Barcelona ha sido la sede del acontecimiento final del proyecto PoDIUM sobre la movilidad conectada y cooperativa.
El acto ha reunido expertos, operadores, administraciones y centros tecnológicos de toda Europa.
Barcelona ha sido el epicentro europeo de la movilidad conectada, cooperativa y automatizada (CCAM) con la celebración del acontecimiento final del proyecto PoDIUM, una iniciativa financiada por Horizon Europe que tiene como objetivo impulsar una nueva generación de infraestructuras físicas y digitales para la gestión conectada y cooperativa del tráfico, donde el IMI es partner.
El IMI ha participado en la mejora de la interoperabilidad siguiendo los estándares europeos entre la central de Movilidad y la de Bomberos, el cumplimiento con los requisitos de seguridad y protección de datos, y la mejora del corredor verde.
Durante la apertura de la jornada, Àngel López, coordinador de la Gerencia de Movilidad, el otro partner por parte del Ayuntamiento de Barcelona, ha dado la bienvenida y ha subrayado el compromiso de Barcelona con un modelo de movilidad más seguro, eficiente y sostenible, alineado con las políticas europeas de ciudad inteligente. Ha destacado el desconocimiento que hay de como evolucionará la movilidad autónoma, así como si los cambios que implica serán aceptados por la ciudadanía. Por último, ha hecho mención a la mejora aportada al corredor verde (semáforos) por los vehículos de emergencia.
El coordinador del proyecto, Giorgos Zacharopoulos, ha destacado la importancia del proyecto, donde se ha habilitado la cooperación entre vehículos conectados en un entorno de tráfico real, la computación donde the edge (a nivel de calle/carretera), la confianza y la seguridad de los datos transmitidos.
Al mediodía, una mesa redonda moderada por Míriam Alvarado como directora de la transformación digital de Infraestructuras y Urbanismo (IMI), ha debatido con expertos de diferentes sectores sobre los retos del despliegue real de las tecnologías CCAM.
En esta mesa se ha hecho patente la falta de preparación de las infraestructuras actuales, que no se trata sólo de tecnología sino también de la inteligencia del propio negocio, así como el obstáculo de un marco regulador europeo muy diverso y poco flexible. Se ha destacado la importancia de un gobierno de los datos seguro y transparente, de cuantificar los impactos de las nuevas tecnologías, remarcando que la colaboración publico/privada, la innovación y los estándares son claves para superar estos retos y avanzar hacia una movilidad más conectada y autónoma.
Demostración in situ Este trabajo ha ocurrido en nuevas capacidades digitales que se han podido ver en funcionamiento durante la demostración urbana celebradas por la tarde en la Gran Vía con Gerona.
El piloto barcelonés ha captado la atención de los participantes por su apuesta por una infraestructura física y digital orientada a las personas usuarias vulnerables y a los vehículos de alta prioridad, dos ámbitos de gran relevancia para las ciudades que buscan mejorar la seguridad vial.