La regulación de los alojamientos turísticos apuesta por la calidad de vida del vecindario

La regulación de los alojamientos turísticos apuesta por la calidad de vida del vecindario

Turismo. El plan impulsa un modelo urbano sostenible para hacer compatible el turismo y los derechos fundamentales de los residentes.

El plan impulsa un modelo urbano sostenible para compatibilizar el turismo y los derechos fundamentales de los residentes. Se fijan cuatro zonas con regulaciones específicas según la presión turística y la morfología urbana de cada una. Las medidas a aplicar incluyen diversas actuaciones, desde el decrecimiento natural en el centro de la ciudad hasta el crecimiento contenido en las zonas descongestionadas.

El Gobierno municipal ha aprobado inicialmente el Plan Especial Urbanístico de Alojamientos Turísticos (PEUAT), una herramienta para hacer compatibles este tipo de alojamientos y la calidad de vida de los vecinos. Para preservar el derecho de las personas a la vivienda, el descanso y la intimidad, el plan prevé que ningún tipo de alojamiento turístico pueda sustituir el uso residencial de una vivienda preexistente a 1 de julio de 2015, fecha en que se adoptó la suspensión de licencias.

Por otra parte, los hoteles, hoteles apartamento, hostales, apartamentos turísticos, albergues y residencias que se quieran establecer en la ciudad deberán estar ubicados en un edificio destinado exclusivamente a esta actividad —excepto los bajos— y en calles con una anchura mínima de 8 metros. En cuanto a las residencias de estudiantes, no pueden compatibilizar usos y deben estar vinculados a una institución docente a través de un convenio.

En el caso de las viviendas de uso turístico (HUT), el PEUAT establece el crecimiento cero en toda la ciudad. Se mantiene el número de establecimientos en el conjunto de la ciudad y, para garantizar una distribución territorial equilibrada, el plan prevé que las altas nuevas se limiten únicamente a las zonas descongestionadas y siempre después de una baja.

Actuaciones específicas para zonas

El PEUAT distingue cuatro zonas con una regulación propia, en función de la presión turística y de la morfología del tejido urbano. De esta manera, en el centro, donde se encuentran más del 50% de las plazas de la ciudad, la finalidad es el decrecimiento natural de los alojamientos turísticos y no se admiten nuevas plazas.

En el entorno del centro, el mantenimiento de la oferta pasa por no permitir la ampliación de las plazas existentes. Cuando se dé de baja un establecimiento en esta zona se podrá implantar otro con el mismo número de plazas. En las zonas descongestionadas se establece un crecimiento sostenido, con un máximo de 4.025 plazas nuevas repartidas en ocho distritos y condicionadas a criterios de distancia.

Una última zona incluye tres grandes áreas de transformación de la ciudad, la Marina del Prat Vermell, la Sagrera y el 22@. En estas zonas se limita el número máximo de nuevas plazas hoteleras en 1.480, 3.000 y 3.200, respectivamente. Además, los cascos antiguos de Sants, Les Corts, Sarrià, Horta, Sant Andreu, Camp de l’Arpa del Clot, El Farró, Sant Ramon Nonat y Vilapicina incluyen condiciones adicionales.

Realizada la aprobación inicial del PEUAT, el documento se someterá a exposición pública por un periodo de tres meses a partir del 14 de marzo. También se realizarán sesiones explicativas con los agentes clave que han tomado parte en el proceso de escucha activa previo a la redacción del documento y varias sesiones informativas en todas las zonas.