¿Qué beneficios supone el tranvía respecto de otros modos de transporte?

El tranvía tiene una capacidad de transporte idónea para un pasillo como la avenida Diagonal

El tranvía aumenta la capacidad del transporte público, ya que un tranvía doble equivale a seis autobuses estándar y su capacidad es de 400 plazas.

Por otra parte, la avenida Diagonal acepta perfectamente la compatibilidad de usos: espacio público, red de transporte público en superficie, intermodalidad, etc. Y lo hace por sus características, que la hacen muy singular. Su capacidad de intermodalidad es enorme. Además, puede convertirse en la gran conexión metropolitana. De hecho, la avenida Diagonal tiene unas características muy especiales: tiene 50 metros de anchura (aunque el espacio que abarca es superior), una geometría especial y cada cruce es un ensanchamiento de aire. Puede ser una calle muy multifuncional, entendiendo que los coches no pueden ocuparla toda. La continuidad de la conexión del tranvía en esta avenida podría solucionar espacios urbanos especialmente complicados actualmente, en los que el espacio público no existe. Se necesita un motivo potente para solucionarlo, y el tranvía es una oportunidad para ello.

El tranvía es el medio de transporte público colectivo mejor valorado por los usuarios

Según los datos de la Encuesta de Movilidad en día Laborable que cada año lleva a cabo la ATM, los tranvías metropolitanos son el medio de transporte público colectivo mejor valorado, con gran diferencia, y supera, desde el 2015, incluso la valoración del vehículo privado, hecho inédito en un ámbito como el área metropolitana de Barcelona. Los ciudadanos lo valoran con un 7,7 sobre 10.
 
Además, la red tranviaria actual de la ciudad ha incrementado considerablemente su número de usuarios en los últimos años y se prevé que lo haga más aún en caso de ser conectado.

El tranvía contamina menos y hace menos ruido

El tranvía mejora la calidad ambiental del espacio urbano con un ahorro de NOx por viajero/km superior a un 92 % con respecto a la flota de autobuses y coches diésel.

Con respecto al ruido, los valores de ruido derivados del tranvía son bajos y quedan totalmente enmascarados por el ruido del resto de tráfico. El tranvía es, pues, un sistema de transporte colectivo que reduce el impacto acústico y que puede comportar un cambio modal que suponga tener menos coches en las calles de la ciudad, con la consecuente reducción del impacto acústico y ambiental sobre el espacio púbico y las viviendas.                                       

Así, el proyecto comporta una mejora de la calidad acústica en la propia avenida Diagonal, pero, de la misma manera que con las emisiones de contaminantes, está totalmente condicionada por la redistribución de vehículos.

El ámbito de estudio es una de las zonas con unos niveles de ruido más elevados, bastante por encima de la media de Barcelona, a causa de la circulación de una parte importante del tráfico de la ciudad. Esta es una variable estrechamente relacionada con el funcionamiento de la ciudad, y complicada de resolver, por lo que requiere un replanteamiento profundo del modelo de ciudad, del espacio público y, sobre todo, del modelo de movilidad.

Lógicamente, la reducción del tráfico hace disminuir el nivel sonoro, aunque esta reducción sigue una funcióń logarítmica. Por ejemplo, en una calle con una intensidad de tráfico de 20.000 vehículos/día, los niveles acústicos están en torno a los 70 dB(A). Reducir este nivel sonoro por debajo de los 65 dB(A) significa reducir entre 4 y 5 veces el volumen de tráfico existente.

El tranvía es más rápido que el autobús, y muy seguro

El tranvía es más rápido que el autobús porque no sufre el efecto acordeón en semáforos y paradas, y carga viajeros más ágilmente, de manera que sus desplazamientos son más rápidos.

Entre los diferentes parámetros estudiados, se han evaluado los ahorros de tiempo que cada alternativa ofrecería a los diferentes usuarios del transporte público que decidieran utilizar el tranvía.

Por otro lado, según datos de la Unión Internacional para el Transporte Público (UITP), el tranvía es aproximadamente el doble de seguro que el autobús. Y según datos de la Asociación para la Promoción del Transporte Público (PTP, datos del gráfico), el dúo bus-tram es 12,5 veces más seguro que el turismo y 65,8 veces más seguro que la moto, según datos del 2014.

