Cada niño tiene su ritmo. Se tiene que sentir capaz de conseguir sus propios retos.
Para crecer los niños necesitan tiempo, respeto y tranquilidad. Necesitan apoyo, espacio y libertad para intentar hacer cosas, para adquirir confianza y aprender por ellos mismos.
Velar activamente, observar, acompañarlos, animarlos a adquirir progresivamente la propia autonomía ...darles tiempo para “aprender a aprender”, son nuestras herramientas.
El logro de ponerse de pie, después de mucho ensayo - error. Se mantiene derecho, se levanta y vuelve a tierra. El beneficio de respetar su evolución se nota en la armonía y seguridad de sus movimientos. Todo lo qué ha aprendido está ya en su registro personal, y lo puede encontrar siempre que lo necesite.
“El movimiento libre basado en la actividad autónoma, favorece en el niño y niña, el descubrimiento de sus propias adquisiciones”. Emily Pikler