Conclusiones y ponencias

Celebramos hoy la 22ª edición del Foro Barcelona de seguridad vial satisfechos por compartir un año más este encuentro referente en el ámbito de la sensibilización, el análisis y la divulgación formativa en temas de seguridad y movilidad.

Respecto a las conclusiones de la jornada de hoy, debemos reflexionar sobre la generación de espacios tranquilos y seguros a partir del fomento de un urbanismo inclusivo, adaptado a todas las edades y a la pacificación del tráfico. Tomamos como ejemplo la filosofía de las Ciudades 8 80; si se crean excelentes ciudades para niños de 8 años y para adultos de 80, se crean ciudades para todo el mundo, donde todas las personas se sientan cómodas. Se trata de hacer realidad un diseño urbano participativo que otorgue igualdad de oportunidades y cohesión social. Hacer un buen uso de las calles y parques como magníficos espacios para promover una movilidad sostenible a favor de desplazarse a pie, en bici y en transporte público.

Se debe realizar un profundo cambio en las actitudes y valores de los usuarios de la movilidad. Una movilidad sostenible también tiene que ser una movilidad segura. En este sentido, parece contrastado por los datos de accidentalidad y el análisis de las actitudes y comportamientos según el género que las mujeres son más prudentes y menos agresivas a la hora de moverse, sobre todo como conductoras. Proponemos "feminizar” la conducción como una estrategia colectiva para "tranquilizar” la movilidad y mejorar y la seguridad vial en los espacios urbanos compartidos.

Uno de los objetivos del Plan Estratégico de Seguridad Vial 2014-2020 es impulsar un espacio continuo de seguridad vial (zonas urbanas e interurbanas) donde la creación de entornos de movilidad segura debe contemplar una visión transversal. Es necesario garantizar la seguridad vial no sólo en las zonas interurbanas y urbanas sino también en las zonas de transición: tramos periurbanos y travesías. Destacamos la importancia de incidir en el comportamiento de los conductores al entrar en estas zonas ya que éstos tienen que disminuir la velocidad de los vehículos al pasar de una zona interurbana a una periurbana. Para esta transición disponemos de elementos como la señalización, los reductores de velocidad, la iluminación de estos tramos y la planificación urbanística.

La sostenibilidad en materia urbana demanda la convivencia pacífica de todos los medios de transporte, respetando sobre todo a los peatones, ya que son los que más vulnerabilidad conllevan asociada. Debemos apostar por ciudades pensadas para las personas, donde éstas, ciclistas, y otros usuarios de la vía, puedan desplazarse con seguridad, comodidad y respeto; repensar de nuevo la ciudad para todo el mundo, compartir la gran multiplicidad de usos ciudadanos para afrontar una movilidad creciente y diversa sin hipotecar la calidad de vida y el medio ambiente.

Agradezco personalmente y en nombre de todo el mundo, la aportación del Sr. Guillermo Peñalosa, su buena predisposición a trabajar juntos en la conferencia del Foro de hoy, así como en las diferentes sesiones de ayer con técnicos municipales, agentes de la Guardia Urbana y colaboración con universidades.

Democratizar las calles es desarrollar el sentido de comunidad y de pertenencia. Debemos favorecer la conciencia social y la salud pública mediante el uso inteligente del espacio público con la complicidad ciudadana y la voluntad política. La convivencia en la ciudad se convierte, entonces, en el eje fundamental de las políticas en materia de seguridad vial.


Convivencia y seguridad vial, un reto compartido

25 de noviembre de 2015

Espai Francesca Bonnemaison - Sant Pere Més Baix, 7 (08003 Barcelona)