¿Por qué conectar la red tranviaria actual de Barcelona?

Porque mejora la intermodalidad

Porque la conexión tranviaria lleva asociada la creación de nuevas paradas y áreas de intercambio en la zona ahora desconectada, lo que incrementa la intermodalidad de la red de transporte público (tranvía, metro y nueva red de bus), ampliando así su oferta. En este caso, el objetivo también es ganar en usuarios.

El Ayuntamiento de Barcelona considera imprescindible captar más viajeros para el transporte público y, en este sentido, entiende que la conexión de las dos redes de tranvía es un elemento clave para darle impulso.

Pero la intermodalidad se da con la actual red tranviaria, en el metro y también con la nueva red de bus (NXB, en sus siglas en catalán). La conexión tranviaria prevé nuevas paradas que permitirán el intercambio de manera cómoda con la NXB en las áreas de intercambio siguientes:

  • Maria Cristina (V3 y H6)
  • Numància (V7)
  • Francesc Macià (V11)
  • Aribau-Diagonal (V13) Vía Augusta (V15)
  • Jardinets de Gràcia (V17) Lepant‐Diagonal (V21)
  • Glòries (H12)
  • Bac de Roda (V27)
  • Fòrum (H16)
  • Besòs-Verneda (H12)

Porque así se ha previsto en el planeamiento vigente

Más allá de la necesidad urgente de resolver problemas ambientales y de salud que están afectando a la ciudadanía, la unión de los dos tranvías actuales (Trambaix y Trambesòs) ya está prevista en dos documentos de planificación vigentes y aprobados, además de haber sido incluidos en el programa electoral de Barcelona En Comú (concretamente, en la página 33). Por tanto, se trata, en parte, de implementar acciones previstas en documentos vinculantes y aprobados/votados en su momento, como son:

  • El Programa electoral de Barcelona En Común. Cuando este programa habla sobre modelo de ciudad, dedica un espacio a hablar del transporte público. Textualmente dice: 'Avanzar hacia un modelo de transporte público integral y sostenible. Conectar las redes de tranvía a través de la Diagonal con una urbanización completa de la calle que permita ganar un nuevo espacio de paseo para la ciudad'.
  • El Plan director de infraestructuras (PDI) 2011-2020. Señala la conexión como un elemento determinante para incrementar la conectividad de la red tranviaria con el resto de redes actuales (metro, FGC y cercanías) en el ámbito metropolitano.
  • El Plan de movilidad urbana de Barcelona (PMU) 2013-2018. Determina la necesidad de avanzar hacia un reparto modal en el que ir a pie, en bicicleta y en transporte público gane peso en detrimento del vehículo privado, que progresivamente debe ir ocupando menos espacio en las calles de la ciudad. El PMU propone que la reducción del espacio de circulación se lleve a cabo en paralelo a otras medidas que contribuyan a reducir los viajes motorizados, en particular la mejora de los servicios de transporte público, de forma que no aumente la congestión vial actual.

La novedad actual con respecto a esta normativa vigente, es que tras la realización de unos Estudios Previos de carácter técnico sobre la conexión del tranvía y tras la actual evaluación de las diversas alternativas que se está realizando y que se podrá consultar a partir del mes de mayo como estudio informativo, la conexión en tranvía en superficie por la avenida Diagonal parece la alternativa más equilibrada y óptima en todos los sentidos.

Porque amplía la oferta de transporte público

El Ayuntamiento de Barcelona considera imprescindible captar más viajeros para el transporte público y, en este sentido, entiende que la conexión de las dos redes de tranvía es un elemento clave para dar impulso al transporte público con una finalidad doble: actuar en superficie en un transporte de alta capacidad y dar respuesta a la demanda metropolitana.

Los datos son la mejor manera de entender la situación de Barcelona. Mientras que los desplazamientos dentro de la ciudad se realizan mayoritariamente a pie y en transporte público, los que se realizan fuera de la ciudad (en ambas direcciones), el modo preponderante sigue siendo el vehículo privado motorizado. Este es un reto pendiente de resolver con una red de transporte público en superficie que conecte los municipios metropolitanos, con el fin de que estos desplazamientos no se realicen tanto en coche y se realicen más en transporte público. 

