Agricultura ecológica

¿Sabes en qué criterios se basa la agricultura ecológica y cuales son los beneficios para la salud y el medio ambiente?

La agricultura ecológica se define como una práctica agrícola que no utiliza productos químicos de síntesis, como por ejemplo los fertilizantes químicos, los pesticidas y las fitohormonas. Tiene como objetivos asegurar un sistema viable y sostenible de gestión agraria que combine técnicas de producción dirigidas, en todo momento, al uso óptimo y sostenible de los recursos naturales, minimizando el impacto de la actividad agrícola en el medio ambiente, mediante unas buenas prácticas agroambientales como son el uso responsable de la energía y de los recursos naturales. La agricultura ecológica tiene en cuenta la preservación y la mejora del suelo, los ciclos de la naturaleza y la adecuación del tipo de cultivo a la climatología de la zona.

La primera diferencia con la agricultura convencional, la que establece la base de todas las técnicas que se aplican a este tipo de agricultura, es considerar el espacio agrario como un ecosistema. La agricultura convencional basada en abonos químicos, monocultivos, un arado excesiva y herbicidas, es muy productiva a corto plazo pero pone en peligro la viabilidad del suelo a largo plazo y está contribuyendo a una pérdida de biodiversidad cultivada (variedades de fruta, verdura, cereales, legumbres...) que nos algunos casos es dramática. Miles de variedades autóctonas, adaptadas a condiciones diversas, se han perdido en pocos años. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) entre en 1900 y en el 2000 se perdió el 75% de la biodiversidad cultivada.

Por contra, los sistemas agrarios ecológicos son por definición diversos y se aplican técnicas diferentes para mantener la diversidad biológica y conservar la biodiversidad cultivada: rotaciones y asociaciones de cultivos, usos tradicionales, cubiertas vegetales permanentes, mantenimiento de rediles y bandas boscosas, integración de agricultura y ganadería, entre otros.

En términos de salud, los productos ecológicos están libres de productos tóxicos persistentes procedentes de pesticidas, antibióticos, fertilizantes sintéticos, aditivos y conservantes utilizados en la agricultura convencional para eliminar insectos y plagas y combatir enfermedades. Tampoco está permitido el cultivo de organismos modificados genéticamente (OMG) ya que estos pueden tener consecuencias negativas tanto para la salud como para el medio ambiente. A día de hoy no hay resultados científicos que demuestren que el cultivo de los OMG sea inofensivo para el medio y la salud humana, y se desconoce si la ingesta de plantas modificadas genéticamente supone un peligro para los que las consumen.

Cataluña fue pionera en el desarrollo de la agricultura ecológica en el Estado español. En inicios fue de la mano de grupos de consumidores naturistas y vegetarianos que buscaban alimentos libres de tóxicos. Poco a poco se fueron añadiendo explotaciones familiares, muchas de las cuales todavía utilizaban técnicas tradicionales y a las que les era relativamente fácil encajar dentro de sus principios y actualmente es un sector que va en aumento en nuestro territorio.

Si quieres más información puedes consultar la web de la Producción Agroalimentaria ecológica de la Generalitat de Catalunya del Consejo catalán para la producción agraria ecológica (CCPAE)También encontrarás información que puede ser de tu interés a la revista Opcions.