Plan de actuación municipal

El Programa de Actuación Municipal (PAM) 2016-2019 es la hoja de ruta de la ciudad para este periodo y actúa como piedra angular de la estrategia política y de los grandes objetivos del mandato, a la vez que plantea los resultados finales que se quieren conseguir con la acción municipal.

En relación con los servicios de seguridad y prevención, el PAM propone los objetivos de ciudad siguientes:

  • Desplegar un nuevo modelo de participación ciudadana para diseñar las políticas públicas de seguridad y prevención.
  • Promover una mirada y una intervención compartida en las políticas municipales de seguridad y prevención, fomentando el diálogo y la mediación como método de resolución de conflictos.
  • Garantizar transparencia en el conjunto de acciones en seguridad y convivencia.
  • Adecuar los servicios y los recursos municipales para la convivencia y la seguridad de acuerdo con el territorio, sus características y sus necesidades.

Actuaciones

Plan de Prevención y Seguridad 2016-2019

Desarrollar una construcción colectiva de la seguridad, desde la proximidad, el territorio y la transparencia, a partir del nuevo Plan de Prevención y Seguridad 2016-2019, que vertebre y dinamice, desde perspectivas diversas y compartiendo información y conocimiento, respuestas conjuntas en el ámbito de la convivencia y la seguridad en la ciudad, adaptándola a las nuevas demandas y realidades ciudadanas y territoriales.

Desplegar el modelo de Policía de Barrio

De acuerdo con el principio de proximidad, fortalecer dentro del cuerpo de la GUB el modelo de unidad territorial, para garantizar una mayor presencia y atención a la ciudadanía en todos los barrios de la ciudad, reforzando el aspecto preventivo y enriqueciendo la red relacional comunitaria con las entidades locales, el comercio y los equipamientos y servicios de proximidad. Este nuevo modelo requerirá un redimensionado de las unidades centrales y una reorientación para reforzar, aún más, el apoyo en el territorio cuando se le pida.

Nueva ordenanza de la convivencia

Adaptar la regulación a la nueva mirada de los fenómenos que intervienen en el escenario comunitario o privado de la convivencia cotidiana entre las personas. Considerar las ordenanzas como un elemento más del nuevo pacto de la convivencia, articulado para garantizar un uso universal del espacio público, evitando los usos excluyentes y favoreciendo los compatibles. Evitar regular y sancionar conductas que ya lo están por normativa supramunicipal. Tomar en especial consideración a los colectivos con riesgo de exclusión social o especialmente vulnerables, con los cuales se intervendrá con medidas de orden social y no de tipo sancionador. Excluir también de la sanción las prácticas saludables y socialmente aceptadas como el nudismo, y velar por que el entorno de los barrios esté limpio de publicidad agresiva que deteriore la percepción que el vecindario tiene de su entorno.

Favorecer una mirada plural y transversal de la seguridad y la convivencia fortaleciendo la acción preventiva en el espacio público

Una verdadera acción interdisciplinaria (del urbanismo a la acción social, de la intervención policial a la visión educativa, etcétera) para fortalecer la acción preventiva en materia de convivencia y seguridad en el espacio público. Trabajar con la ciudadanía, con el conjunto de operadores y con el tercer sector para hacer posible una construcción colectiva del modelo de convivencia y seguridad, compartiendo conocimiento para elaborar en común la diagnosis, y posibilitar la detección precoz de los conflictos emergentes en los barrios.

Potenciar la mediación como herramienta para la gestión pacífica de los conflictos cotidianos en las comunidades

Extender técnicas de mediación, y de búsqueda de acuerdos y compromisos facilitadores de la convivencia, como medida alternativa en la gestión de los conflictos antiguos y nuevos entre miembros de las comunidades de vecinos.

Adaptar la Guardia Urbana de Barcelona (GUB) a las nuevas necesidades

Bajo el principio de territorialidad, y a través del nuevo Plan Director de la GUB, actualizar las funciones, la organización y la dotación en recursos para dar una respuesta mejor a las necesidades que, en materia de convivencia y seguridad, reclaman ser atendidas por las comunidades de vecinos en los barrios.

Nuevo impulso a los consejos de prevención y seguridad, de ciudad y de distritos

Abrir el Consejo de Prevención y Seguridad a las entidades y a la ciudadanía, ampliando su representatividad, como garante de la participación de la comunidad en las políticas de prevención y seguridad. Desarrollar en todos los distritos un modelo homogéneo de consejo de seguridad que, adaptado a las necesidades y particularidades del territorio, se convierta en un aglutinador de las voces y perspectivas ciudadanas y de los operadores que trabajan en él.

Potenciar el aspecto preventivo de Bomberos y Protección Civil

Desplegar el Plan Director del Servicio de Prevención y de Extinción de Incendios y Salvamento para continuar adaptando el modelo Barcelona a la atención a la ciudadanía y al tejido productivo de la ciudad, y desplegar aún más el potencial preventivo del cuerpo, fortaleciendo su faceta de proximidad a los colectivos más vulnerables de las comunidades en los barrios, y mejorando su acción pedagógica y divulgativa, para que llegue a todavía más población, desde nuevas instalaciones y equipamientos (como el Espacio Bomberos o el Aula de la Prevención) adaptados para esta actividad.

Desarrollar la nueva Unidad de Deontología y Asuntos Internos de la GUB

Orientados por el principio de transparencia, se impulsa un nuevo modelo en el abordaje de los asuntos internos en la GUB que, más allá del rigor en las investigaciones de actuaciones que reclamen acciones correctivas, vele igualmente por la detección y difusión de las buenas prácticas que, en un contexto de ética profesional, se conviertan en nuevos activos positivos en la actuación cotidiana de la GUB. En este contexto, constituir y poner en marcha el órgano impulsor y supervisor del código ético.