Control ambiental

Clima - Iluminación - Control de plagas

Las colecciones del museo se conservan en unas condiciones de temperatura, humedad relativa y calidad del aire adecuadas. Para alcanzar la calidad ambiental, desde el equipo de conservación y restauración, y junto con el de mantenimiento, trabajamos conjuntamente en la supervisión y el mantenimiento de las instalaciones y de los edificios. Los objetos más sensibles se mantienen en microclimas específicos.

La luz deteriora los materiales, especialmente los de naturaleza orgánica. Para evitarlo, se controla su intensidad y las horas de iluminación acumuladas a lo largo del año, y se elimina el componente de radiación ultravioleta, que es el más nocivo.

Para mantener las instalaciones libres de insectos y artrópodos perniciosos, se lleva a cabo la monitorización mediante trampas. El problema de las aves en los edificios y en el entorno del museo se controla mediante barreras físicas.

Registro y estudio estadístico de los datos grabados mediante sensores de humedad relativa y temperatura. (©Jordi Mota-MUHBA)

Las condiciones climáticas de los espacios interiores se comparan con las del exterior para poder interpretar los resultados. (©Jordi Mota-MUHBA)

El estudio estadístico proporciona el conocimiento sobre las tendencias climáticas generales, así como sobre las situaciones puntuales de riesgo.
 
 

Algunas salas se controlan climáticamente aprovechando el aire exterior cuando este tiene las condiciones de humedad y de temperatura adecuadas, según un sistema creado a base de sensores.

La sala de reserva de metales se mantiene al 40% de humedad relativa mediante dos aparatos deshumidificadores con gel de sílice.

Recogida de muestras de aire para medir la presencia de hongos y bacterias.
 

Comprobación de la intensidad lumínica con un luxómetro. Fuera de las horas de visita, los objetos se mantienen a oscuras. (©Jordi Mota)

Cristal con filtro del 99 % de la radiación UV y ventana con una cortina para tamizar la luz.
 

Iluminación sectorializada en las salas de reserva, que se mantienen a oscuras el máximo de horas posible.

Las trampas entomológicas permiten detectar focos de desarrollo de insectos e intervenir antes de que se expandan.

Estudio estadístico de los insectos, a partir del cual se adaptan los protocolos de inspecciones periódicas.

Auscultación anual de paneles y vigas para el control de carcoma y termitas.
 

La desinsectación de las piezas de la colección se realiza por anoxia substituyendo el oxígeno por un gas inerte.

La presencia y la cantidad de insectos se introduce en una base de datos para su estudio.
 

En los edificios se establecen los elementos disuasorios necesarios, tales como pinchos metálicos contra las aves o redes.