Jordi Solé

“El Océano es un actor clave en la regulación del clima de la tierra.”

Es profesor agregado a la Universidad de Barcelona (UB), en la Facultad de Ciencias de la Tierra, Departamento de Dinámica de la Tierra y el Océano y sus líneas de investigación son el estudio del clima, la oceanografía, y dentro de la oceanografía, la interacción entre ecosistemas y variables físicas. Además, estudia también la transición energética a energías renovables y es miembro del Grupo de Expertas y Expertos de Emergencia Climática de Barcelona (GEC).

 

En el contexto de crisis climática que vivimos, el Ayuntamiento de Barcelona ha creado el Grupo de Expertas y Expertos de Emergencia Climática de Barcelona (GEC). Tú eres uno de sus miembros. ¿Nos puedes explicar un poco cuál es tu papel en este grupo?

Bien, en principio el GEC es un grupo muy heterogéneo y la idea es que yo pueda contribuir en mis áreas de pericia, es decir, en las interacciones de la atmósfera y el océano y cuál es el papel de éste en el clima y en el cambio climático; también qué pasa con los ecosistemas marinos en cuanto a plancton, se a decir, la producción primaria a escala de microorganismos, y después toda la parte de impacto y potencial de la transición renovable. Aportar conocimiento sobre qué rol pueden jugar las energías renovables en general, tanto al suelo como sobre todo a mar, y en particular, las energías renovables marinas. No sólo con respecto a la investigación que desarrollo en esta línea, sino también cuáles sueño las recomendaciones del grupo III del IPCC en estos aspectos para poder integrarlas en el asesoramiento que hace el GEC, ya que he sido revisor de su último informe.

 

Tú estudias los océanos, su ecología y sus dinámicas. ¿Nos puedes explicar como afecta un cambio en los océanos en el ámbito global? ¿Sabemos que los mares y océanos tienen un papel importante en la regulación de la temperatura del planeta, por ejemplo, podríamos decir que sueño clave en la lucha contra la crisis climática?

Aquí hay que decir que hay efectos muy claros, lo que pasa es que el océano tiene un comportamiento muy diferente del de la atmósfera, a pesar de ser un fluido también. Tiene más capacidad de almacenar calor y sigue unos ciclos diferentes. Lo que ha pasado hasta ahora, es que el océano ha tenido una respuesta que no es tan rápida como a la atmósfera, a causa de la distribución de corrientes y como se distribuye la energía que va capturando el océano. Esta capacidad de almacenaje de calor por parte del océano ha hecho que el cambio climático no haya sido tan fuerte como se preveía hace veinte años. Pero lo que no sabemos es como se comportará cuando haya llegado al máximo de energía que puede absorber y la empiece a liberar a la atmósfera. Puede ser que lo haga de manera muy rápida y repentina. Por lo tanto, el océano es un actor clave en la regulación del clima a la tierra. De hecho, tanto la Comisión Europea como el IPCC cada vez se centran más en el océano para ver la evolución del clima de la tierra.
Por otra parte, a pesar de ser tan primordial, es el gran desconocido. No tanto con respecto a medidas a escala superficial, sino en las capas profundas que es donde tienen lugar los fenómenos de largo alcance.

Tenemos que tener en cuenta que el océano como en regulador del clima, depende del volumen y cantidad de agua que esté moviendo, por lo tanto, su comportamiento en unas áreas y unas zonas de la tierra concretas, puede variar. Si hablamos del Mediterráneo, es un mar lo bastante grande, pero semicerrado con unas características muy especiales y con un clima templado en una zona que lo hace especialmente sensible a los pequeños cambios que haya en el ámbito global. Eso hace que el Mediterráneo, esté cambiando mucho más deprisa de lo que se había previsto, porque es muy sensible a estos cambios del sistema clima. De manera que nos sirve para anticipar qué pasará globalmente, es la antesala del cambio climático global.

 

¿Y cómo afectan a estos cambios a nivel de ecosistemas? ¿El cambio climático afecta en este medio como lo hace en los ecosistemas terrestres?

Podemos considerar, entre otras, dos variables indicadoras principales con respecto al impacto del clima en ecosistèma oceánico. Por una parte, la temperatura en sus diferentes capas de la columna de agua y por la otra, la acidificación. Al haber más CO2 en la atmósfera, cambia el equilibrio químico del agua e incrementa la acidificación.

Y eso es particularmente importante en todos los organismos, pero los cambios de temperatura a escala regional, sobre todo afectan el necton (pescados y organismos que se mueven y no son arrastrados por el agua) y organismos bentónicos (los que están ligados en el fondo marino como las gorgonias o los corales). Y este efecto es crucial, porque con estos cambios en el ecosistema del fondo marino, también se ve afectada toda la columna de agua. Cuando cambian las características de la columna de agua, el fitoplancton y el plancton se ven afectados y éstos son el alimento de las larvas de pescados. Por lo tanto, estos cambios también afectan a las pesquerías. Es decir, cambios en la bioquímica, la temperatura y la física de la columna de agua, tienen un impacto en las poblaciones de toda la red trófica.

