Toni Solanas

Toni Solanas: "La bioconstrucción es posible y necesaria en las ciudades"

 

Nacido el 21 de mayo de 1946 en Girona, Toni Solanas se define como una persona que quiere comprender el mundo. Licenciado en arquitectura por la ETSAB en 1971, compagina su actividad docente y divulgadora con su participación en diversas organizaciones que trabajan para fomentar y llevar a cabo proyectos de arquitectura sostenible.

 

¿A qué te dedicas actualmente?

A hacer de predicador, como diría mi abuela. Divulgo el concepto de sostenibilidad ligado a la salud y la rehabilitación de edificios y espacios públicos. También doy clases en la Escuela de Arquitectura de la UIC y hago charlas en la escuela SERT y en otros lugares donde me lo piden. Soy miembro de Arquitectura y Sostenibilidad (AuS) y de Bioarquitectura Mediterránea (BaM). Estos días estoy preparando el III Congreso de Arquitectura y Salud.

¿Por qué decidiste estudiar arquitectura?

Porque me gustaban las matemáticas y el dibujo. En La Salle me hicieron un test de orientación laboral y me dijeron que me podría dedicar a la arquitectura o la ingeniería y así ha sido.

¿Cuándo te empezaste a interesar por la sostenibilidad?

En 1999 salió un concurso de viviendas en el 22 @ de Barcelona en el que se valoraba por primera vez cumplir ciertos criterios de sostenibilidad en la edificación. Yo no tenía ni idea pero me interesé. Después de este proyecto, vino la rehabilitación de La Fábrica del Sol y aquí, de la mano de Bettina Schaefer de Ecoinstitut, aprendí mucho. Yo he ido aprendiendo sobre la marcha, buscando, leyendo, haciendo ...

¿Cuál es el proyecto que has realizado en el que te sientes más identificado?

La rehabilitación de la Fábrica del Sol, porque me ha cambiado tanto la perspectiva profesional como vital.
Centrándonos ya en la arquitectura sostenible, ¿qué beneficios dirías que tiene?
Tiene beneficios para nuestros descendientes, por nosotros y también para el planeta. Beneficia nuestra salud. Cierra los ciclos para evitar que se agoten los recursos naturales, tanto los renovables como los no renovables.

¿Crees que podrá desplazar la arquitectura convencional?

Me gustaría pero me parece que no pasará. Quizás cuando estemos más atemorizados porque el cambio climático nos cae encima, quizás entonces haremos un giro hacia la arquitectura sostenible. Los intereses económicos sumados a la desidia, la ignorancia, la pereza, “el siempre se ha hecho así” todavía tienen mucha fuerza y la arquitectura convencional es la que predomina.

¿Ves viable la bioconstrucción en zonas urbanas?

Es más fácil emplear la bioconstrucción en zonas rurales. Cuando se habla de bioconstrucción la gente lo asocia a muros de paja y tierra pero la bioconstrucción va mucho más allá: implica revestimientos, instalaciones, pinturas, radiaciones electromagnéticas .... y esto se puede hacer tanto en el campo como en la ciudad. Los muros también, pero supone reducir la superficie útil de vivienda ya que son mucho más gruesos que una pared convencional.

Y ya para finalizar, ¿nos aconsejarías visitar algunos edificios modélicos aquí en Barcelona?

Sí, y tanto. Os aconsejaría visitar Santa María del Mar porque está construida con unas proporciones que crean un espacio muy armónico que te hace sentir bien, El Espacio BioBui (l) t -Txema como lugar de autoconstrucción con materiales naturales y La Casa Piano como ejemplo de casa de paja.

¿Te queda algún sueño por realizar?

La utopía del mundo mejor.

 


 

En La Fàbrica del Sol durante Las Jornadas de Bioconstrucción ha hablado sobre los beneficios ambientales y sociales de la bioconstrucción y sus posibilidades en zonas rurales y urbanas. Al mismo tiempo, se han llevado a cabo talleres para poner en práctica técnicas como la construcción con tierra, con caña, los muros verdes o las pinturas de arcilla, etc.