Las obras del Túnel de la Rovira avanzan con el fin de la excavación de las nuevas galerías de evacuación
Avanzan las obras del Túnel de la Rovira para mejorar su seguridad, eficiencia energética, renovar su pavimento, tratar sus patologías estructurales, mejorar su impermeabilización y drenaje y renovar buena parte de las instalaciones. Una actuación para actualizar y adaptar una infraestructura que data de 1987, de 1.300 metros entre el Baix Guinardó y el Carmel, con un presupuesto de cerca de 18 millones de euros.
BIMSA ha finalizado los trabajos de excavación de las tres galerías de evacuación que se están construyendo desde el tubo descendente, cortado al tráfico desde finales del pasado mes de marzo, y que conectarán con el tubo ascendente. A partir de ahora, se continuarán los trabajos de reparaciones estructurales de instalaciones en el interior del tubo cortado al tráfico, así como se llevarán a cabo la impermeabilización y las instalaciones en las nuevas galerías. La previsión es haber realizado estos trabajos y poder proceder a la apertura de las galerías desde el tubo ascendente a partir de octubre.
Desde diciembre pasado, se han realizado reparaciones estructurales del túnel y la adecuación de las aceras. Actualmente, se están realizando los últimos trabajos de construcción del nuevo sistema de drenaje, así como la impermeabilización de las juntas de construcción, conjuntamente con los trabajos de renovación de instalaciones.
Aparte de la intervención en la estructura, la actualización del Túnel de la Rovira también se centra en la mejora de la seguridad y las comunicaciones con nuevas soluciones tecnológicas. Entre otras medidas, está previsto instalar un nuevo sistema de radiocomunicación para disponer de cobertura en las nuevas galerías, la implantación de un nuevo sistema de megafonía, la renovación de los puntos de socorro y la incorporación de nuevas cámaras de seguridad. Además, se instalarán nuevos paneles de mensajería variable; nuevas barreras, balizas y semáforos por si es necesario cerrar el túnel; y un nuevo sistema de control y telecomunicaciones. También se incorporarán nuevos elementos para la detección de incendios, se ampliará el sistema de hidrantes y extintores y, adicionalmente, se reformarán las salas técnicas.
Las actuaciones incluyen la renovación de todo el pavimento, que se realizará con un microaglomerado ultrafino. También se cambia la iluminación del túnel, que será con tecnología LED y se implementará un sistema integral inteligente de gestión del alumbrado. En cuanto al sistema de ventilación, se mantendrá el actual, pero una vez finalizada la obra, se realizarán nuevas pautas de ventilación totalmente automatizadas y adaptadas a los distintos escenarios.
La previsión es que las obras se alarguen hasta febrero del 2026 sin necesidad de cortar en ningún momento la circulación diurna en sentido ascendente, es decir, en sentido salida de la ciudad. Una vez completados los trabajos estructurales y de instalaciones, durante el mes de septiembre se realizarán las tareas para adecuar el tubo descendente para poder reabrirlo al tráfico en sentido contrario, sin alterar las afectaciones a la movilidad vigentes desde el pasado mes de marzo. Será en ese momento, cuando en el tubo ascendente dejen de circular vehículos, que se podrá culminar la apertura final de las tres galerías de emergencia que deben conectar los dos tubos.
La configuración del tráfico ascendente por el tubo contrario se mantendrá hasta finales de enero, de forma que en febrero el tráfico ascendente regresará a su tubo y se podrán finalizar los últimos trabajos en el tubo descendente en este último mes de las obras.