Además, el vehículo privado no se proyecta como el modo de transporte del futuro, del siglo XXI, sino que los protagonistas de este nuevo modelo de movilidad se proyectan hacia otros más saludables, sostenibles y equitativos, como es el caso del tranvía y la bicicleta.

Se trata de un proyecto de conexión en muchos sentidos, no solo con respecto a la red de tranvía, sino también con respecto a su conexión con otras modas de transporte público y socialmente (encuentro de personas de zonas urbanas de rentas urbanas diversas, y más espacios de encuentro en la calle, dado el incremento de las aceras y de los espacios de encuentro). Conectando el tranvía se incrementa de manera considerable la capacidad de transporte público en superficie sin perder velocidad comercial, con un coste de implantación bajo, con un consumo energético y un impacto ambiental menores, y se ofrece una gran accesibilidad de conexión con el resto del transporte público y de los modos no motorizados (a pie y en bicicleta).

Porque supone una reducción de la contaminación atmosférica y acústica

Porque el modelo urbano que se quiere implementar con la conexión tranviaria es más saludable, ya que la menor presencia de coches implica una disminución directa de contaminación atmosférica y acústica. La conexión tranviaria permite mejorar la oferta de transporte público, ofrece más espacio a los ciudadanos y a los ciclistas y reduce el espacio físico para los coches (también hay que pensar en la ocupación del coche cuando está aparcado, además de circulando).

La Unión Europea ha vuelto a llamarnos la atención. Barcelona supera los límites de emisiones de NOx y de partículas, y el Plan de actuación para la mejora de la calidad del aire, horizonte 2020, ya incorpora medidas de restricción del vehículo privado (por parte de la Generalitat), entre otras. Con respecto al Ayuntamiento de Barcelona, ya ha impulsado 58 acciones para combatir la contaminación atmosférica. Algunas medidas son las siguientes: A partir del invierno 2017-2018, en coherencia con la propuesta de la AMB, los vehículos más contaminantes no podrán entrar a la ciudad los días de episodios de altos niveles de contaminación atmosférica por NO2. Esta medida será estructural a partir del 2020 (y se está planteando que lo sea incluso antes), cuando los vehículos más contaminantes tendrán restringida la circulación en Barcelona de manera permanente.

No se trata de una “guerra contra el coche”, sino de cumplir con los objetivos legales fijados desde Europa y desde la propia ciudad. Por tanto, cualquier mejora del transporte público ayudará a cubrir a todos aquellos ciudadanos que tendrán que dejar aparcado el coche para desplazarse de otra manera menos contaminante. Hay que dar alternativas. Hay que ofrecer un transporte público de calidad que permita que todos aquellos ciudadanos que todavía utilizan el coche por pura comodidad, encuentren en el transporte público una alternativa viable y que realmente resulte competitiva respecto del coche, e incluso más rápida y confortable. Está claro que no se retirará del todo el vehículo privado de la ciudad, pero sí se puede captar un número importante de nuevos usuarios de transporte público que se vean más atraídos por una nueva red de bus reforzada, líneas de metro eficientes y nuevas líneas que conectan lugares antes desconectados, 200 km más de carriles bici en toda la ciudad y, finalmente, como una pieza más, un tranvía que finalmente esté conectado, convirtiéndose en un modo de ámbito metropolitano.

Porque permite que la salud de la ciudadanía se vea menos afectada

El tráfico de vehículos es la principal causa de contaminación en Barcelona y está incrementando en los últimos años (un 2,3 % de 2014 a 2015). Según la Agencia de Salud Pública de Barcelona, los niveles medios (día tras día) de contaminantes principales (NO2, PM10 y PM2,5) han aumentado en Barcelona más del 10% de 2014 a 2015. No existe una regulación de los coches que entran y salen de la ciudad, de cuánto contaminan, del estado en el que se encuentran, de la necesidad real de que circulen.

La salud se ve directamente afectada por estos niveles contaminantes elevados. El Informe de Salud 2015 ya puso sobre la mesa la necesidad de plantear mejoras en la calidad del aire como uno de los principales retos en materia de salud, ya que se superan diversos valores límites y, respeto al año anterior, los niveles de los principales contaminantes han empeorado. La contaminación atmosférica es causa de muerte prematura en enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares, y también con enfermedades respiratorias y con cáncer de pulmón. También contribuye a hacer más severas otras enfermedades, como el asma, la enfermedad pulmonar crónica, la neumonía, la insuficiencia cardíaca, la coronaria, la hipertensión arterial y la diabetes, entre otras.

