Recorrido del agua de Barcelona

La ciudad de Barcelona bebe de tres ríos catalanes, Llobregat (40%), Besós (10%) y Ter (50%). Pero, ¿cuál es el recorrido que sigue el agua hasta llegar a nuestros grifos?

El proceso empieza con la captación del agua en las concas de los ríos, para después ser tratada en las plantas de potabilización. Una vez el agua cumple con todos los estándares sanitarios, esta se almacena, se transporta y se distribuye a través de un complejo sistema de tuberías. Es entonces cuando el agua llega a los habitantes de Barcelona para que pueda ser utilizada.

El agua que después de su consumo, se ha convertido en residual, va a parar a la red de cloacas desde donde finalmente llegará a las depuradoras (el 70% de las aguas residuales de la ciudad se tratan en la depuradora del Besós), donde se eliminarán las impurezas para que esta vuelva a ser utilizada en usos secundarios o retorne al medio natural, cerrando un ciclo que volverá a empezar.