Cosima Dannoritzer

Cosima Dannoritzer: El 70% de los residuos electrónicos no se recicla correctamente

 

Nació en Alemania, habla seis idiomas y actualmente se mueve entre varias ciudades europeas, una de ellas Barcelona. En las redes sociales, se define como escritora y realizadora de documentales. Su último trabajo, La Tragedia Electrónica, es un documental abrumador sobre el tráfico ilegal de residuos electrónicos desde Europa y EE.UU. hasta los vertederos de Ghana y China. 

 

¿A qué te dedicas actualmente?

Estoy buscando financiación para los próximos documentales que quiero hacer. Siempre es un proceso largo ...

¿Te encontraste con algún obstáculo a la hora de realizar el documental La Tragedia electrónica?

Sí. Mucha gente no quería admitir que existe un problema con el reciclaje de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE). Además, algunas secuencias las tuvimos que filmar con la cámara escondida.

¿Cuántos RAEE producimos los españoles al año de media?

Muchísimos. Si pensamos en lo que cada uno de nosotros tiene en casa quizás no nos sorprenderá tanto: un portátil, un mp3, el iPad, la tele, varios electrodomésticos ... Los RAEE son el tipo de residuos que más crece de todos, hoy en día.

¿Quién debería hacerse cargo del reciclaje de estos residuos?

Legalmente, la responsabilidad la tiene el fabricante. Los fabricantes añaden al precio de compra de los aparatos el precio de su reciclaje. Así, cuando la vida útil de estos se acaba, los podemos devolver gratuitamente los puntos verdes, tiendas de venta .. para ser reciclados. Pero muchos fabricantes no participan o no están registrados en España.

¿Qué porcentaje de residuos se escapan del circuito legal de reciclaje?

Según varios estudios, entre ellos de la OCU y de la Universidad de Salamanca, en España un 70% de los residuos se recicla incorrectamente, es decir, a través de chatarreros, recolectores urbanos, traperos o de la exportación ilegal.

¿En Europa este porcentaje es mayor?

Un informe de la UE ha demostrado que, en promedio, 2/3 de los residuos se escapan del sistema. La situación en España es peor.

¿Por qué se escapan del circuito legal de reciclaje?

Porque se puede ganar mucho dinero con el reciclaje ilegal. Se calcula que el tráfico ilegal de estos residuos mueve ya más dinero que el negocio de la droga. Si me llevo una nevera y tomo sólo los metales para venderlos, la ganancia es total ya que no estoy gastando dinero en el reciclaje de los componentes tóxicos.

¿Qué implicaciones sociales y ambientales tiene este flujo ilegal de residuos?

La exportación ilegal de los RAEE conlleva unos daños ambientales muy severos. Una gran parte terminan en vertederos africanos o asiáticos, donde contaminan la tierra y el agua y provocan graves problemas de salud. Además, si los exportamos, estamos perdiendo materiales que la industria necesita y puestos de trabajo en las plantas de reciclaje. La exportación es un fraude financiero, porque los consumidores pagamos un dinero para que los aparatos se reciclen con garantías de calidad y no se hace.

¿Mi ordenador viejo puede terminar en África?

En España, pocos RAEE se exportan hacia países como Ghana. La mayoría se quedan en el mismo estado, dentro de una red paralela a la red oficial de reciclaje, que no dispone de equipamientos ni de conocimientos para gestionar estos residuos profesionalmente.

¿Por qué las autoridades españolas permiten este flujo?

Las redes paralelas de chatarrerías informales tienen mucha tradición y no se quiere hacer el esfuerzo ni dedicar dinero a integrarlos dentro del sistema oficial.

¿Qué consejo nos darías para cambiar esta situación?

Alargar la vida útil de los aparatos, repararlos y finalmente llevarlos al punto verde. Nunca dejarlos en la calle ya que entran dentro de la red informal.

 


 

En La Fàbrica del Sol se ha visualizado el documental La Tragedia Electrónica y luego lo hemos estado comentando con Cosima Dannoritzer y Ramon Altadill, de Electrorecycling. El auditorio ha quedado prendado con las imágenes del vertedero de Agbogbloshie en Ghana, el vertedero electrónico del primer mundo.