“El cielo nos da la capacidad de imaginar” Marc Martín

Faro de Sol. La Fábrica del Sol ha hablado con Marc Martín, comunicador ambiental y apasionado por las estrellas que ha hecho que nos acerquemos un poco más al firmamento.

Marc Martín nació en Barcelona pero se marchó hacia el interior, tiene 48 años y ahora vive en Centelles, Osona. Es socio fundador de Argelaga Servicios Ambientales, una empresa dedicada a la comunicación y educación ambiental. Afirma que cada año se define de una manera distinta, pero en esta entrevista lo ha hecho como comunicador ambiental.

“La vida funciona por ciclos, para que unas estrellas nazcan otras tienen que morir”

Nos preguntábamos si nos podías explicar cuál ha sido la relación entre las estrellas y la humanidad

En un pasado, cuando las personas no sabían ni escribir ni contar, eran capaces de interpretar el cielo, un conocimiento que era útil para la agricultura o la navegación. Pero la relación entre las estrellas y la humanidad también ha sido filosófica, la inquietud para saber de dónde viene la humanidad hizo que muchas sociedades miraran las estrellas buscando respuestas. Pero sorprende que hoy en día, momento en que hay un gran conocimiento científico sobre astronomía, la mayoría de gente sabe muy pocas cosas. ¿Cuántas personas deben saber que los nombres de los días de la semana están dedicados a los astros?

¿Hay alguna historia que todo el mundo tendría que conocer en relación en las estrellas?

Cada civilización tiene sus historias. Un caso curioso es el de la Osa Mayor, una constelación con muchos significados diferentes según la cultura que la interpreta. El nombre de Osa Mayor viene de la civilización griega, en cambio los romanos la llamaban Carro Grande, para los nativos norte americanos esta misma agrupación de estrellas tenía forma de mofeta, por el contrario en Sudamérica la veían como la gran cuchara. Cada civilización, desde su realidad, interpretó esta constelación, es un caso curioso de la conexión entre las diferentes personas del mundo.

Más allá del sol ¿Cuál ha sido la estrella más importante para nuestra cultura?

La estrella Vega, una estrella que se ve sobretodo en verano, marcaba el Norte hace unos 12000 años, era tan importante que incluso una de las pirámides de Egipto está orientada hacia ella. Su brillo hizo que durante muchos años sirviera de punto 0 para medir la magnitud (luminosidad aparente) de los astros, siendo considerada la estrella más luminosa.

 ¿Hacia donde tiene que mirar la gente para verla?

Al cenit, justo encima de nuestra cabeza. Es una estrella que parpadea, la podréis encontrar fácilmente durante las noches de verano.

También nos preguntábamos cuántas estrellas mueren al año y cuántas nacen

En nuestra galaxia, que está formada por entre 100 y 200 mil millones de estrellas, aproximadamente son 3 las que nacen y las que mueren al año. El hecho de que nazcan y mueran el mismo número de estrellas demuestra que la vida funciona por ciclos, para que unas puedan nacer hay otras que tienen que morir.

Por otra parte, no se sabe cuántas estrellas mueren y nacen en el universo porque no se sabe con precisión cuántas galaxias hay.

¿Y por qué brillan las estrellas?

Las estrellas son bolas de gas, concretamente de hidrógeno y helio, como el hidrógeno es un combustible estas bolas empiezan a quemar en un proceso de fusión nuclear. El resultado de este proceso energético irradia calor y luz. A nosotros nos llega la luz de las estrellas, pero únicamente notamos el calor de uno solo, el Sol.

¿El hecho de no mirar las estrellas, qué cambios sociales ha comportado?

El cielo es un punto de conexión a través del tiempo muy interesante ya que nosotros vemos el mismo firmamento que hace casi 2000 años. Aun así, se ha perdido la transmisión de conocimiento popular que se derivaba de mirar las estrellas, ahora el interés por las constelaciones se limita al ámbito científico. Eso hace que estemos perdiendo la capacidad de imaginación que derivaba de interpretar las agrupaciones de estrellas, un ejercicio que desde Argelaga practicamos con los niños y que da resultados derivados de la civilización actual, como por ejemplo encontrar el Doraemon a partir de unir astros. Por otra parte, dejar de mirar las estrellas también es un síntoma de la creciente desconexión con la naturaleza de la sociedad en la que vivimos.

Viviendo en ciudades llenas de luz ¿qué afectaciones sobre la salud produce la contaminación lumínica?

La contaminación lumínica provoca efectos sobre la salud de las personas y sobre la salud de los ecosistemas. En relación a las personas la principal problemática son los trastornos de los ciclos de día – noche que tenemos, eso provoca envejecimiento prematuro y alteraciones fisiológicas por afectaciones neuronales.

A nivel de fauna el efecto más relevante causado por la contaminación lumínica son los cambios en las relaciones de depredador presa. Las plantas también sufren esta problemática ya que se alteran los procesos de fotosíntesis y eso hace que su ritmo de crecimiento varíe. Una de las consecuencias de estos cambios tanto en la fauna como en la flora son la aparición de plagas en las ciudades.

¿Cómo ves Barcelona en relación a la contaminación lumínica?

Barcelona, como cualquier gran ciudad, tiene un exceso de luz. En noches claras, desde alguna zona del Pirineo se puede percibir la iluminación. Pero el gran problema que tenemos es que como ciudad litoral, cuando se crean zonas de nubes bajas, éstas multiplican la cantidad de luz y la irradian otra vez hacia abajo creando así un efecto rebote. La propia geografía de la ciudad, rodeada por la sierra de Collserola también es otro factor que concentra la luz.

¿Qué medidas se tendrían que tomar para reducir la contaminación lumínica?

Habría que reducir la cantidad de iluminación y la intensidad, teniendo en cuenta las necesidades de cada zona y uso. Una posible solución sería implementar los sistemas de Smart City que permiten la regulación de la iluminación según la actividad o el movimiento que se produzca.

Otra medida es la sustitución de las luces más contaminantes, como las de vapor de mercurio. También hace falta tener en cuenta la orientación de la luz, algunas farolas como las de tubo o bola no iluminan sólo el suelo y sino que también emiten luz hacia el cielo y las casas, por lo cual se tendrían que eliminar.

Por otra parte, también hay que aprender a gestionar las percepciones de la gente, una de ellas es identificar la oscuridad con inseguridad. Aunque se haya demostrado que no hay una relación directa entre estos dos elementos, se acostumbra a evitar la oscuridad. Cambiar esta percepción es muy difícil, es por eso que se tienen que buscar alternativas que sean sostenibles y que no causen incomodidad a las personas.

Array