Un derecho como una casa: el derecho a la vivienda y las personas migrantes

Derecho a la vivienda. Varias actividades en Barcelona subrayan la importancia del derecho a la vivienda y las personas migrantes

 

El derecho a la vivienda se está debatiendo en Barcelona este año.

Dos ejemplos recientes son los siguientes:

  • El martes, 18 de diciembre, se celebra el Día Internacional del Migrante, una festividad proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 4 de diciembre del año 2000, ante “el interés de la comunidad internacional por proteger efectiva y plenamente los derechos humanos de todas las personas migrantes y destacando la necesidad de seguir intentando asegurar el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales de todas las personas migrantes”. Aprovechando la festividad, este día el Ayuntamiento de Barcelona celebra el acto conmemorativo en el Saló de Cent con la entrega del 10.º Premio Consejo Municipal de Inmigración. Este año, el premio se dedica al tema: “Personas inmigradas y discriminación en el derecho a la vivienda”.
  • Además, en la conferencia internacional “Ciudad por los derechos”, organizada por el Ayuntamiento de Barcelona los días 10 y 11 de diciembre, se destinó una de las mesas temáticas a las iniciativas para recuperar el derecho a la vivienda desde las ciudades, el Cities4Housing, ante el acaparamiento de recursos por parte de las entidades financieras, que han convertido las viviendas en bienes de especulación. La conferencia estaba destinada a celebrar el 70.º aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y el 20.º de la Carta Europea de Salvaguardia de los Derechos Humanos en la Ciudad.

 

EL AYUNTAMIENTO DE BARCELONA: UN DERECHO COMO UNA CASA Y CIUDADES POR UNA VIVIENDA ADECUADA

El Plan por el derecho a la vivienda de Barcelona 2016-2025 es, de hecho, el que guía las políticas municipales del Ayuntamiento de Barcelona sobre el ejercicio de este derecho. Con el nombre “La vivienda es un derecho como una casa”, sus ejes de actuación estratégicos hacen frente a algunas de las problemáticas más importantes para hacerlo efectivo:

  • Prevenir y atender la emergencia habitacional
  • Garantizar el buen uso de la vivienda
  • Ampliar el número de pisos asequibles
  • Rehabilitar el parque existente

El Plan, en concreto, señala varios retos. Algunos están vinculados con problemáticas actuales, como la dificultad para hacer frente al pago del alquiler o la necesidad de incrementar el parque público de viviendas. Mientras que otros tienen que ver con problemas endémicos, como la dificultad de los jóvenes para encontrar piso o la sustitución de las viviendas principales por alojamientos de uso turístico.

Además, como se ha mencionado al inicio, la alcaldesa, Ada Colau, presentó en la sede de la ONU la declaración “Ciudades por una vivienda adecuada” (Cities4Housing). Este documento quiere dar un toque de atención a los Estados para que tomen medidas a fin de detener el fenómeno de la especulación y la gentrificación (un proceso de transformación de un barrio de clases populares, que, siendo habitado por la clase acomodada, esta última acaba expulsando a sus antiguos habitantes). La declaración incluye la demanda de las ciudades de asumir más competencias para poder regular mejor el mercado inmobiliario. También quieren contar con recursos para mejorar los parques de vivienda pública y la relación entre actores privados y públicos, así como un urbanismo que combine la vivienda adecuada con barrios de calidad, inclusivos y sostenibles.

Esta declaración presentada el 16 de julio en Nueva York, en el marco del Foro de Gobiernos Locales y Regionales, fue firmada por ciudades como Ámsterdam, Barcelona, Berlín, Durban, Lisboa, Londres, Ciudad de México, Montreal, Montevideo, Nueva York, París y Seúl y recibió el apoyo de varias entidades y personalidades vinculadas al derecho a la vivienda.

