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La educación intercultural en diálogo: ¿qué piensan los profesores y profesoras?

El Espai Avinyó continúa el ciclo sobre educación intercultural y en esta ocasión se muestra el punto de vista del profesorado para hablar sobre como se está abordando la educación intercultural en las escuelas.

El pasado jueves, 13 de junio, el Espai Avinyó acogió la actividad ‘La educación intercultural en diálogo: ¿Qué piensan los profesores y profesoras’? la tercera sesión de este ciclo temático dedicado a la aplicación de la educación intercultural. A partir de las conclusiones obtenidas de las dos sesiones anteriores centradas en la perspectiva de padres y madres, y de jóvenes profesionales del sector de la educación, en esta ocasión pusimos el foco de atención sobre el punto de vista del profesorado.

Con el fin de establecer este diálogo, contamos con las intervenciones de Marta Comas, actual Directora del Área de Innovación, Programas y Formación del Consorcio de Educación de Barcelona, Joan Mª Girona Alaiza, licenciado en historia contemporánea, profesor de secundaria y psicopedagogo, y la moderación de Fàtima Aatar, antropòloga social y cultural y activista antirracista miembro del colectivo Movimiento Moro Antiracista (uMMA).

Durante la conversación, una cuestión central fue la relación entre el profesorado, el alumnado y las familias. En este sentido, se puso sobre la mesa la importancia de establecer vínculos entre profesores/as y alumnos basados en la implicación emocional y en un trato equitativo, pero no igual para todo el mundo. Hay que evitar que las diferencias se conviertan en desigualdades.

Se coincidió en el hecho de que la mirada colonial y racista también se reproduce en la esfera educativa y, muchas veces, la relación entre profesorado y familias extranjeras y/o culturalmente diversas se ve afectada por el paternalismo. Además, hay que preguntarse por qué hay familias que se quedan en el umbral y no acceden a una participación real y activa dentro de las escuelas, siempre teniendo en cuenta las estructuras de poder que operan a nivel cultural. Un ejemplo que apareció en el diálogo fue el caso de Canadá: cuando se empezó a reconocer y pedir perdón por el tratamiento histórico hacia los indígenas, los resultados académicos del alumnado indígena mejoraron considerablemente.

Por otra parte, con el fin de abordar la noción de que tenemos conceptos como ‘éxito escolar’ es necesario ‘hacer explícitos los implícitos’ y preguntarse cuáles son las gramáticas y saberes que promociona la escuela, y cuáles no. ¿Con qué saberes están relacionadas las buenas calificaciones? ¿Y los trabajos mejor remunerados?

Es evidente que no podemos hacer una buena escuela intercultural mientras nuestras estructuras mentales estén marcadas por la supremacía blanca y no se incorpore la mirada intercultural de forma integral y transversal. Tal como apuntaba J. M. Girona: “No es cuestión de ampliar los currículums escolares, sino de trabajar de forma transversal. No tenemos que hacer la semana de cada cultura, sino tener en cuenta la diversidad en el día a día”.

En este sentido, cuestionándonos los retos actuales y las posibles soluciones, Marta Comas afirmaba que “el nuevo decreto de evaluación y currículum da mucha manga ancha al profesorado para evaluar al alumnado y que ahora tenemos un marco que nos permite introducir cambios, hecho que hay que aprovechar para incorporar la mirada intercultural”.

¿En el momento del turno de preguntas e intervenciones del público, desde la fila cero, se expuso que, si bien existe un margen de maniobra para cambiar los contenidos, por qué no se está llevando a cabo? Por lo cual, Marta Comas respondió que existe un marco establecido que determina los temarios que hay que aprender para superar las pruebas de acceso a la universidad PAU.

A continuación, entidades vinculadas a la educación y a la interculturalidad como Rromane Siklovne y Catàrsia, ampliaron las temáticas tratadas durante el diálogo, poniendo el acento, sobre todo, en cómo se puede incidir en las estructuras institucionales que dictan los temarios que se tratan en las aulas. El fin es fomentar que el alumnado se sienta representado tanto en los contenidos, como en la estructura escolar y que sienta también que la escuela es su espacio con el fin de evitar el abandono escolar prematuro por estas razones.

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