Estudios avalados por ISGlobal en la ciudad de Barcelona, han demostrado que la contaminación del aire urbano también tiene un efecto adverso en la maduración del cerebro de los niños, que provoca cambios que afectan al dominio funcional, y está asociada a la reducción de la fertilidad.

La conexión de la red tranviaria, pues, haría disminuir la presencia de coches en la ciudad, y por tanto, la contaminación atmosférica y acústica asociada a su circulación. Los efectos positivos que ello tendría para la población son directos.

Porque contribuye a la equidad y la integración social entre barrios y municipios con rentas muy dispares dentro del área metropolitana

El proyecto de tranvía facilita la conexión entre zonas urbanas de rentas muy diferentes (del Besòs al Baix Llobregat), por lo que contribuye a la integración social. Así como se debe garantizar la salud, es necesario luchar contra las desigualdades entre personas y entre territorios. Además, en las zonas más vulnerables de la ciudad, el acceso a vehículo privado es más bajo y la opción de transporte público permite a sus habitantes contar con las mismas opciones de desplazamiento por la ciudad que al resto de ciudadanos.

Porque permite conseguir un modelo de ciudad más saludable y equitativo basándose en una movilidad sostenible y eficiente

Porque la conexión del tranvía es una oportunidad para rediseñar urbanísticamente la ciudad, implementando un modelo urbano basado en una movilidad sostenible que prioriza, por este orden, los peatones, las bicicletas y el transporte público, tal como indica el PMU 2013-2018. El resultado es una ciudad más saludable, equitativa y sostenible. La movilidad sostenible y eficiente es un eje clave en este modelo de ciudad, en el que también hay que potenciar los espacios públicos de calidad (con más verde urbano y más espacio para los peatones); en el que hay que buscar estrategias para reducir la contaminación atmosférica y acústica (menos coches, menos contaminación); y en el que es necesario mejorar la actual gestión de los recursos y de los residuos. En este modelo las aceras son más anchas y accesibles y los coches dejan de ser los protagonistas a la hora de pensar la ciudad. El verde invade las calles (alcorques, islas entre coches y transporte público y carriles bici) y los espacios verdes se potencian y se difunden más allá de los parques, llegando a los terrados de los ciudadanos y a cualquier espacio con un pedazo de tierra donde poder plantar especies autóctonas. Dejamos de diseñar ciudades para coches y pasamos a diseñar ciudades para las personas.

Porque mejora la conexión entre diversos barrios de la ciudad y permite la conexión metropolitana de nueve municipios

La conexión del tranvía soluciona una disfunción actual: un tranvía interrumpido, permitiendo una conexión tanto urbana como metropolitana. De esta manera, no solo se beneficia la ciudadanía de Barcelona, sino también la de los otros municipios desde donde vienen 500.000 coches y motos cada día. Con la unificación de la red tranviaria se mejora, pues, la conexión entre diversos barrios de la ciudad y también se posibilita conectar Barcelona con los ocho municipios que la rodean. Se trata de pasar de una visión urbana a una de alcance metropolitano. El objetivo es ganar en usuarios de tranvía y reducir la necesidad de coger el coche para entrar a Barcelona o moverse por ella.

Se trata de conectar nueve municipios para ampliar en 3,8 km la red actual de tranvía, para que pase de ser una red urbana a ser una metropolitana, captando mucha más demanda. 

Porque soluciona una disfunción actual: un tranvía interrumpido

En este contexto, el tranvía conectado consiste en acabar una obra empezada y no acabada, pero sí planificada. Un tranvía ‘interruptus’ que se convierte en un tranvía disfuncional, que no acaba de ofrecer todo el servicio potencial que tiene, sobre todo teniendo en cuenta su gran capacidad, la velocidad a la que puede llegar a circular, la poca ocupación de suelo que supone y la mayor seguridad vial que ha permitido alcanzar. Barcelona cuenta con modos de transporte sostenibles que es necesario potenciar, conectar aún más y hacer competitivos respecto del transporte privado. El tram es uno de ellos.

Conexión del tranvía en superficie por la Diagonal

¿Por qué se ha elegido este proyecto para la conexión tranviaria en Barcelona?

