Campaña para liberar la acera de motos mal aparcadas

09/11/2021 - 14:20

El objetivo es que los peatones cuenten con el máximo espacio libre de obstáculos con el fin de desplazarse con seguridad.

El objetivo es que los peatones cuenten con el máximo espacio libre de obstáculos con el fin de desplazarse con seguridad.

El Ayuntamiento de Barcelona ha puesto en marcha una campaña para liberar de motos las aceras con el objetivo que los peatones cuenten con el máximo espacio libre de obstáculos con el fin de desplazarse con seguridad.

La campaña va dirigida a las motos mal aparcadas en acera, y que no cumplen la normativa. Consistirá en carteles informativos, acciones en las redes sociales y divulgación a través de los medios municipales propios. Se trata de una continuación de la campaña que ya se inició hace unos meses a través de las redes sociales del distrito.

En el marco de la emergencia sanitaria causada por la COVID-19, esta intervención alcanza más vigencia que nunca, vista la necesidad de contar con espacios amplios y seguros para los desplazamientos a pie.

Por este motivo, y tomando como base la campaña “Barcelona, ciudad de peatones” que se llevó a cabo los últimos años, el Gobierno municipal ha programado una actuación intensiva para recuperar las aceras para los peatones y fomentar que las motos no aparquen mal. El objetivo es ordenar el estacionamiento de motos y minimizar su empleo en el espacio público, potenciando el uso de los aparcamientos subterráneos y priorizando que las motos aparquen en calzada, consiguiendo en cuanto el peatón recupere su espacio natural a fin de que éste se convierta en un espacio seguro.

En los espacios afectados se harán las siguientes intervenciones:

Eliminación de las plazas de aparcamiento en calles de prioridad para peatones con plataforma única, cuando haya.

Instalación de señalización de prohibición de aparcamiento de motos en acera, cuando corresponda.

Colocación de avisos en las motos aparcadas en estos espacios, por parte de la Guardia Urbana, advirtiendo de la inminencia de sanciones si no se retira el vehículo.

Inicio de denuncias y retirada de motos, si ocurre.

Controles periódicos, por parte de vigilantes de B:SM, para evitar que se vuelva a aparcar en estos espacios, además de la tarea habitual de la Guardia Urbana.