La tortilla en los mercados de Barcelona: un clásico que nunca falla
La tortilla es uno de los grandes lenguajes de los mercados de Barcelona: un plato sencillo, honesto y revelador. En cada mercado hay bares que la han perfeccionado hasta convertirla en un símbolo. Tortillas gruesas o finas, clásicas o creativas, siempre hechas con ingredientes frescos y con esa artesanía que solo se encuentra en una cocina de mercado.
Hoy te invitamos a descubrir tres bares clásicos de mercado donde degustarlas: Clemen’s (Boqueria), Mantequerías Pirenaicas (Galvany) y el Bar Ket (Ninot). ¿Nos acompañas?
Clemen’s – Mercat de la Boqueria
En Clemen’s todo está a la vista: cortar verduras, guisar, planchar mariscos, freír patatas y, por supuesto, cuajar tortillas. Una cocina que nunca se detiene y que lleva 56 años funcionando con la misma naturalidad. El bar lo fundó Climent —luchador profesional conocido como Clemens— y hoy la saga familiar continúa con Albert, Alberto y Francisca.
La tortilla de verduras es una de las joyas del mostrador: se hace lentamente, se escurre con cuidado e se integra con huevo batido para dar una tortilla gruesa, colorida e irresistible. Forma parte de un ritual diario que convive con platos míticos como la capipota —que desaparece cada mañana— o las albóndigas con picada de avellanas. Cocina sin secretos, directa y deliciosa. Un imprescindible para entender el alma de la Boqueria.

Mantequerías Pirenaicas – Mercat de Galvany
En Mantequerías Pirenaicas, Tatiana ha convertido las tortillas en su especialidad indiscutible. Lleva tres años al frente de un mostrador que atrae tanto a vecinos como a clientes fieles del mercado, todos en busca de alguna de sus creaciones. La tortilla de patatas es la reina y la más vendida, siempre jugosa y bien hecha, perfecta para empezar el día con energía. Pero la que realmente marca la diferencia es la tortilla de trufa, la estrella del puesto: intensa en aroma, suave al paladar y sorprendente por su combinación de sabores.
También preparan versiones creativas como la tortilla de chorizo o la de butifarra de perol con guanciale, una propuesta que combina contundencia y elegancia en un solo bocado. La oferta se completa con mini croissants, sándwiches y un éxito constante: el sándwich de jamón ibérico con brie, muy apreciado por la clientela habitual. De abril a julio la actividad es frenética, y vuelve a aumentar en diciembre, meses en los que Galvany se convierte en un punto de encuentro para los amantes de un buen desayuno. Un rincón ideal para probar tortillas con personalidad.

Bar Ket – Mercat del Ninot
Con 38 años de historia, el Bar Ket es un clásico absoluto del mercado y un referente de desayunos caseros. Mari Àngels ha convertido su cocina en un pequeño laboratorio diario donde llegan a elaborar hasta 11 variedades de tortilla, todas con un estilo propio. La de verduras es una de las grandes recomendaciones, pero la carta no se queda ahí: también hay croquetas caseras, una ensaladilla rusa muy apreciada, churros, galletas, croissants y el famoso xuxo de Can Castelló, que cada vez suma más adeptos.
Aunque tenga alma de desayuno de mercado, el Ket sorprende con platos calientes inesperados, como su cuscús al curry —con seguidores muy fieles— o una pasta boloñesa sencilla pero muy bien resuelta. El café Saula es otro punto fuerte y acompaña a una clientela que sabe perfectamente qué viene a buscar. El bar abre hasta las 15 h, y los viernes cierra más tarde porque es el día de las patatas fritas caseras, una cita semanal que los clientes esperan como un pequeño ritual. El Ket es, en esencia, proximidad, constancia y cocina bien hecha.
