Cada día cuando entramos en la escuela nos recibe el Rincón de las canciones.
Y los niños se paran, señalan, se balancean, pican de manos..., y las palabras y los gestos se convierten en una canción.
Cantar juntos, ¡un mecanismo de comunicación de gran riqueza!
Un espacio precioso que hace possible compartir vivencias entre el niño y el adulto.
En un mundo donde las prisas nos rodean en el día a día, nos paramos un momento y la canción es hilo, el hilo mágico del intercambio, de la relación, de la conversación...
Y es así, como si nada, que nos acercamos al mundo de los más pequeños!!!
Y cada día cuando marchamos de la escuela nos despide una canción.
“El valor de los pequeños momentos”.