los residentes de las zonas más masificadas, así como gestionar los efectos negativos de las actividades turísticas para minimizar su impacto.