Se creó en 2004 como parte de un proyecto colectivo de remodelación del patio impulsado por la escuela con la participación de las familias.
En julio de 2004, niños matriculados en la escuela infantil municipal La Mar Xica estuvieron presentes y colaboraron con el artista, pintor y dibujante Javier Mariscal durante la creación del mural que se pintó entonces en el patio de la escuela, con la idea de dar vida a lo que hasta entonces era solo un muro de cemento. En los últimos días, tras la degradación del mural con el paso del tiempo, niños actualmente matriculados en la escuela, acompañados por el equipo educativo, han vuelto a estar presentes y colaborar con el artista para restaurarlo.
La directora de la escuela infantil municipal La Mar Xica, Anna Ferran, ha explicado que “queríamos recuperar la esencia de la Mar Xica, la singularidad de la escuela. Ahora que han pasado los años, queríamos recuperar este mural y hacerlo con una actividad conjunta con este reconocido artista, y ofrecer una experiencia única para los niños, las familias y la escuela, y también dejar un legado para la ciudad de Barcelona”.
Los niños llevaban días preparando la visita de Javier Mariscal. La directora de la escuela ha indicado que durante las semanas anteriores los niños ya empezaron a conocer quién era este artista. Estaban emocionados e inseguros a la vez, porque era una novedad. “Llevaban días diciéndolo, incluso decían: ‘Quiero ir a tomar un helado con Mariscal’”, ha añadido Anna Ferran. Además, la escuela habilitaó en el interior un rincón dedicado a Mariscal donde se podía ver una pequeña exposición con fotografías del momento en que se pintó el mural por primera vez, un audiovisual y el cuento “Lula, ¿de quién es este bebé?”.
La restauración de la pintura mural tuvo lugar el martes 27 de mayo. Durante toda la mañana, cuatro grupos de niños de dos y tres años de la escuela fueron saliendo al patio a pintar siguiendo las instrucciones de Mariscal, quien les explicaba cómo utilizar pinceles y pinturas, pero dándoles libertad para pintar lo que quisieran. “Es la relación muy corporal de un niño con el pincel y su libertad. Al principio siempre piensan ‘¡Ay! ¡Me voy a manchar!’ y poco a poco se ensucian y se sueltan. Para un pintor como yo, piensas: ‘¿Qué está haciendo este niño mezclando todos los colores?’. Y con eso haremos algo legible, porque los adultos siempre queremos una historia”, explica Javier Mariscal. Una vez los niños terminaron de pintar el fondo, Mariscal dibujó lo que ellos le pedían.
La restauración contó también con la participación de Fina Mayol, directora de la escuela cuando se impulsó el proyecto, quien siguió todos los detalles y volvió a vivir el mismo proceso de 2004, ahora repetido también con niños y niñas de la escuela y con Javier Mariscal.
Una pintura mural con mucha historia
La historia de este mural se remonta a después de la inauguración de la Escuela Infantil Municipal La Mar Xica en el curso 2002-2003. Fina Mayol recuerda que “en el patio había poco más que un módulo de juego y el arenero, y decidimos impulsar un proyecto colectivo de remodelación del espacio con la colaboración de las familias para ver cómo podían aprovechar mejor el patio. Cada uno aportó algo”. En aquel momento, los hijos gemelos de Mariscal estaban matriculados en esta escuela infantil, y de ahí surgió el proyecto con la participación del artista. “Para mí fue un lujo llevar a mis hijos aquí y también poder desarrollar este mural que ahora hemos restaurado”, concluye Mariscal.