Actualidad detalle

Ateneos de fabricación y comunidad ‘maker’, aliados para combatir la COVID-19

24/03/2020 - 20:18 h

Profesionales de la salud, la ciencia, el diseño y la ingeniería de la comunidad ‘maker’ ponen en marcha una iniciativa para fabricar con impresoras en 3D de los ateneos de fabricación digital equipos de protección individual y material sanitario para prevenir el contagio de la COVID-19 y contrarrestar la falta de abastecimiento de estos recursos.

Ante la emergencia sanitaria provocada por la COVID-19, los equipamientos, la maquinaria y el personal municipal de los ateneos de fabricación se han puesto a disposición de la comunidad maker para producir y distribuir dispositivos indispensables para evitar el contagio y la propagación del virus entre los profesionales sanitarios y los sectores más expuestos, como el personal de seguridad, de servicios sociales, de las residencias de personas mayores y de los comercios que se mantienen abiertos.

Ayer se empezaron a fabricar viseras para pantallas de protección facial, con una producción diaria de aproximadamente 80 unidades, y se prevé que en los próximos días se inicie la confección de abridores de puertas, mascarillas y protectores oculares, una vez que los prototipos sean validados por técnicos sanitarios y siempre que los recursos de los ateneos lo permitan.

Coordinación de la comunidad maker

La organización de los diferentes profesionales de la comunidad maker empezó con una coordinación a escala estatal, que se ha concretado con el desarrollo de subgrupos por provincias y zonas de manera completamente altruista y sin ánimo de lucro. En Barcelona y el área metropolitana, la producción se gestiona desde los ateneos de fabricación digital y la Escuela Superior de Diseño y Artes Llotja, en el distrito de Sant Andreu.

La red de ateneos de fabricación digital está formada por cinco equipamientos (Parque Tecnológico, Ciutat Meridiana, Fàbrica del Sol, Les Corts y Gràcia), a los que se han adherido dos espacios adicionales habilitados para la producción (el Punto Multimedia-Fab Casa del Mig y el Servicio de Prototipaje de Barcelona Activa). En total, se han puesto en marcha 23 impresoras en 3D, y hay un equipo de 20 personas que gestionan estas impresoras, tanto presencial como telemáticamente, y desempeñan funciones de producción, almacenaje y distribución.

Particulares con impresoras en 3D

A la iniciativa de la comunidad maker también se añaden los diferentes elementos que están fabricando y donando los particulares con impresoras en 3D, que se gestionan tanto desde la Escuela Superior de Diseño y Artes Llotja como desde el almacén municipal. El material que se recibe se desinfecta y se empaqueta para enviarlo a centros sanitarios y otros equipamientos con necesidades de abastecimiento.

Tanto la comunidad maker como los particulares que donan el material que producen son un claro ejemplo de las ventajas del humanismo tecnológico, que prioriza el uso de la tecnología para mejorar la calidad de vida de las personas.