El niño experimenta, reconoce y aprender jugando, a través de la confrontación con su entorno cotidiano. Des de hace mucho tiempo, la pedagogía ha estado de acuerdo en afirmar que, el juego es vital para el desarrollo motor, sensorial, emocional y cognitivo del niño. Además, es un medio de socialización, expresión y comunicación, con el que los pequeños/as superan su egocentrismo y aprenden a aceptar puntos de vista diferentes al propio. Así pues, podemos afirmar que el niño no juega, sino que vive a través del juego i es por eso que el juego libre en la escuela es de vital importancia para nosotros.
En la Llar, cada espacio tiene sus particularidades y materiales específicamente preparados para cada etapa educativa. El equipo educativo busca propuestas con mucho cuidado y atención para poder ofrecer la mayor calidad a los niños y niñas de la escuela, por ello, los materiales que brindamos son nobles, de la vida cotidiana y diríamos que tienen por sí mismos un carácter imaginativo. La madera, el metal, el vidrio… y otros elementos naturales como el arroz, la piel de mandarina, el maíz, los frutos, las hojas y troncos… son por excelencia la herramienta de juego de los pequeños/as en la escuela. También hay espacios diferenciados con diferentes propuestas: módulos de movimiento para saltar, espacios manipulativos y de experimentación, espacios de juego simbólico, espacios de descanso, cuentos,..
Día tras día, niños y niñas nos demuestran que los materiales que más despiertan su interés, son aquellos con los que poder crear, experimentar y descubrir todas las posibilidades de aquel elemento que están investigando.