La conexión tranviaria con tranvía en superficie por la avenida Diagonal con plataforma reservada ha sido la alternativa mejor valorada según las metodologías aplicadas en el estudio informativo, que demuestran que es la opción más idónea para el conjunto de las personas usuarias (según un análisis coste-beneficio), y también teniendo en cuenta los aspectos económicos, ambientales y urbanísticos (evaluados en un análisis multicriterio).

Esta alternativa permite, pues, conseguir el nuevo modelo de ciudad que implica que la movilidad sea lo más sostenible posible. Más espacios para los ciudadanos y las ciudadanas, mejor calidad del espacio público, menor presencia de vehículos privados con la consiguiente disminución del ruido y de la contaminación atmosférica, más seguridad en las calles y una accesibilidad plena al transporte público, con una potenciación de su intermodalidad.

Tras descartar las propuestas alternativas que resultan más caras o que no tienen suficiente retorno social, se llegó a la conclusión de que la mejor manera de conectar la actual red de tranvías es en línea recta por la avenida Diagonal y en superficie, con la reducción del tráfico que supone eliminar dos carriles de circulación de vehículos privados —y sin la formación de atascos, gracias a una regulación semafórica hecha a medida de 24 cruces de la avenida Diagonal, entre la plaza de las Glòries y la plaza de Francesc Macià—, más espacio para los peatones y para la circulación de las bicicletas y compatibilidad e intermodalidad totales con los demás sistemas de transportes públicos y privados.

No se trata únicamente de conectar la red tranviaria actual y de hacer que, además de urbana, sea también metropolitana, sino de apostar por un modelo de ciudad en el que los peatones, las bicicletas y los transportes públicos se prioricen para conseguir una ciudad más saludable y equitativa para todo el mundo.

¿Qué cambios comportará para la Diagonal?

La propuesta prevé una reordenación de los usos actuales con una reducción del tráfico motorizado privado en beneficio de una mejora y ampliación del espacio de los peatones, del espacio ciclable y de las áreas verdes.

Para poder incorporar el tranvía habrá que eliminar dos carriles de coches, se harán las aceras más anchas, se incorporarán más kilómetros de carriles bici y se regulará la frecuencia de los semáforos para que todos estos sistemas de transporte puedan convivir sin interferencias; en cualquier caso, se mejorarán las velocidades comerciales y la seguridad actuales. 

En la avenida Diagonal se plantean dos secciones diferenciadas: una primera para el tramo comprendido entre el passeig de Sant Joan y la calle de Lepant y la otra para el tramo situado entre la calle de Lepant y las Glòries.

¿Quitar dos carriles de coches provocará atascos en la avenida Diagonal o en las calles de L’Eixample?

Al contrario. La nueva regulación semafórica evitará atascos y hará posible la coexistencia de los diferentes tipos de transporte público en superficie, sin interferencias y de manera segura. Se puede decir que los vehículos tardarán menos en cruzar la ciudad gracias a la nueva regulación semafórica que se ha estudiado desde el Ayuntamiento, concretamente con una microsimulación desarrollada por el CENIT (Centro de Innovación del Transporte) de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), que consiste en una simulación de la circulación del tranvía por la Diagonal entre Francesc Macià y las Glòries.

Esta microsimulación concluye lo siguiente:

  • Con una correcta regulación semafórica, el tranvía por la avenida Diagonal alcanzaría una velocidad comercial media de 17,6 km/h, entre la plaza de Francesc Macià y la plaza de las Glòries, garantizando una frecuencia de paso de 4 minutos.

  • Eso supondría que el tiempo de recorrido entre estos dos puntos de la ciudad sumaría un total de 15 minutos de viaje. Estos resultados reducirían a la mitad el tiempo de desplazamiento actual entre la plaza de Francesc Macià y la plaza de las Glòries en transporte público.

  • En el caso del resto de los sistemas de transporte —el autobús, el vehículo privado motorizado, la bicicleta e ir a pie—, los resultados del estudio técnico también muestran mejoras, como las siguientes:

    • El 81 % de las 16 líneas de autobús que cruzan la avenida Diagonal en el ámbito de estudio mejoran los tiempos actuales de espera, que, de media, se reduce en 8 segundos.