Este foro es una de las pocas oportunidades que tienen las ciudades para hablar ante los representantes de los Estados. Se aprovechó la ocasión para reclamar más recursos, más competencias y mejor coordinación para luchar contra la expulsión de los vecinos y vecinas de los centros urbanos y defender el derecho a la vivienda y a la ciudad.

 

EL CONSEJO MUNICIPAL DE INMIGRACIÓN:  VIVIENDA SIN DISCRIMINACIONES

El 18 de diciembre se celebra el Día Internacional del Migrante, fecha proclamada por las Naciones Unidas. Coincide con un año, el 2018, donde el derecho humano a la vivienda ha sido uno de los temas elegidos por el Consejo Municipal de Inmigración de Barcelona (CMIB) en relación con las personas inmigradas. Bajo el título “Personas inmigradas y discriminación en el derecho a la vivienda”, el CMIB pretende acercar el conocimiento sobre los derechos y los recursos a la población inmigrante y reivindicarlos.

Se argumenta que hay que profundizar en “la problemática que afecta de forma relevante a personas migrantes de manera cotidiana y en sus derechos u oportunidades”. Las discriminaciones a la hora de encontrar hogar se dan por su origen o religión, y afectan al acceso a otros derechos:  por ejemplo, al dificultar el empadronamiento se dificultan los derechos relacionados con él, como la escolarización de los niños o el reagrupamiento familiar. Unas discriminaciones que pueden afectar también al mantenimiento de la vivienda, como es el caso de los desahucios o la persecución para liberar edificios.

El 4 de noviembre se organizó el “Encuentro BCN Ciudad Diversa”, de carácter anual, en el que “las discriminaciones en el ámbito del derecho a la vivienda” fue el tema central.  Allí se organizó por parte del CMIB la jornada “Personas inmigradas y discriminación en el derecho a la vivienda”, donde, después de tratar varios temas, se firmó el manifiesto “Por el derecho a una vivienda digna y sin discriminaciones. En Barcelona, cabemos todas”. Algunas de sus reivindicaciones son las siguientes:

  • Queremos reclamar, hoy y aquí, a las administraciones e instituciones públicas que se trabaje para facilitar el acceso y el mantenimiento de una vivienda digna en Barcelona para todas las personas, independientemente de su condición o procedencia.
  • Pedimos continuar o promover una reforma legislativa por la vivienda que garantice el derecho y la no discriminación, y proteja a las personas con mayor vulnerabilidad.
  • Instamos al sector privado y financiero, a las inmobiliarias, agencias, bancos o propietarios a que se acerquen a la realidad de los ciudadanos y ciudadanas de Barcelona, sin excluir ni discriminar a nadie.
  • Invitamos a las personas de la ciudad que sean víctimas o testimonios de este tipo de actuaciones a que las denuncien, contando siempre con el apoyo institucional y de las entidades. De esta manera podremos combatir esta injusticia y acercarnos a un sistema de vivienda justa.

Por otra parte, el pasado 27 de noviembre se presentó un informe monográfico sobre este mismo tema, elaborado por Claudia Gallardo Rodríguez y encargado por el Consejo Municipal de Inmigración de Barcelona. Dicho informe, después de la entrevista a 31 entidades del Consejo y otros entes invitados, sistematiza las problemáticas detectadas y realiza una serie de propuestas para tratar por parte de las entidades integrantes del CMIB.

Se proponen 40 medidas agrupadas por varios temas.

– Por una parte, se da importancia a la promoción de vivienda social, incrementando tanto la duración del contrato de alquiler y mejorando las condiciones, como regulando los precios de los arrendamientos.

– También se pide un mayor diálogo con las empresas inmobiliarias y los particulares para regular precios y evitar las discriminaciones. Por eso se propone la campaña bajo el sello “Yo no discrimino”, que destaca la calidad de aquellas empresas que siguen las buenas prácticas de no discriminación en el derecho a la vivienda.  Esta campaña se desarrolla en colaboración con la Oficina para la No Discriminación y las oficinas de vivienda.

