Quiénes somos

Más allá de la Smart City: la hoja de ruta de las personas hacia la soberanía de la tecnología.

© Cristina Ruiz

Las tecnologías digitales han redefinido la vida urbana del siglo XXI. La digitalización puede mejorar la vida de nuestras ciudades y Barcelona está decidida a seguir siendo una importante referencia global tanto si se piensa en promover los intereses de la ciudadanía como si se quiere aumentar el rendimiento para el público general. Aspiramos a proseguir con nuestros esfuerzos para vincular la innovación a valores como la justicia económica y social, la solidaridad, la ética y la igualdad de género. 

La prioridad de Barcelona es superar el concepto de smart city o ciudad inteligente y aprovechar plenamente las oportunidades que ofrecen las tecnologías basadas en les datos y su gran poder de transformación.

Puesto que nuestro compromiso es situar las necesidades de las personas en el centro de la Agenda Digital, no nos contentamos con un enfoque limitado del impulso tecnológico, centrado solo en redes de sensores, gadgets y conectividad, enfoque que muchas veces da como resultado que las infraestructuras importantes sean gestionadas por grandes corporaciones extranjeras.

Unos servicios públicos basados en tecnologías de última generación redundarán en una mejor retroalimentación de la ciudadanía, un gobierno más eficaz y en una mayor implicación de las comunidades. Así, por ejemplo, unas redes de transporte público inteligentes pueden reducir la congestión, ofrecer una mejor movilidad y más espacios verdes para la ciudadanía, al tiempo que reducen los costes en energía en todo el sistema.

La conectividad pública y un despliegue de infraestructuras digitales cívicas a gran escala permitirán mejorar el aprendizaje y las competencias digitales de las ciudadanas y ciudadanos, contribuyendo así a reducir la brecha digital.

Contar con una estrategia clara de inversión, desarrollo y aplicación de la innovación e investigación de largo plazo es un elemento clave a la hora de crear mejores políticas sociales en materia de vivienda social, reducción de la pobreza energética, mejora de los resultados sanitarios y creación de empleos útiles y de alta calidad. 

Desde el punto de vista económico, estamos proponiendo una estrategia tecnológica y de innovación inclusiva y estructurada alrededor de una misión. Junto con unas políticas e instrumentos públicos adecuados, la tecnología puede ser el motor que fomente una economía más inclusiva, sostenible e inteligente.

Esa economía, una vez que incorpore en su esencia las problemáticas digitales, podrá también reducir las desigualdades sociales y económicas, asegurar la soberanía de la tecnología y los datos, democratizar el acceso al conocimiento, proteger los derechos digitales y garantizar la autodeterminación informativa de la ciudadanía. 

Barcelona pretende crear una nueva y potente visión en la que la tecnología sea un instrumento para el empoderamiento de las personas y la transformación de la ciudad. En una ciudad verdaderamente democrática, la ciudadanía debería poder acceder a un patrimonio común de conocimientos, datos abiertos e infraestructuras de información pública de la ciudad para poder disponer de unos servicios públicos mejores y más asequibles y de una mayor calidad de vida. 

Barcelona aspira a liderar una transición hacia la soberanía tecnológica que permita, tanto al gobierno como a la ciudadanía, decidir y articular sus propias prioridades en el uso de las innovaciones tecnológicas para crear beneficios para todos. Esto implica encontrar formas de reivindicar y recuperar parte del conocimiento esencial y de las infraestructuras tecnológicas y de datos clave que, demasiado a menudo, están retenidos en manos de unos pocos proveedores de servicios multinacionales. Además, la agenda de la soberanía tecnológica, respaldada por la adopción de software de código abierto, arquitecturas abiertas, estándares abiertos y ética de los datos, debe ponerse al servicio del bien común.

Esperamos que todo esto ayude a generar nuevos modelos económicos productivos y justos y a facilitar el intercambio de conocimiento entre ciudades. 

Así, hemos pasado de un proceso de arriba abajo a uno de abajo arriba, promoviendo la inteligencia colectiva e implicando a todos los actores clave del ecosistema de innovación de la ciudad. 

Pla “Barcelona Digital” 2017 - 2020