Termina la restauración del pozo de la calle Bragança

02/02/2021 - 12:10

Urbanismo. Se han considerado los valores patrimoniales y paisajísticos y se han reparado las partes degradadas

El pasado mes de enero ha terminado la obra de restauración del pozo de la calle Bragança, en el barrio de la Clota, que había sido identificado en el Estudio de Paisaje de la Clota como un elemento con valores sociales, estéticos, históricos, productivos, simbólicos y ecológicos propios de la identidad del paisaje urbano del barrio.

De los diferentes pozos identificados en el estudio, solo este se encuentra dentro de un espacio de titularidad pública. Por este motivo, coincidiendo con la ejecución de las obras de reurbanización del entorno de este elemento paisajístico, se ha planteado la recuperación a fin de reintegrarlo en el entorno actual poniendo en valor el patrimonio rural y agrícola característico del barrio de la Clota.

Restauración

El pozo de la Clota responde al tipo constructivo de pozo tradicional, consistente en una excavación vertical en el subsuelo hasta encontrar agua de una veta de un acuífero subterráneo a una profundidad de unos ocho metros. Antes de la intervención el pozo se encontraba envuelto por un cierre que ocupaba un volumen desproporcionado respecto la pequeña calle donde se ubica. Por este motivo, se ha planteado una restauración considerando los valores patrimoniales y paisajísticos del pozo con el objetivo de recuperar la configuración constructiva y volumétrica original, retirando las aportaciones constructivas que alteraban su percepción, reparando las partes degradadas, y recomponiendo los elementos dañados.

Se han descubierto los dos pilares de ladrillo cerámico, de unos dos metros de altura, relacionados superiormente con una viga de madera que sujetaba habitualmente una polea o polea para colocar una cuerda con el cubo para extraer el agua. En uno de los bordes del pozo se encuentra una losa de piedra a modo de apoyo del cubo, sobre la que hay una pequeña pila de obra donde se depositaba el agua. De forma complementaria se ha incluido una portezuela con cerradura para proteger el ojo del pozo de actuaciones incívicas o vandálicas, al tratarse de un elemento situado en un espacio público urbano completamente expuesto.

Los trabajos de excavación de las obras de reurbanización de la calle Bragança dejaron al descubierto las estructuras parcialmente enterradas donde previsiblemente se debía situar una bomba de extracción de agua, así como de una balsa/lavadero de formato reducido.

Valor histórico

El valor significativo de este elemento tradicional, presente desde hace más de un siglo como lugar de llamada popular, hace que constituya un referente auténtico y característico de la identidad del barrio, que lo singulariza paisajísticamente respecto de otros lugares, siendo un referente propio de la memoria colectiva y del paisaje urbano de los hortenses.

Por este fuerte potencial, el actual pozo de la Clota ha entrado a formar parte del inventario de los Pequeños Paisajes de la ciudad de Barcelona. Dentro de unas semanas se colocará una placa, en memoria de lo que fue y significó este y otros pozos del barrio.