– También se piden medidas para combatir la existencia de viviendas vacías, para promover los alquileres compartidos, así como para dotar de hogar a las personas sin techo.

– Además propone trabajar en el tema de las discriminaciones, tanto visibilizando la problemática como mejorando las competencias y la especialización con la Oficina para la No Discriminación.

Como ya se ha explicado al inicio, además, el Consejo Municipal de Inmigración ha convocado un premio, este año dedicado a las personas inmigradas y la discriminación en el derecho a la vivienda, con el fin de reconocer el trabajo realizado y en curso alrededor de este tema y dar visibilidad a las entidades del Consejo que trabajan en este ámbito.

 

VIVIENDA Y PERSPECTIVA DE GÉNERO EN BARCELONA

La situación del derecho a la vivienda en Barcelona en relación con la perspectiva de género se analiza en un informe realizado por varias entidades de Barcelona y firmado por Irene Gonzàlez.

Una de las conclusiones es que en las políticas de vivienda falta una visión estructural de género; así, la vulnerabilidad económica de las mujeres no está reflejada en las políticas de vivienda. Queda demostrado, además, que existe un colectivo de mujeres que sufre de una especial vulneración a su derecho a la vivienda: sufren mayor inseguridad residencial así como pobreza energética las familias monoparentales femeninas, las mujeres jubiladas, las que se dedican a las tareas domésticas, las mujeres en paro, las afectadas por la violencia de género, las mujeres migrantes, aquellas que ejercen la prostitución y las exconvictas.

Las encuestas realizadas en la Alianza contra la Pobreza Energética (APE) y la PAH BCN constatan varios hechos relevantes en la relación entre género, vivienda y pobreza energética. El APE y la PAH son asociaciones fuertemente feminizadas donde colectivos vulnerables como las familias monoparentales femeninas, las mujeres migrantes o las afectadas por la violencia de género se encuentran sobrerrepresentados.   Además, solo un 30 % de las mujeres encuestadas declara tener trabajo con contrato (sin detallar el tipo de jornada) y están fuertemente vinculadas a tareas de cuidado y del hogar (un 40 % a tiempo completo); las que tienen trabajo declaran empleos de escaso valor monetario añadido.

 

EL DERECHO A LA VIVIENDA ADECUADA Y EL DERECHO INTERNACIONAL

La Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas (ACNUDH) analiza el concepto de vivienda adecuada (en uno de sus folletos informativos). Este concepto aparece en los principales tratados de derechos humanos, en especial en el artículo 11 del Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales, donde dice: “Los Estados que forman parte de este pacto reconocen el derecho de todo el mundo a un nivel de vida adecuado para él y para su familia, incluyendo la alimentación, la ropa y la vivienda. Y una mejora continua de las condiciones de existencia”.

 El derecho a una vivienda adecuada requiere una serie de libertades por parte de las personas titulares de los derechos, que resulta interesante analizar a la luz de los derechos referidos por el Consejo Municipal de Inmigración de Barcelona en su manifiesto. Por ejemplo, la protección contra el desalojo forzoso, la libertad contra injerencias arbitrarias en el hogar, la asequibilidad y el derecho a escoger la residencia. Otros derechos son también interesantes, como el acceso no discriminatorio a una vivienda; la seguridad de la tenencia o la restitución de la vivienda, la tierra y el patrimonio; la habitabilidad, y la ubicación adecuada.

Con respecto a las personas migrantes el ACNUDH declara: “Las personas itinerantes, ya sean refugiadas, solicitantes de asilo, internamente desplazadas o migrantes, son particularmente vulnerables a una gama de violaciones de los derechos humanos, incluido el derecho a una vivienda adecuada. Las personas desplazadas también son particularmente vulnerables a la discriminación, el racismo y la xenofobia, lo cual puede aumentar sus dificultades por conseguir condiciones de vida adecuadas y sostenibles”.