Además, en el caso de muchos pescados, el la diferenciación sexual depende de la temperatura y si hay cambios en ésta, la proporción de machos y hembras cambia y, por lo tanto, la fertilidad también y las proyecciones de las poblaciones hacia el futuro se ven perjudicadas.

Y finalmente, como pasa en tierra, cambios de temperatura implican que organismos que antes no se podían desarrollar, como especias invasoras o patógenos, ahora sí que lo pueden hacer y, en consecuencia, es otro impacto sobre ecosistemas que ya de por si son muy frágiles porque están muy antropizados, cómo es el caso del Mediterráneo.

 

Ahora se habla mucho de las olas de calor, pero hay un concepto que son las olas de calor marinas, que no son tan conocidas. ¿Nos podrías explicar un poco cómo funcionan y qué efectos tienen?

Una ola de calor es un fenómeno temporal, que sale de la normalidad. Y la normalidad sería el comportamiento medio que tiene un área o zona en concreto durante una época del año. Por lo tanto, una ola de calor es un incremento temporal de la temperatura por encima de lo que se esperaría. Las olas de calor atmosféricas pueden ir asociadas o no a una ola de calor marina, ya que el océano no responde directamente causa-efecto con el comportamiento de la atmósfera. Pues, podemos tener una ola de calor atmosférica sin ir asociada a una ola de calor marina, pero lo que es cierto es que una ola de calor marina, influirá a la atmósfera, porque ésta tiene menos inercia térmica. Por lo tanto, no son sólo los efectos que pueda tener a escala de océano, como la mortalidad de peces o de organismos bentónicos, sino que una ola de calor marina puede solaparse a una ola de calor en la atmósfera y se puede llegar a producir una retroalimentación, generando una ola de calor que se mantenga más en el tiempo y sea más intensa.

 

¿Ahora que ha llegado el verano y todos nos acercamos a las playas, y parece que este medio nos queda más próximo, qué podemos hacer como ciudadanos para poner nuestro granito de arena en la lucha contra el cambio climático en este contexto relacionado con los océanos?

En primer lugar, pienso que hay una norma básica, para ir a cualquier lugar, que es que tenemos que reducir las emisiones para llegar allí donde queremos ir. Eso quiere decir no coger el coche solos e ir a la playa, sino ir con el coche totalmente ocupado o sino pues ir con transporte público, con el fin de intentar reducir nuestra huella de carbono.

En segundo lugar, no producir residuos o bien los pocos que producimos que sean fácilmente reciclables. Recordemos que los residuos que se dejan en la playa se pueden recoger, pero también muchos acaban en el mar.

En tercer lugar, no sólo ahora al verano sino todo el año, reducir y pedir la reducción del uso de envases de plástico.

Y como última cuestión, ser muy cuidadosos con el entorno. Si vamos a las rocas, por ejemplo, y vemos una cierta componente viva, pues intentar ser muy cuidadosos y no perturbar nada de todo aquello, no pisar zonas como por ejemplo las zonas dunars o de vegetación asociada… Además, hay que recordar que la playa es un entorno natural y tenemos que intentar no contaminarlo acústicamente con música alta, por ejemplo, creando un entorno artificial. Tenemos que pensar que la playa es el trozo de naturaleza que tiene la ciudad como sería un bosque, como sería Collserola, aunque no la tratamos igual. En definitiva, es un cambio de actitud general, de respetar el entorno y disfrutar de la naturaleza.

 

Para acabar, en los entrevistados de los Faros de Sol, siempre les preguntamos lo mismo: ¿nos puedes decir alguna de tus estrategias para ser más sostenible?

Bien, eso es un poco difícil porque son opciones muy personales, pero la idea es intentar tener una actitud de preservación y respeto por la naturaleza porque somos parte de ella. Y eso se traduce básicamente en cómo comemos, cómo vivimos y cómo nos movemos.

¿Cómo comemos? Tenemos que intentar preocuparnos de dónde vienen los productos que comemos, si son de temporada; qué tipo de dieta seguimos, si esta dieta es respetuosa con el medio ambiente y qué impacto tiene con respecto a emisiones y contaminación. Aquí la opción es personal, desde mirar de consumir productos de proximidad y ecológicos, hasta hacer cambios de dieta.

¿Cómo vivimos? ¿En qué lugar vivimos? A veces eso no lo podemos escoger, pero sí que podemos escoger la manera como nos vestimos, por ejemplo. Mirar de donde viene la ropa que compramos y los productos que consumimos o qué tipo de ocio hacemos. No es fácil, sin embargo no tenemos poqué no intentarlo.

¿Y cómo nos movemos? Pues no quiere decir que no podamos tener vehículo privado, pero hay que utilizar el transporte público el máximo posible y dar apoyo a las políticas públicas que fomenten el transporte público. Yo por ejemplo en Barcelona, me traslado en bicicleta o metro.

 

Barcelona, Julio 2022

 

Si queréis conocer otras entrevistas hechas para el equipo de la secretaría técnica de la XEAB podéis consultar el apartado Faros de Sol.


Las opiniones expresadas en esta entrevista son a título particular y no necesariamente reflejan el posicionamiento institucional del Ayuntamiento de Barcelona.