    • En el 67 % de las calles que atraviesan la avenida Diagonal, el vehículo privado mejoraría su tiempo de espera para cruzar.  Así, en las treinta calles transversales analizadas, cada usuario de este sistema de transporte se ahorraría, de media, 9 segundos de espera. Eso también comportaría, de media, una reducción global de las colas en los semáforos de 7 metros, con respecto a la situación actual.

    • La media de tiempo de recorrido de los ciclistas para cubrir todo el tramo estudiado a una velocidad de entre 15 y 20 km/h sería de 25 minutos, de modo que ganarían 5 minutos respecto del tiempo medio de trayecto actual.

    • Respecto a los peatones, el análisis determina que la programación semafórica permitiría a los peatones cruzar de manera óptima todos los cruces, de acera de fachada a acera de fachada, garantizando que pueden atravesar todos los cruces caminando a 1 m/s y, en la mayoría de casos, incluso a 0,8 m/s.

El trabajo, por tanto, concluye que es posible hacer pasar un tranvía por este tramo de la avenida Diagonal a una buena velocidad comercial, garantizando al mismo tiempo la máxima eficiencia en el resto de sistemas de transporte público y sin aumentar la congestión del vehículo privado en la hora más crítica del día.

¿Por dónde circularán las bicicletas?

Entre el passeig de Sant Joan y la calle de Lepant, el tranvía circulará por el tronco central de la avenida junto a un carril bici bidireccional de 4 metros de anchura, separado por una franja verde de 3,4 metros, donde se ubicarán puntualmente las paradas del tranvía. Entre las calles de Lepant y Castillejos, se mantendrá la continuidad del carril bici bidireccional por el lado montaña.

El objetivo es priorizar la movilidad sostenible con 2.499 metros cuadrados más de carril bici bidireccional con doble anchura para ganar seguridad y eficiencia.

¿Por dónde circulará el tranvía?

Entre el passeig de Sant Joan y la calle de Lepant, el tranvía circulará por el tronco central de la avenida junto a un carril bici bidireccional de 4 metros de anchura, separado por una franja verde de 3,4 metros, donde se encontrarán las paradas cuando corresponda. Entre la calle de Lepant y la calle de Castillejos se mantendrá la rambla central actual de peatones y se ampliarán las franjas verdes laterales en 1,5 metros, suavizando la pendiente actual para hacer posible la ubicación de las vías del tranvía a ambos lados de esta rambla central.

¿Cuántos carriles se destinarán a los coches, a las motos y a las furgonetas?

La reforma de la Diagonal con el paso del tranvía reducirá significativamente el espacio a los coches y ampliará las áreas para peatones, bicicletas y zonas verdes. Entre el paseo de Sant Joan y la calle de la Marina, el tráfico privado tendrá dos carriles por lado en los laterales. En la confluencia de la Diagonal con las calles de Aragó y de la Marina, los carriles actuales de la Diagonal se suprimirán y solo se mantendrán los de Aragó. En el tramo entre la calle de la Marina y Los Castillejos se pacificará el tráfico con solo un único vial para el acceso de los vecinos y vecinas.

¿Se ampliarán las aceras?

El proyecto de urbanización de la Diagonal prevé la ampliación de las aceras entre el paseo de Sant Joan y la calle de la Marina, que pasarán de los 3 metros actuales a 7,5 metros de anchura. De este modo, se dispondrá de unas franjas amplias y agradables para el paseo, como las que ya hay entre las plazas de Francesc Macià y del Cinc d’Oros.

Entre la calle de la Marina y la de Los Castillejos se pacifican las calzadas laterales con un solo carril de circulación para el acceso del vecindario y se amplían las aceras actuales de 5 metros hasta más de 7 metros, en continuidad con las aceras del primer tramo.

¿Se mejorarán los pasos de peatones?

Se mejorarán los pasos de peatones para garantizar la seguridad de las personas que van a pie. Los nuevos cruces estarán más acotados y concentrados, de modo que se prevé disminuir los siniestros.

¿Se incrementará el espacio verde en la Diagonal?

La remodelación permitirá transformar la Diagonal en una avenida más saludable, verde y segura, con casi el doble de espacio para los peatones, que pasaría de los 26.706 metros cuadrados actuales a 40.245 y ganaría 700 metros cuadrados más de verde urbano.

Esta transformación será posible gracias a la pacificación del tráfico, que, según el tramo, se limitará a los vehículos de servicio, a carriles pacificados de 30 km/h o a un carril de circulación. El objetivo es priorizar la movilidad sostenible con 2.499 metros cuadrados más de carril bici bidireccional con doble anchura para ganar seguridad y eficiencia.

¿Cuándo empiezan las obras?

La primera fase de las obras empezará a principios de 2022

Primera fase de las obras: actuaciones previstas

¿Qué actuaciones incluye la primera fase de las obras?

La primera fase de las obras engloba diferentes proyectos: el proyecto tranviario (que conecta desde la futura parada del tranvía de Verdaguer, en la calle de Girona, hasta la plaza de las Glòries), dos proyectos de urbanización complementarios (el de urbanización de la Diagonal y el proyecto urbano de la plaza de las Glòries) y, para acabar, el proyecto de desdoblamiento del colector (entre el paseo de Sant Joan y la calle de Girona), que actualmente está en fase de obras.

Intervención del ámbito sur del parque de las Glòries

Está previsto construir un nuevo intercambiador, que integrará las líneas T4, T5 y T6 del tranvía, varias líneas de buses urbanos e interurbanos e intercambio con la parada de metro de Glòries (L1). También se prevé crear tres nodos de biodiversidad para facilitar la movilidad de las especies que integran el ecosistema del parque de las Glòries y unos jardines en torno a los accesos de la estación de metro de Glòries (L1).

La urbanización de la Diagonal

Habrá dos tramos bien diferenciados: entre el paseo de Sant Joan y la calle de Lepant y entre la calle de Lepant y la calle de Los Castillejos. 

  • Paseo de Sant Joan-calle de Lepant

La sección planteada en este tramo sitúa la plataforma tranviaria y un amplio carril bici bidireccional de cerca de 4 metros en el tronco central de la avenida, separado por una franja verde de 3,4 metros donde se ubicarán puntualmente las paradas del tranvía.

Por otra parte, se amplían las aceras laterales actuales de 3 metros hasta anchuras superiores a los 7 metros y el tráfico motorizado privado se reduce a dos carriles por sentido y se sitúa en los laterales entre las dos hileras de árboles de cada lado.

  • Calle de Lepant-calle de Los Castillejos

Esta sección mantiene la rambla central actual de peatones y amplía las franjas verdes laterales en 1,5 metros, suavizando la pendiente actual para hacer posible la ubicación de las vías del tranvía a ambos lados de esta rambla central.

Por otra parte, se pacifican las calzadas laterales con un solo carril de circulación para acceso del vecindario, se amplían las aceras actuales de 5 metros hasta más de 7 metros, en continuidad con las aceras del primer tramo, y se mantiene la continuidad del carril bici bidireccional por el lado montaña.

Desdoblamiento del colector

Se trata de la ampliación del colector que hay actualmente en la avenida Diagonal. La actuación abarca el tramo entre la calle de Girona y el paseo de Sant Joan. Está previsto que la obra dure hasta enero del 2022.

Afectaciones de la primera fase de las obras

¿Se respetarán las zonas de carga y descarga?

En las calzadas laterales de las calles afectadas habrá un espacio para hacer carga y descarga, en coincidencia con otros espacios prioritarios. Cuando eso no sea posible, se habilitarán espacios para zonas de carga y descarga. 

¿Las líneas de autobús se verán afectadas por las obras?

En esta primera fase de las obras (hasta la plaza de Verdaguer) no habrá prácticamente alteraciones en las líneas de autobús. 

Una vez que entre en funcionamiento el tranvía por la Diagonal, ya no circularán líneas de autobús por esta avenida, excepto en el tramo entre el paseo de Gràcia y la Vía Augusta, por donde circularán para dar conectividad a las líneas verticales, compartiendo plataforma con el tranvía.

¿Cómo afectarán a las aceras?

La afectación será mínima y el vecindario tendrá una percepción de un máximo de 2 o 3 semanas de ruido. 

¿Dónde puedo informarme sobre las obras?

Las personas interesadas y afectadas por las obras se podrán dirigir a la oficina virtual de atención a las consultas, quejas y sugerencias que se creará con este fin y que estará abierta los dos años que duren las obras.